23 de julio de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los caprichos más caros del mundo

23 de mayo de 2010
23 de mayo de 2010

Los astilleros alemanes Blohm & Voss botaron el año pasado el yate más lujoso del mundo. Se llama Eclipse, costó en su momento 800 millones de euros pero al parecer su verdadero precio es de 1.400 millones. Tiene 170 metros de eslora y puede alojar a 60 personas y 50 miembros de la tripulación. Su propietario: el millonario ruso Roman Abramovich. El barco posee un helipuerto, un pequeño submarino, un sistema de detección de misiles y un lujoso gimnasio. Llenar los tanques de combustible cuesta 79.000 euros.

¿Sorprendidos con este lujo? Más impresionante debe ser tocar el televisor Prestige HD Supreme Gold Edition. Esta casa suiza de televisores pidió al orfebre internacional Stuart Hugues que diera un toque de lujo a uno de sus aparatos. El diseñador lo forró con 28 kilos de oro rosa de 18 quilates, insertó 72 diamantes y añadió piel de cocodrilo. El resultado ha sido este modelo que cuesta 1,8 millones de euros, y del que solo se han fabricado tres ejemplares. "Pensamos venderlos pronto", dijo el presidente de Prestige HD, el suizo Simon Troxler.

Al mismo orfebre le ha sido encomendado embellecer un teléfono móvil. Así que tomó un iPhone, y lo decoró con 53 diamantes y con oro rosado de 22 quilates. ¿El poseedor de esa maravilla? Un empresario australiano que, según Business Week, pagó 2,4 millones de euros.

Cinco toneladas de música
Y para los aficionados a la música, una empresa sueca ha logrado construir un sofisticado equipo por el precio de 1,6 millones de euros. La empresa se llama Transmission Auto y el presidente, Bo Bengtsson, afirma que ya tiene pedidos de muchas partes del mundo. ¿Y que tiene ese equipo? Para empezar, pesa cinco toneladas. Está fabricado con aluminio que se usa en la aviación, consta de 12 unidades y ocupa más de diez metros. Tardan seis meses en fabricarlos.

Seguramente, muchos de los interesados también estarían dispuestos a pagar 65.000 euros por pasar una noche en la soñada suite del penthouse del Hotel Presidente Wilson de Ginebra. Con diez habitaciones, siete baños y gimnasio propio, esta suite ocupa nada menos que 6.000 metros cuadrados. Una suite tan grande podría alojar hasta un aparcamiento de coches y motos.

Hablando de motos, los amantes de las motocicletas podrán pasar de cero a 100 kilómetros por hora con la nueva Dodge Tomahawk V 10 Superbike. Cuesta más de 565.000, según informaba Business Week Bloomberg, y a pesar de ser una motocicleta, tiene cuatro ruedas. ¿Su maquinaria? Diez cilindros en V que le permiten alcanzar una velocidad de casi 400 kilómetros por hora.

El coche más caro
Si se paga eso por una moto, ¿cuánto por un coche? Pues 19,4 millones de euros. Eso es lo que se ha pagado por un Mercedes de competición, concretamente por el Mercedes-Benz W196 de 1954. Ganó el Gran Prix en esa fecha, y en los años ochenta fue donado por la casa alemana al Museo Nacional del Automóvil, en Beaulieu. Años después, el museo lo vendió en una subasta por más de dos millones de euros para financiar su renovación, y luego un industrial francés pagó 24 millones por poseerlo.

No tendría problemas de aparcamiento en una de las 168 plazas, en los seis sótanos de la casa más cara del mundo. Está en Mumbai y es la residencia del millonario indio Mukesh Ambani, dueño de Reliance Industries. Tuvo que pagar más de 800 millones de euros por cumplir sus caprichos. Tiene jardines en cada planta, gimnasio y helipuerto, pero no está en el suelo sino en las alturas pues en realidad es todo un edificio de 180 metros de altura. La casa la mantienen 600 personas. Se llama Antilla.

Solo le falta un campo de golf. Pero mientras llega ese momento, se puede conformar comprando el palo de golf más caro del mundo. Fue vendido en una subasta en 2007 por Sotheby's por 146.000 euros y se trata de un putter que perteneció a Andrew Dickson, un jugador del siglo XVIII que acostumbraba a marcar sus palos con sus iniciales, A.D.

No podía faltar en la lista de los caprichos más caros del mundo, un espectacular diamante. Se trata de una pieza de Chopard denominada Diamante Azul. Tiene nueve quilates. Fue vendido a un coleccionista de diamantes en 2007 por 12 millones de euros. El anillo está engastado en una pieza de oro de 18 quilates cubierto de diamantes, y Chopard dice que vale incluso más que esa cifra.