26 de junio de 2022
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Evelio Giraldo Ospina

Descollar, alerta, espurio, exfoliar-expoliar

9 de marzo de 2010
9 de marzo de 2010

En su artículo, “Un triunfo de talla mundial”, Adriana Patricia Matiz escribe: “El intérprete de ópera (Kirlianit Cortés Gálvez, tenor, alumno en Armenia del para nosotros muy conocido Bernardo Sánchez Carmona) representa con honores a su natal Colombia y con su voz descolla en los escenarios y eventos más exigentes del orbe” (Enfoque del Café, revista dirigida por José Fernando Ballesteros Arrubla, enero, 2010). Este verbo, ‘descollar’, es irregular: De acuerdo con la clasificación que de estos verbos hace don Andrés Bello, el verbo atropellado pertenece a la segunda clase, a la de aquellos que mudan la ‘o’ radical aguda en ‘ue’. Su modelo es ‘volar’. Así, el presente de indicativo se conjuga de esta manera: ‘Descuello, descuellas, descuella, descollamos, descolláis, descuellan’ ”. Con cierto recelo consulté “La nueva gramática de la lengua española” (2009), y con deleite comprobé que esto no ha cambiado, como sí ha ocurrido con otros verbos, tanto irregulares como defectivos. Esto dice la Gramática: “No se consideran correctas las variantes de raíz tónica sin diptongar que se documentan ocasionalmente, casi siempre en la lengua oral, con los verbos ‘poblar’ (‘poblan los campos’ por ‘pueblan los campos’) y sus derivados ‘repoblar’ y ‘despoblar’, así como las correspondientes con los verbos ‘soldar’ y ‘descollar’ (4.10k). De plácemes estoy, entonces, porque, por ahora, la Academia conservó la hermosa irregularidad de este verbo. No así con lo que enseña del verbo defectivo ‘abolir’: “El verbo ‘abolir’ se ha considerado en la tradición gramatical defectivo, pero en la actualidad se documenta su utilización en todas sus formas. Su conjugación es regular, no sujeta, por tanto, a la diptongación (‘yo abolo’, no ‘yo abuelo’). Los textos muestran que se usa con mucha más frecuencia cuando sigue a la raíz la vocal temática –i-, como en ‘Se abolían la Diputación Provincial y los ayuntamientos selectivos’ (Silvestrini / Luque, ‘Historia’), lo que no impide que se pueda utilizar en otras formas: “Los nuevos poderes abolen la soledad por decreto’ (Paz, ‘Laberinto’)” (4.14d).

¡Vivir para leerlo! El argumento de La Nueva Gramática es “que está documentado”. ¿Porque lo escribió Octavio Paz? Pues si lo escribió, se equivocó, como si hubiese escrito “el hombre aún ‘almorza’, y las aves todavía ‘volan’ ”.  Esta violación flagrante de una doctrina varias veces centenaria se justificaría si el idioma no tuviese otros verbos para expresar la misma idea. Pero los tiene en abundancia: ‘Anular, abrogar, invalidar, derogar, revocar, rescindir, romper, cancelar y casar’.**

Alerta, atenta y vigilante está siempre la señora Isabel Jaramillo cuando se dedica a la lectura. Razón por la cual le pareció raro el plural de ‘alerta’ en esta frase: “…y pidió a sus seguidores que estén alertas…” (LA PATRIA, II-3-10). Plural castizo, doña Isabel, como cuando usted dice que “quiere que todos estén atentos, vigilantes y avizores”. La desazón que puede producir su lectura o su pronunciación se debe, tal vez, a que se ve y se escucha poco. Pero es un término que tiene cuatro oficios en la oración: sustantivo femenino, adjetivo, adverbio de modo e interjección. Como adverbio, es necesariamente invariable (“En los tiempos que vivimos es necesario que caminemos siempre alerta”, a saber, con atención y vigilancia); como interjección, tampoco varía (¡Alerta, todos!); como sustantivo (“Estar en alerta”, “alerta roja”) y adjetivo (“Espíritu alerta”, “espíritus alertas”), puede ser variable. Don Manuel Seco  (Diccionario de Dudas) trae estos ejemplos: “Los siempre alerta fusiles rifeños” (Ortega, “Viajes”); “Algunos, los más alertas, lo están haciendo ya” (Marías, “Aquí”); y “Tenso, todos sus sentidos alertas, Alberto permanece mudo” (Vargas Llosa, “Ciudad”).**

En la edición de LA PATRIA del 25 de febrero, el señor Leonel Marulanda Mazo escribió: “…sin ello es espúreo todo cuanto se pretenda realizar en nombre de la sociedad”. ‘Espurio’, señor, porque viene del latín ‘spurius’ (bastardo, ilegítimo, adulterado). A pesar de que la grafía ‘espúreo’, vapuleada por don Rufino, “está documentada” (Cf. ‘espurio’, Diccionario de sinónimos, Santillana), de ella dice don Manuel Seco: “Muchas personas, entre ellas muchos escritores, usan la forma errónea ‘espúreo’. Es curioso que más de una vez esta forma en ‘–eo’ haya sido usada inadvertidamente por distintos críticos de lenguaje” (Diccionario de Dudas). **

En la misma edición del diario caldense, el doctor Julio Restrepo Ospina garrapateó:  “…la corrupción de funcionarios públicos que exfolian la economía”. Aunque traté de aplicarlo figuradamente según el contexto de la columna, no pude hacerlo, porque el verbo ‘exfoliar’ significa “Eliminar de la piel las células muertas” y “Dividir algo en láminas o escamas”. Nada más. Y no fue error de digitación, creo yo, porque así está en la entradilla y así, en el texto. Lo que sucedió, entonces, fue que confundió a ‘exfoliar’ con ‘expoliar’ (“Despojar con violencia o con iniquidad”), que es lo que hacen, siempre de esa manera, los empleados oficiales corrompidos con los erarios nacional, departamental y municipal. Para perjuicio de la economía del país y vergüenza de todos nosotros.