8 de marzo de 2021
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Garzón despidió a su insignia en el Atlético Huila

20 de septiembre de 2009
20 de septiembre de 2009

Garzón le dio el último adiós a su insignia en el Atlético Huila, el joven volante Mario Fernando Beltrán, quien murió en un accidente automovilístico junto a su compañero Herman Córdoba y su amiga María Helena Cruz.
“Hoy estamos tristes porque se han ido a una mejor vida dos grandes ejemplos del deporte, llenos de valores”, expresó el párroco Juan Carlos Almario en la ceremonia religiosa que presidio en medio de un multitudinario acompañamiento en la catedral de la Capital Diocesana del Huila.
El cuerpo sin vida del jugador, que reposaba en un cofre cubierto con la bandera del conjunto huilense, fue acompañado por sus familiares y compañeros del equipo, quienes aún no se reponen de la tragedia ocurrida en la madrugada del domingo anterior.
“Uno no puede entender cómo a un muchacho tan joven puede sucederle algo tan grave y sobre todo cuando ha esperado consolidarse. Teníamos siempre la fe que se le iban a dar las cosas, como se venían dando poco a poco”, dijo su tío Francisco Beltrán, quien más lo había apoyado en su carrera como futbolista.
Gilma, la abuela del futbolista, recordó en medio del llanto y la tristeza que desde niño Mario Fernando ya mostraba su talento para el balompié. “Jugaba fútbol desde bien pequeñito y poco a poco se ganaba la confianza de quienes los dirigen”.
Entre tanto, el sacerdote en un mensaje de solidaridad a los padres del deportista les expresó: “ahora están muy felices porque desde el cielo están marcando los mejores goles que no pudieron hacer en esta vida y es en donde tenemos que rodearlos de fe, de esperanza, para seguir su grandeza y su ejemplo”.
Mientras que el alcalde de Garzón, Édgar Bonilla, exaltó las virtudes del joven y mediante un decretó le rindió honores, al tiempo que destinó para la familia del futbolista 30 millones de pesos para la construcción de la vivienda como aporte al desarrollo social.

Cali rinde tributo a Córdoba (foto La Nación)
cordovaLos motociclistas desfilaron hasta el cementerio y toda la plantilla del Atlético Huila, con la dirección técnica a la cabeza, se trasladaron a Garzón y lo ayudaron a llevar hasta la última morada.
Se nos fue un talento
Para José Lisardo Herran, director del Club Digar, el joven futbolista tenía una carrera promisoria en el balompié colombiano. “Este muchacho llegó a los 11 años a mi club y de ahí él comenzó a gozar del aprecio, de buenos goles y fue escalando hasta que fue llamado a prueba con el Atlético Huila”.
Estuvo en el Cortuluá. “Se le estaban dando las cosas. Con la pierna izquierda era muy talentoso”, manifestó al expresar que “Dios lo necesitó y se lo llevó, que ahora nos lo cuide en la eternidad, al lado de los talentosos y buenos”.
El dirigente deportivo lamentó la muerte trágica del joven. “Estamos de luto todos, especialmente quienes gozamos del deporte como un buen atractivo. Lamentablemente le tocó hoy a Mario Fernando, cuando empezaba a mostrarse en el fútbol del Huila y del país.

La fiesta se convirtió en pesadilla
Francisco Argüello
LA NACIÓN, NEIVA

Los jugadores del Atletico Huila, muertos un fatal percance nunca estuvieron en Termales. Con ron celebraban la última victoria, que terminó opacando su brillante desempeño.

Sin saber el destino aciago que le esperaba, Herman Córdoba, el jugador estrella del Atlético Huila, salió el sábado a celebrar la victoria frente al Deportivo Pereira. Como acostumbraba hacerlo, ese día salió con sus amigos Mario Beltrán y Juan Camilo Restrepo a festejar el gol del empate en crucial cotejo. Con ellos viajaba María Helena Cruz Sotelo, una hincha furibunda que había conocido, semanas atrás, en el campo de sus exitosas batallas.
“Herman Córdoba sí venía antes y varias veces, pero esa noche no estuvo acá”, dijo Rubén González, administrador del parqueadero del Centro Recreacional Termales.
Al contrario, a las 10:30 p.m., Angelo Rodríguez Kike, mesero del bar Boca Karaoke Club, ubicado en una esquina en la entrada a Rivera, los había atendido como se merecían.
“El carro Aveo negro era conocido y Herman siempre lo estacionaba en la bahía del frente”, recordó el joven camarero.
Los jugadores del Huila arribaron felices al establecimiento y de inmediato pidieron media de ron y cuatro latas de Red Bull, una popular bebida energizante de uso común entre los deportistas.
“Bailaron demasiado; estaban felices. Él me alcanzó a sabotear cuando casi me caigo. Dijo que si yo era ‘loca’ porque alcancé a gritar”, comentó Ángelo, sin saber los motivos de la celebración del gol que horas antes el deportista le había metido al Deportivo Pereira en el estadio Plazas Alcíd.
María Helena Cruz Sotelo, la única mujer del grupo, iba hermosa, su cabello mono lucía recién cepillado, y un jean azul al cuerpo y una blusa roja la hacían ver atractiva. Sus ojos claros y los brakets le resaltaban en medio de los asistentes, destacó el joven que los atendía.
Las cuentas
A las 11:00 p.m. la dama visitó el Estanco 24 Horas, al lado del bar donde bailaban. Herman Córdoba, dijeron testigos, todos residentes del sector, la acompañaba.
“Él llamó por celular como cinco minutos, no duró mucho, aquí compraron una caja de chicles y se marcharon”, confirmó otra mujer que atiende el establecimiento, cuyo nombre mantuvo en reserva. Recordó que Córdoba hablaba y decía que miraran por Internet las noticias deportivas.
Antes de partir del estanco, Herman pagó otra media de ron.
“En total se bebieron una botella de ron completa más la que compraron en el otro negocio. No sé si venían de otro lado, lo que sí digo es que cuando llegaron no estaban tomados. Es más, del negocio sí se fueron ebrios, pero no ‘borrachos’”, indicó el mesero. Y lo ratificó con la cuenta.
“Herman canceló la cuenta que alcanzó los 60.000 pesos, 24 mil por cada media y 12 mil del energizante.
Sitios que frecuentaba
El futbolista, en plena juventud también frecuentaba La Calera, otro negocio cercano que visitaba dos veces al mes. “Siempre venían con mujeres distintas”, reveló Francisco Vargas, administrador de Boca Karaoke Club.
El grupo de jóvenes se marchó a Neiva a la 1:10 a.m. aproximadamente, revelaron testigos, sin saber la tragedia que los esperaba.
El accidente
El grupo de futbolistas venía en su carro Aveo, color negro y de placas COU 411 y chocaron de frente contra un bus escalera de matrícula VZE 059.
“La chiva venía despacio, iba a recoger una gente de Pitalito en Rivera, mientras que el carro sí venía a una velocidad altísima, invadieron carril y se presentó el choque”, contó Julián Pedra, quien venía detrás del bus escalera y presenció lo sucedido.
Katerine Cardoso Cruz, dueña de una microempresa de tabaco, ubicada a menos de 200 metros del accidente, sólo escuchó la explosión. Creyó que se había estallado una llanta de un carro y salió a observar.
“La chiva tenía el stop prendido y el carro estaba debajo, era horrible, se miraba como cuando hay un corto, muchas chispas. Después pegó un estallido muy feo y se prendieron en candela la chiva y el carro”, dijo al mencionar que fueron tres las explosiones de los vehículos.
“Llamé a los Bomberos de Neiva y me dijeron que no venían porque pertenecía a Rivera, me comuniqué con la Policía de Carreteras y no me pusieron cuidado. Luego intenté ubicar a los policías del retén pero ese día no estaban”, dijo visiblemente desconsolada.
La colisión
Edinson Fernández, teniente del Cuerpo de Bomberos de Rivera, que llegó en menos de 10 minutos al sitio, afirmó que el choque fue de frente “pero el carro en el que iban los jugadores se deslizó y terminó debajo del bus escalera pegando las llantas traseras. El motor se desprendió y quedó alejado”. Las llamas alcanzaron los cinco metros de altura, precisó.
Fernández, aseguró que “el vehículo del futbolista fue el que inició la conflagración porque se afectó el tanque de gasolina”.
El organismo de emergencia tuvo que romper el vehículo en partes para recuperar los cadáveres. “Se utilizó la mandíbula de vida, es un equipo hidráulico con pinzas, se abrió todo el carro porque los cuerpos están aprisionados”, dijo el oficial bomberil.
El rescate
Por una inexplicable casualidad, apareció Leonardo Rivera, un empleado de Ceagrodex quien iba en su motocicleta para Campoalegre y llegó a presenciar lo sucedido. El hombre, de 39 años, en medio de un gesto de valentía rompió los vidrios del carro particular y logró sacar con vida a Juan Camilo Restrepo, el único sobreviviente. Los demás, incluido el futbolista estrella, estaban aprisionados. Después se escucharon las explosiones.

Dramático rescate

‘Su cuerpo estaba en dos’
En medio de las llamas, los cuerpos de Herman Córdoba y sus amigos permanecían atrapados. El de Córdoba, revelaron fuentes confidenciales que ayudaron a extraerlo del carro, no registraba mayores quemaduras. Su cara quedó intacta y sus brazos permanecían normales.
Al contrario, sus piernas quedaron partidas y las autoridades extrajeron el cuerpo en dos partes porque la presión del timón, las latas y el tablero del carro le cortaron sus extremidades.
“Fue el primero entre comillas en sacarlo del carro. Digo entre comillas porque cuando lo evacuamos de los hombros nos dimos cuenta que su cuerpo estaba en dos. Entonces, la otra parte, las piernas, las extrajimos de último como a las 4:00 de la madrugada”, dijo unas de las personas que colaboró en la evacuación de los cadáveres, pero que pidió reserva de su nombre.
La camiseta roja, el jean y los tenis blancos del futbolista quedaron intactos. La Fiscalía tiene en su poder las prendas.
María Helena Cruz Sotelo, la mujer, sufrió quemaduras severas, tanto que su cara no se identificaba fácilmente, el cabello, cejas y pestañas quedaron incineradas. “Las prendas que vestía no se recuperaron. Era algo muy triste”, dijo la fuente.
Mario Beltrán, otro de los jugadores del Atlético Huila y oriundo de Garzón, registraba quemaduras en diferentes partes del cuerpo.
María Helena Cruz y Mario Beltrán, muertos en el accidente ya fueron sepultados. Hoy será enterrado Herman Córdoba, mientras Juan Camilo Restrepo, único sobreviviente lucha contra el dolor de sus quemaduras.