25 de febrero de 2021
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Crecimiento será más pobre de lo previsto por el Gobierno

14 de septiembre de 2009
14 de septiembre de 2009

Así, por ejemplo, lo creen los investigadores del Grupo Bancolombia, que ante este comportamiento creen que durante el último periodo el Producto Interno Bruto, PIB, podría elevarse a una tasa 0.34 por ciento.

“Para el caso de la inversión pública todo dependerá de la intensidad de ejecución de los recursos apropiados por las administraciones locales, mientras que en el caso de los hogares el principal obstáculo que enfrentan para su reactivación, es el deterioro del mercado laboral y la menor dinámica de crédito”, sostiene el grupo financiero.

Aunque la información disponible sugiere que la economía colombiana se mantiene débil, muy probablemente la recuperación podría observarse en los dos últimos trimestres del año.

Precisamente a finales de septiembre se conocerá el dato del PIB correspondiente al segundo trimestre, para el cual los analistas prevén una contracción de -0.45 por ciento anual, pues si bien es cierto que la demanda externa presentaría algunos síntomas de recuperación, es claro que la absorción interna permanecerá débil por un tiempo adicional.

“Será un resultado que confirmará lo que ya estamos viendo, con una economía acosada por la caída de la industria, de las exportaciones, con un mayor desempleo, y con las cuentas fiscales descuadradas. De allí que no será sorpresivo una cifra negativa en los dos primeros trimestres del año”, sostuvo el analista Bernardo Ramírez.

Pero analizando un poco más allá de lo que puede suceder con la economía, los investigadores creen que en el 2010 se partirá de un escenario distinto, pues tanto la economía global como la estadounidense entrarían en una fase de lenta recuperación, con crecimientos positivos, pero a tasas inferiores a las registradas durante los últimos años. En este contexto, el crecimiento en Colombia podría situarse muye cerca del 2 por ciento.

Para alcanzar este crecimiento, se supone que tanto el consumo de los hogares como la inversión privada se recuperarán débilmente del deterioro sufrido este año. Adicionalmente, es probable que el consumo del Gobierno experimente una desaceleración frente al auge que se estima ocurrirá en los últimos dos trimestres de este año. Consecuente con la estabilización de la economía global, se espera que el frente externo experimente un avance importante y que la formación bruta de capital fijo retome nuevamente una senda de crecimiento, aunque a tasas inferiores a dos dígitos, conforme la industria alcance mejores resultados.

Menor ritmo

Ante el menor ritmo de actividad económica en los principales socios comerciales de Colombia y la elevada concentración de las ventas externas hacia estos destinos, es altamente factible que las exportaciones se contraigan un 14.8 por ciento, producto de un descenso de 19.2 por ciento en las de bienes tradicionales y de 9.9 por ciento en las de productos no tradicionales.

A diferencia de julio, esta vez se supone un mayor deterioro en las ventas de productos no tradicionales, situación que está asociada a la fuerte reducción de las exportaciones de estos bienes hacia países como Venezuela. Adicionalmente, se prevé una menor caída en el rubro de las tradicionales, por efecto de las mayores ventas de carbón. Por su parte, las importaciones se verán reducidas en un 17.7 por ciento. Con ello, la balanza comercial pasaría de un superávit de 470.5 millones de dólares en 2008 a uno de 1.485 millones de dólares al final del 2009.

Aunque suena sorprendente obtener un balance positivo de esta magnitud, el escenario es consistente con el fuerte debilitamiento de la demanda interna, particularmente por bienes de consumo duradero, así como de bienes de capital para la industria. Por consiguiente, el superávit no refleja una mejor posición relativa en términos comerciales, sino más bien un debilitamiento de la demanda por productos del exterior para el abastecimiento de la industria y el comercio doméstico.

En concordancia con lo anterior, se espera un deterioro de la cuenta corriente en 2009 levemente superior al observado en 2008, al pasar de un déficit de 2.8 por ciento del PIB a uno de 3.1 por ciento del PIB. Sin embargo, una fuente importante de riesgos a la baja proviene de un mayor deterioro que el previsto en el rubro de renta de los factores, por una caída más pronunciada en las remesas.