Turquía se alista para crear la segunda criptomoneda estatal
Edith Gómez
El fenómeno desatado por la Oferta Inicial de moneda desplegada por el Gobierno de Venezuela para su criptomoneda estatal denominada como Petro, ha despertado el interés de otros gobiernos del mundo por emular esta iniciativa.
Más aun cuando el Presidente de esa nación sudamericana, Nicolás Maduro Moros, anunciara que según sus propias estimaciones, la ICO recaudó USD$ 735 millones en el primer día de preventa, aunque no existan documentos que comprueben esta información.
De hecho, a solo horas del lanzamiento del Petro, ya el primer mandatario venezolano demostraba haber sucumbido a la tentación de muchas otras ICO, que al ver la posibilidad de ingresos económicos sin precedentes, dejan desbordar su ambición, pues ya piensa en una nueva criptodivisa.
Imitando los pasos del Bitcoin en sus versiones cash, gold y en su segunda generación, Maduro anunció la emisión de otra moneda digital respaldada por el estado, denominada como Petro Oro, garantizada por las reservas venezolanas de este metal precioso.
Conociendo este panorama del auge de la criptoeconomía en América latina, ahora debemos dirigir la mirada hacia euro-asia, pues Turquía se muestra decidida a ser el siguiente estado en esta lista que promete crecer, al lanzar su propia divisa virtual, que hasta ahora se llamaría Turkcoin.
Un legislador turco perteneciente al partido político gobernante reveló que propuso la creación de una criptomoneda local, la cual es descrita como un «Bitcoin nacional» controlado por el estado que sería respaldado por el fondo de riqueza soberana del estado.
La intención es adelantarse a otros paises que también miran con entusiasmo este creciente mercado, aunque advierten de la necesidad de regulaciones, además de evitar el uso de los criptoactivos para cometer actividades ilegales.
Esta decisión ha generado mucha controversia como era de esperarse y diversos sectores de la vida nacional turca han expresado su opinión, tal es el caso de la autoridad religiosa quien declaró que el Bitcoin no es islámico y que el Código penal turco no contiene ninguna restricción o prohibición para la compra, venta y uso.
De hecho en esa nación ha crecido de forma considerable el uso de las criptomonedas, ejemplo de ello es la creación de un intercambio entre la actual moneda local, la Lira y el Bitcoin, así como la presencia de un cajero automático BTC cerca de un aeropuerto de Estambul.
El Turkcoin estaría respaldado por activos estatales, tales como Turkish Airlines, Istanbul Stock Exchange y la compañía de gas, siendo una suerte de póliza de seguros a todo riesgo, pensada en dar tranquilidad a los futuros inversores.
El atractivo que ofrece esta naciente clase criptomonedas estatales, al menos en teoria, radica en la protección contra caídas repentinas y la volatilidad que se observa en el valor actual del Bitcoin, pues Turkcoin estaría respaldada por activos reales.
Recordemos que el Bitcoin cayó a menos de USD 6,000 a principios de febrero del 2018, alcanzando máximos cercanos a los USD 20,000 en diciembre del 2017.
La carrera por hacerse con las mayores ganancias en el nuevo mercado de las criptomonedas nacionales ya inició, y las apuestas están a la orden del día en espera de que se concreten los anuncios y se llame a la compra de tokens.
Cabe destacar que hay otra propuesta en espera de un anuncio formal, realizada por el mandatario ruso, Vladimir Putin, quien ha puesto sobre la mesa una iniciativa más ambiciosa, para crear la primera criptomoneda multinacional para los miembros del BRICS y la Unión económica euroasiática.
Pudiera generarse ahora una competencia entre las criptodivisas respaldadas en la confianza y las pertenecientes a los gobiernos, los cuales aseguran mayor estabilidad para la inversión, sin embargo esto parece contradecir la verdadera razón de ser del surgimiento de las criptos.
