Se le fueron las luces a Íngrid
Cuando se produjo su secuestro y doña Yolanda, su madre comenzó una campaña de denuncia muy fuerte hacia el gobierno de Pastrana y luego al de Uribe, muchos fueron los correos electrónicos que circularon en donde se denunciaba que Ingrid lo que estaba haciendo era una especie de patraña orquestada por las FARC para que en determinado momento cuando la “liberaran”, se presentara como candidata para llegar al poder y entregárselo al movimiento insurgente.
Yo nunca creí que Ingrid pudiera prestarse para actuar con ese libreto, haciendo de idiota útil a la guerrilla, sobre todo conociendo las cartas que enviaba a sus hijos y a su madre y conociendo, igualmente, las fotos en donde la mostraban completamente consumida por el dolor.
Pero llegó su liberación en la cual trabajó tanto el gobierno colombiano como el francés, y entonces diríamos que Ingrid se reconcilió con la vida, con el ejército, con el presidente Uribe y con legítimo derecho viajó a Francia a tener un merecido descanso y gozar de su reencuentro con sus seres más cercanos.
Pero poco a poco, en la medida que los comentarios de quienes compartieron con Ingrid en la selva, incluyendo a Clara Rojas, fueron bien duros en la medida que cuestionaban el carácter de Ingrid y la calificaron de egoísta, prepotente, grosera e insolidaria, su imagen se fue tornando indeseable, a tal punto que quiso recuperarla posando de candidata ingenua a quien el gobierno de turno no le advirtió de los peligros que iría a enfrentar si continuaba internándose en la zona infestada de guerrilla. Esta sería la única explicación que se podría dar para poder justificar la acción que emprendió en el sentido de reclamar una millonaria indemnización por los sufrimientos de ella y de su familia durante los largos años de su secuestro.
Lamentablemente el tiro le salió por la culata y su imagen ante todo el mundo quedó aún más desfigurada, como mujer oportunista y desleal.
Pensaba yo que es bien difícil entender cómo con un padre de esas calidades, pudiera crecer una hija de esas características, que ha dejado perplejo al mundo entero. Me decía un amigo que a veces de un roble nace un palo de chilca.