Armenia pide mayor presencia del Ejército para reforzar la seguridad ciudadana
Armenia, 27 de julio de 2026 – EJE 21. El fortalecimiento del pie de fuerza del Ejército Nacional y una mayor articulación entre las autoridades civiles, militares y judiciales marcaron la agenda del Consejo de Seguridad Departamental del Quindío, donde se evaluó la situación del orden público y se analizaron nuevas estrategias para hacer frente a los delitos que afectan a los municipios de la región, con especial atención a la capital quindiana.
Durante el encuentro, que reunió a representantes de diferentes instituciones del Estado, se planteó la necesidad de ampliar la presencia de unidades militares en sectores estratégicos como una medida de apoyo a las labores preventivas y operativas que actualmente desarrolla la Policía Nacional. La propuesta busca fortalecer la capacidad de respuesta frente a fenómenos delictivos que continúan generando preocupación entre la ciudadanía.
La solicitud fue presentada por la Secretaría de Gobierno y Convivencia de Armenia, que expuso la importancia de incrementar el acompañamiento del Ejército en las acciones de vigilancia y control territorial, especialmente en zonas donde se requiere una presencia institucional permanente para prevenir hechos que alteran la seguridad y la convivencia.
Durante la sesión se hizo un balance de las acciones conjuntas adelantadas por las autoridades y se destacó que la coordinación entre los diferentes organismos de seguridad ha permitido desarrollar operativos e intervenciones de manera más articulada. No obstante, los participantes coincidieron en que las dinámicas de la criminalidad exigen fortalecer la capacidad operativa de las instituciones encargadas de garantizar el orden público.
Uno de los planteamientos centrales fue la necesidad de consolidar una estrategia de seguridad basada en la cooperación entre la Fuerza Pública, los organismos de investigación judicial y las administraciones territoriales, con el propósito de mejorar la prevención del delito y optimizar la reacción frente a situaciones que afectan la tranquilidad de la población.
Las autoridades señalaron que la presencia del Ejército puede representar un respaldo importante para la Policía Nacional en labores de control y vigilancia, particularmente en sectores priorizados donde se requiere una mayor capacidad disuasiva y un acompañamiento permanente de la institucionalidad.
La discusión se produjo pocos días después del relevo en el mando de la Octava Brigada del Ejército Nacional, jurisdicción que tiene bajo su responsabilidad la seguridad militar en los departamentos del Eje Cafetero. Durante la ceremonia de transmisión de mando realizada en el Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate No. 8 concluyó el periodo del coronel Julián Andrés Arango Betancourt y asumió el comando el coronel Carlos Mario Bernal Correa, quien tendrá a su cargo la conducción de las operaciones militares en la región.
Otro de los asuntos analizados durante el Consejo de Seguridad fue el papel de la ciudadanía en la prevención del delito. Las autoridades insistieron en que la denuncia oportuna continúa siendo uno de los principales instrumentos para facilitar las investigaciones penales y fortalecer las acciones de inteligencia y judicialización.
El secretario de Gobierno y Convivencia de Armenia, Carlos Arturo Ramírez Hincapié, señaló que la colaboración de la comunidad resulta determinante para identificar estructuras delictivas, esclarecer hechos criminales y orientar las actuaciones de las autoridades competentes.
En ese sentido, se reiteró el llamado a los ciudadanos para utilizar los canales oficiales de denuncia y reportar cualquier situación que represente un riesgo para la seguridad o la convivencia, recordando que la información suministrada por la comunidad puede contribuir tanto a la prevención de nuevos delitos como al avance de los procesos investigativos.
En la jornada participaron delegados de la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional, el Ejército Nacional, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Gobernación del Quindío, alcaldías municipales y otras entidades que hacen parte del sistema institucional encargado de la seguridad ciudadana.
Durante el encuentro también se revisaron mecanismos para fortalecer el intercambio de información entre las diferentes entidades, optimizar la coordinación operativa y mantener un seguimiento permanente a los indicadores de criminalidad que afectan al departamento.
Las autoridades coincidieron en que el trabajo coordinado entre las instituciones, sumado a la participación activa de la ciudadanía mediante la denuncia oportuna, constituye una herramienta fundamental para enfrentar fenómenos como el hurto, el microtráfico, la violencia y otras conductas que afectan la convivencia y la seguridad en el territorio.
Las conclusiones del Consejo de Seguridad servirán como base para el desarrollo de nuevas mesas de trabajo entre las instituciones participantes, con el propósito de evaluar el comportamiento de la criminalidad, revisar los resultados de las estrategias implementadas y definir acciones que permitan fortalecer la presencia del Estado en los territorios considerados prioritarios para la seguridad del departamento.
