20 de junio de 2026

Crece preocupación en el Quindío por millonaria deuda de EPS con hospitales públicos

15 de junio de 2026
15 de junio de 2026
Créditos: Corte Constitucional.

 

Armenia, 15 de junio de 2026 – EJE 21. La situación financiera de la red pública hospitalaria del Quindío continúa deteriorándose como consecuencia del incremento de las deudas acumuladas por las Entidades Promotoras de Salud (EPS), una problemática que mantiene en alerta a las instituciones prestadoras de servicios y que podría tener repercusiones sobre la sostenibilidad del sistema en el departamento.

Representantes del sector hospitalario advirtieron que las obligaciones pendientes de pago siguen creciendo mientras persisten retrasos en los procesos de contratación y en los desembolsos correspondientes a servicios ya prestados. Aunque los hospitales han mantenido la atención a los usuarios sin interrupciones, las dificultades de liquidez se han convertido en una preocupación permanente para los gerentes de las Empresas Sociales del Estado (ESE).

Según información entregada por la Asociación de Hospitales del Quindío, la cartera que actualmente adeudan las EPS a la red pública del departamento asciende a cerca de 300.000 millones de pesos, una cifra que refleja la compleja situación financiera que enfrentan los centros asistenciales.

Uno de los factores que agrava el panorama está relacionado con los pagos bajo la modalidad de evento, mecanismo mediante el cual las instituciones reciben recursos por determinados procedimientos o servicios prestados. De acuerdo con los hospitales, estos pagos presentan demoras cada vez más prolongadas, afectando el flujo de caja necesario para garantizar el funcionamiento de las entidades.

Si bien los hospitales de primer nivel reciben parte de sus recursos mediante el sistema de capitación, desde el sector señalan que no se ha logrado una normalización financiera con todas las EPS que operan en el departamento. Esta situación genera incertidumbre sobre la estabilidad económica de varias instituciones que dependen en gran medida de dichos ingresos para cubrir gastos operativos y asistenciales.

A las dificultades por cartera se suma otro punto de preocupación: la contratación para la vigencia 2026. Directivos hospitalarios aseguran que numerosos acuerdos con EPS aún no han sido formalizados, lo que dificulta la planeación financiera de las entidades y retrasa la definición de recursos para la prestación de servicios durante el presente año.

La controversia gira alrededor del ajuste económico asociado a la Unidad de Pago por Capitación (UPC), indicador fundamental para la financiación del sistema de salud. Mientras la normativa vigente contempla un incremento del 16 % para 2026, algunas EPS estarían planteando aumentos inferiores, ubicados entre el 8 % y el 10 %, según denunciaron representantes de la red pública.

La situación ya fue puesta en conocimiento de la Superintendencia Nacional de Salud y del Ministerio de Salud, entidades ante las cuales se han presentado observaciones relacionadas con los procesos de negociación y contratación que actualmente adelantan las EPS con los hospitales del departamento.

El panorama adquiere especial relevancia en momentos en que la red hospitalaria enfrenta mayores costos operativos derivados de la inflación, el incremento en los precios de medicamentos, insumos médicos, tecnología biomédica y gastos asociados al talento humano en salud. Estas presiones financieras obligan a las instituciones a operar con márgenes cada vez más reducidos.

Desde los hospitales se insiste en que la prioridad continúa siendo la atención de los usuarios. No obstante, advierten que la acumulación de deudas y la falta de pagos oportunos limitan la capacidad de inversión y afectan procesos esenciales como la adquisición de medicamentos, el mantenimiento de equipos, la renovación tecnológica y el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria.

La preocupación también se extiende a los municipios del departamento, donde las ESE cumplen un papel fundamental en la atención de miles de usuarios, especialmente en zonas rurales y poblaciones con mayores dificultades de acceso a servicios especializados.

El caso del Quindío se suma a las alertas que han surgido en distintas regiones del país sobre las dificultades financieras que atraviesa el sistema de salud. Mientras continúan las discusiones sobre mecanismos para garantizar el flujo de recursos, los hospitales advierten que la estabilidad de la red pública dependerá, en buena medida, de que se logre una recuperación efectiva de la cartera y una contratación ajustada a las condiciones definidas por la normatividad vigente.

Por ahora, las instituciones mantienen su operación habitual, aunque reconocen que el crecimiento constante de las deudas constituye uno de los mayores desafíos para la sostenibilidad del sistema hospitalario en el departamento durante el presente año.