11 de junio de 2026

Crisis de cartera pone en alerta al Hospital Universitario San Jorge en Pereira

11 de junio de 2026
11 de junio de 2026
Crédito: Gobernación de Risaralda.

 

Pereira, 11 de junio de 2026 – EJE 21. El Hospital Universitario San Jorge de Pereira advirtió sobre el deterioro de su situación financiera como consecuencia del crecimiento de la cartera pendiente por cobrar a las Entidades Promotoras de Salud (EPS), un escenario que, según la institución, comienza a generar riesgos para la continuidad y oportunidad de algunos servicios médicos especializados que presta a miles de pacientes de la región.

La preocupación fue expuesta por las directivas del principal hospital público de alta complejidad del Eje Cafetero, que solicitaron la intervención del Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y los organismos de control para encontrar mecanismos que permitan agilizar el pago de las obligaciones acumuladas por parte de las aseguradoras del sistema.

De acuerdo con la información entregada por la entidad, el problema se origina en la diferencia existente entre los servicios efectivamente prestados y los recursos que finalmente ingresan a las cuentas del hospital. Aunque la demanda de atención médica continúa creciendo, especialmente en procedimientos de mediana y alta complejidad, los recaudos no avanzan al mismo ritmo, lo que afecta la liquidez necesaria para sostener la operación institucional.

Las cifras financieras reflejan la dimensión del desafío. Durante el último año, el hospital facturó servicios por más de 281 mil millones de pesos, mientras que los recaudos alcanzaron cerca de 208 mil millones. La diferencia supera los 72 mil millones de pesos y se suma a una cartera acumulada que actualmente ronda los 193.572 millones de pesos.

Uno de los aspectos que más preocupa a la administración hospitalaria es la antigüedad de una parte importante de esas obligaciones. Del total adeudado, más de 52.600 millones de pesos corresponden a cuentas con mora superior a 360 días, situación que dificulta la planeación financiera y limita la disponibilidad de recursos para responder a las necesidades operativas de la institución.

El hospital identifica como principales deudoras a varias EPS que concentran una porción significativa de la cartera. Entre ellas se encuentran Nueva EPS, Coosalud, Asmet Salud y Pijao Salud, entidades con las que persisten diferencias relacionadas con pagos pendientes, conciliaciones de cartera y reconocimiento de servicios prestados.

Los datos correspondientes a la vigencia 2026 muestran que a Nueva EPS se le han facturado servicios por 38.448 millones de pesos y se han recibido pagos por 29.544 millones, equivalentes al 76 % de lo cobrado. En el caso de Asmet Salud, la facturación alcanza los 16.354 millones de pesos, mientras los recaudos llegan a 8.635 millones, es decir, poco más de la mitad de las cuentas presentadas.

Coosalud registra una facturación superior a los 12.353 millones de pesos y pagos cercanos a los 7.500 millones. Entretanto, el comportamiento más rezagado corresponde a Pijao Salud, con facturas por 7.267 millones de pesos y recaudos de apenas 1.512 millones, cifra que representa alrededor del 21 % de los valores cobrados por la institución.

La administración del hospital sostiene que, además de la mora en los pagos, existen obstáculos administrativos y financieros que retrasan el flujo de recursos. Entre ellos se encuentran procesos de auditoría prolongados, glosas pendientes de resolver, demoras en las conciliaciones y dificultades para concretar acuerdos de pago que permitan normalizar las obligaciones acumuladas.

El impacto de esta situación trasciende el ámbito financiero. La institución advierte que la insuficiencia de recursos puede afectar la adquisición oportuna de medicamentos, dispositivos médicos, materiales quirúrgicos especializados, insumos diagnósticos y otros elementos esenciales para la prestación de servicios de salud de alta complejidad.

De mantenerse las dificultades de liquidez, podrían registrarse retrasos en procedimientos programados, reprogramación de algunas intervenciones no urgentes o limitaciones en actividades ambulatorias que dependen de la disponibilidad de insumos específicos. Aunque las atenciones prioritarias y los casos de urgencia continúan siendo garantizados, el hospital reconoce que la estabilidad financiera es fundamental para sostener la capacidad de respuesta de la institución.

El San Jorge cumple una función estratégica dentro de la red hospitalaria del occidente colombiano. Cada mes atiende alrededor de 14.000 pacientes provenientes de Risaralda, Caldas, Quindío, Chocó y municipios del norte del Valle del Cauca, muchos de ellos remitidos por la complejidad de sus patologías o por la necesidad de acceder a servicios especializados que no se encuentran disponibles en otros centros asistenciales.

Ante este panorama, la institución solicitó la conformación de una mesa técnica de carácter urgente con participación de las autoridades nacionales de salud, representantes de las EPS involucradas y organismos de control. El objetivo es avanzar en la conciliación de cartera, acelerar el reconocimiento de cuentas pendientes y evaluar alternativas que permitan mejorar el flujo de recursos hacia los prestadores de servicios de salud.

La situación del Hospital Universitario San Jorge refleja una problemática que afecta a numerosas instituciones hospitalarias del país y que mantiene abierto el debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud. Mientras avanzan las gestiones para recuperar los recursos adeudados, el centro asistencial insiste en la necesidad de encontrar soluciones que permitan garantizar la continuidad de la atención médica y la estabilidad operativa de una de las instituciones más importantes de la región.