22 de junio de 2026

Empleo en Caldas alcanza su mejor registro en una década y consolida recuperación tras la pandemia

27 de abril de 2026
27 de abril de 2026
Crédito: Gobernación de Caldas

Manizales, 27 de abril 2026 – EJE 21. El desempeño del mercado laboral en Caldas durante 2025 confirma una fase de recuperación sostenida tras el impacto de la pandemia, con señales positivas en generación de empleo, participación económica y diversificación productiva. Así lo revela el más reciente boletín del portal CALDATA, que traza un panorama detallado de la evolución del trabajo en el departamento.

El informe señala que el número de personas ocupadas alcanzó las 468 mil, el registro más alto de la última década. Este resultado implica un aumento del 5% frente a 2024 y consolida una tendencia ascendente iniciada en 2021, luego de la contracción observada en 2020. La cifra sugiere una mayor capacidad del tejido económico para absorber mano de obra y reactivar su dinámica interna.

Desde el punto de vista demográfico, el documento indica que Caldas cuenta con una población total de 1,06 millones de habitantes, de los cuales 868 mil están en edad de trabajar. De ese grupo, 515 mil integran la fuerza laboral, lo que evidencia una base activa relevante para el crecimiento económico, aunque también plantea desafíos en términos de inclusión y aprovechamiento del talento disponible.

En cuanto a los indicadores clave, la tasa de ocupación se ubicó en 53,9%, superando los niveles previos a la crisis sanitaria. Por su parte, la tasa global de participación se mantiene cercana al 59%, reflejando estabilidad en la vinculación de la población al mercado laboral. La reducción de la brecha entre ambas tasas es uno de los elementos más relevantes del análisis, ya que apunta a una mayor eficiencia en la absorción de trabajadores.

El comportamiento del desempleo refuerza esta tendencia. Tras alcanzar un máximo de 16,9% en 2020, la tasa ha descendido de forma continua hasta situarse en 9,1% en 2025. Este nivel, cercano al registrado antes de la pandemia, posiciona al departamento en un rango medio-bajo a nivel nacional, lo que indica un desempeño relativamente favorable frente a otras regiones del país.

No obstante, el boletín advierte que la mejora en los indicadores generales no elimina los desequilibrios estructurales del mercado laboral. Actualmente, cerca de 47 mil personas permanecen desempleadas y otras 23 mil se encuentran en condición de subempleo, lo que pone de relieve limitaciones en la calidad, estabilidad y pertinencia de los puestos de trabajo.

Uno de los aspectos destacados del informe es la evolución de la participación femenina. La tasa de ocupación de las mujeres alcanzó el 41,1%, el nivel más alto registrado, lo que refleja avances en su incorporación al mercado laboral. Sin embargo, las brechas de género continúan siendo un factor crítico, especialmente en acceso a empleo formal y condiciones salariales.

En el análisis sectorial, el empleo en Caldas presenta una distribución relativamente equilibrada. El sector agropecuario lidera con el 16,8% de los ocupados, seguido por comercio (16,2%), administración pública (11,7%) e industria manufacturera (10,3%). Esta composición refleja una economía con bases tradicionales aún fuertes, pero en proceso de transformación.

De hecho, el informe subraya el crecimiento de sectores como información y comunicaciones, actividades profesionales y servicios, que han ganado participación en los últimos años. Esta tendencia sugiere una transición gradual hacia actividades de mayor valor agregado, en línea con cambios observados en otras economías regionales.

 Avances sostenidos y retos pendientes

Más allá de los resultados positivos, el comportamiento del mercado laboral en Caldas plantea un escenario de contrastes. Por un lado, la recuperación del empleo y la reducción del desempleo evidencian una reactivación consistente del aparato productivo. Por otro, la persistencia del subempleo y las brechas en calidad laboral indican que el crecimiento no ha sido completamente inclusivo.

La expansión de sectores intensivos en conocimiento abre oportunidades para mejorar la productividad, pero también exige ajustes en formación, capacitación y articulación entre educación y mercado laboral. En paralelo, el peso aún relevante de actividades tradicionales como el agro y el comercio refleja una estructura económica híbrida, con fortalezas en diversificación, pero también con retos en modernización.

En clave de política pública, los datos sugieren la necesidad de enfocar esfuerzos en la calidad del empleo, la formalización laboral y la reducción de desigualdades, particularmente en el acceso de mujeres y jóvenes a oportunidades estables. Asimismo, la disminución del desempleo deberá sostenerse en el tiempo para consolidar los avances y evitar retrocesos ante posibles choques económicos.

El boletín de CALDATA, en suma, describe un mercado laboral que ha logrado estabilizarse y crecer, pero cuya consolidación dependerá de su capacidad para generar empleo de mayor calidad y responder a las transformaciones productivas en curso.