Medicina Legal de La Dorada terminó yéndose para Honda

Cuando no existen pésames
Por John Sajje
Así como existen líderes con una personalidad exigente y punitiva que dejan el alma en cada empresa que asumen; también existen pueblos que pierden hasta el alma, y sus líderes en su perplejidad permanente y aviar, ni cuenta se dan. Para los optimistas perder el alma no está en su agenda, quizás porque conocen de los trabajos de Duncan MacDougall, un científico estadunidense que realizó experimentos médicos y determinó el peso del alma en gramos… los pesimistas, creen, que no tienen líderes como los de antes. Los optimistas juran que el dictamen es que todo cambiará; mientras los pesimistas plantan macho que la narcolepsia ciudadana, es simplemente negligencia politiquera.
Existe una rectora pública de referencia técnico científica que presta servicios forenses a la administración de justicia en aras de contribuir al restablecimiento de los derechos de los ciudadanos, a partir de dictámenes. Ese ente, es el Sistema Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses con ocho direcciones regionales y seccionales en todo el territorio nacional. Para nuestro caso, existe una Dirección regional (sur) con sede en Neiva y esta a su vez tiene la seccional del Tolima con cinco unidades básicas en Chaparral, Espinal, Mariquita, El Líbano y La Dorada. Paradójicamente la seccional Caldas -cuya Regional es Pereira- solo tiene seis unidades básicas (Chinchiná, Riosucio; Manzanares; Aguadas; Salamina y Anserma) y no tiene en su haber al puerto caldense.

Pues bien. En un costado del CERES, de La Dorada, funcionaba en dos pequeños cuartos y un archivo, medicina legal. Espacio que durante años ocupó gracias a un convenio tácito entre el Hospital y la administración local (Dos grandes rivales políticos). Lógicamente el hacinamiento, dado el alto número de lesiones personales –por riñas y accidentes de tránsito, entre otros- aunado a los abusos sexuales – tan comunes con infantes en esta zona- y la violencia intrafamiliar, terminó pasándole factura a medicina legal, haciéndose imperioso exigir un local más amplio e higiénico.
El entonces Alcalde Erwin Arias, a lo sherpa Vargasllerista, se hizo el desentendido. El gobernador Guido Echeverry, en su momento, colgaba ya de un inciso y el actual mandatario –El encargado- poco sabe del caso. El único que quiso entender la situación fue el burgomaestre Diego Pineda, quien habló con el Director general, Carlos Eduardo Valdez y se comprometió con entregarle una mejor sede. Amagaron con medir, tiraron línea, botaron escape y con sosería metástica, Medicina legal, terminó yéndose para Honda, a operar en el Hospital San Juan de Dios. Hasta ese puerto tolimense, deben ir los doradenses a buscar elementos para que se haga justicia. Los funcionarios recuerdan como se buscaban soluciones en los directorios verdes, rojos y anaranjados. No hubo Dios posible. Se habló de firmas y la cosa tampoco funcionó. En el fondo como, entre más se sabe, menos se asegura, el tema terminó siendo un mal rollo entre el Lizcanismo y el Vargasllerismo. La secuela, fue una población, con altos índices de lesiones y desprotegida. Las necropsias, vienen a hacerlas en el San Félix desde Honda. Los médicos rurales hacen a medias el primer nivel, mientras las secuelas y adendas siguen en Honda.” Muchos doradenses han tenido que empeñar hasta la olla pitadora para llegar hasta acá” dicen en la unidad de Honda. Como se sabe, el primer paso para salir de un hoyo es dejar de cavar y el que tiene el oro hace la regla. Por eso mejor dejaron la cosa así, mientras el antiguo local se en rastroja al lado de saneamiento ambiental. Pero muchos no olvidan. “El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas, eso es lo que la sostiene” decía Víctor Hugo
Al final el Doctor MacDougall, aprovechó a los internos de la Casa Franca de Cullis para Tísicos, para hacer su experimento sobre el peso del alma, el New York Times y el Washington Post, lo registraron: el alma pesa 21 gramos!
A propósito ¿es usted de los optimistas o pesimistas?
