Comunidades indígenas y afrodescendientes de Pueblo Rico participaron en proceso de salud mental y memoria colectiva
Pereira, 15 de junio de 2026 – EJE 21. Durante tres días, habitantes de comunidades indígenas y afrodescendientes del corregimiento de Santa Cecilia, en el municipio de Pueblo Rico, participaron en una jornada de acompañamiento psicosocial enfocada en la salud mental, la convivencia comunitaria y la identificación de problemáticas sociales que continúan afectando a diferentes grupos étnicos de la región.
La iniciativa reunió a niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, líderes comunitarios, autoridades tradicionales, jaibanás y parteras en una serie de actividades orientadas a reflexionar sobre experiencias acumuladas a lo largo de los años que han tenido efectos en el bienestar emocional y social de las comunidades. El proceso contó con el acompañamiento de profesionales del área de salud mental y de una delegada del Ministerio de Salud y Protección Social.
Las actividades se desarrollaron en distintos puntos del territorio y tuvieron como eje central la identificación de situaciones que afectan la calidad de vida de las comunidades. Entre ellas se abordaron fenómenos relacionados con depresión, violencia intrafamiliar, dificultades en la convivencia y otros factores que pueden incidir en la salud mental colectiva.
La primera jornada se llevó a cabo en el sector de Piedras Bachichí, donde los participantes realizaron ejercicios de reconocimiento territorial y emocional. A través de encuentros comunitarios, identificaron factores de riesgo presentes en su entorno, así como elementos considerados protectores para el bienestar de la población. También se analizaron fortalezas comunitarias y mecanismos tradicionales de apoyo entre las familias.
Posteriormente, en el resguardo Kemberdé, se desarrollaron actividades centradas en el reconocimiento y manejo de las emociones. Los participantes trabajaron en dinámicas relacionadas con la construcción de proyectos de vida, la resolución de conflictos y el fortalecimiento de herramientas para afrontar situaciones difíciles tanto a nivel individual como colectivo.
Uno de los componentes más relevantes de la jornada estuvo relacionado con el diálogo entre las instituciones y las autoridades tradicionales de las comunidades. La participación de jaibanás y parteras permitió incorporar perspectivas culturales propias sobre el bienestar, la convivencia y el cuidado de las personas, aspectos considerados fundamentales dentro de los pueblos indígenas de la región.
El tercer día estuvo dedicado al análisis de diferentes formas de violencia que afectan a mujeres, niñas y familias. Durante los encuentros se abordaron temas como la violencia intrafamiliar y la mutilación genital femenina, una práctica que en los últimos años ha sido objeto de debate y reflexión dentro de algunas comunidades indígenas del país.
Las discusiones permitieron identificar acciones que pueden ser impulsadas desde los propios resguardos para fortalecer la protección de los derechos de las mujeres y la infancia. Asimismo, se planteó la necesidad de continuar promoviendo espacios de conversación y sensibilización que contribuyan a transformar prácticas consideradas perjudiciales para la integridad física y emocional de las personas.
Durante las actividades también se resaltó la importancia de construir estrategias de salud mental adaptadas a las características culturales de cada territorio. En regiones como Pueblo Rico, donde convergen comunidades indígenas, afrodescendientes y población mestiza, los procesos de acompañamiento suelen requerir enfoques diferenciados que tengan en cuenta las tradiciones, los sistemas de creencias y las formas de organización social existentes.
Santa Cecilia es reconocida como uno de los territorios con mayor diversidad étnica de Colombia. Su ubicación estratégica en el occidente de Risaralda la ha convertido en un punto de encuentro de diferentes culturas, pero también en un escenario donde persisten desafíos relacionados con el acceso a servicios, la protección de derechos y la atención de problemáticas sociales complejas.
Al cierre de la jornada, las comunidades participantes acordaron trasladar varios de los temas discutidos a espacios de deliberación interna en los resguardos y organizaciones locales, con el propósito de avanzar en acciones orientadas a la prevención de las violencias, el fortalecimiento de la convivencia y la promoción del bienestar emocional de la población.
Los encuentros dejaron como resultado una agenda de trabajo comunitario enfocada en la protección de la niñez, el fortalecimiento del papel de las mujeres dentro de los territorios y la consolidación de mecanismos de apoyo que permitan afrontar de manera colectiva los retos asociados a la salud mental y la convivencia en esta zona del occidente colombiano.
