22 de junio de 2026

Apoyos a caficultores en Manizales se concentran en renovación, tecnificación y nuevas siembras

25 de abril de 2026
25 de abril de 2026
Crédito: Gobernación de Caldas.

Manizales, 25 de abril 2026 – EJE 21. Un conjunto de intervenciones orientadas al fortalecimiento de la caficultura en Manizales ha puesto el foco en la renovación de cultivos, la incorporación de tecnología en el beneficio del grano y el establecimiento de nuevas áreas de siembra, en un contexto marcado por la necesidad de sostener la productividad frente a factores climáticos y económicos.

De acuerdo con la información disponible, 40 productores recibieron máquinas despulpadoras, con una inversión cercana a los 48 millones de pesos. Este tipo de equipamiento resulta determinante en la etapa de procesamiento del café, ya que influye directamente en la calidad del grano y en su capacidad de cumplir estándares de comercialización más exigentes.

En paralelo, 110 caficultores accedieron a incentivos dirigidos a la renovación de cultivos, una práctica considerada clave para mantener la competitividad del sector. La actualización de los cafetales permite mejorar rendimientos, incorporar variedades más resistentes y responder a condiciones cambiantes en el entorno productivo.

En materia de expansión, se reporta la siembra de 31.000 árboles en 4 hectáreas nuevas, respaldada por una inversión de 15 millones 500 mil pesos en fertilizantes. A esto se suman otros 15 millones 500 mil pesos destinados a labores iniciales como el trazado, el ahoyado y la siembra, procesos esenciales para el establecimiento adecuado del cultivo.

Por otra parte, las acciones de renovación mediante zoca y nuevas siembras abarcaron 74 hectáreas, con la intervención de 505.480 árboles. En este componente, la inversión en fertilización ascendió a 126 millones 300 mil pesos, con el objetivo de fortalecer la productividad y mejorar las condiciones del suelo.

Estos datos reflejan una estrategia centrada en sostener la base productiva del café en el municipio, un sector que continúa siendo relevante para la economía rural. No obstante, su impacto deberá evaluarse en función de variables externas como el comportamiento de los precios internacionales, el costo de los insumos y la variabilidad climática, factores que inciden de manera directa en la rentabilidad de los productores.

En este escenario, la renovación y tecnificación aparecen como herramientas necesarias para mantener la competitividad, aunque el reto de fondo sigue siendo la consolidación de un modelo sostenible que permita a los caficultores enfrentar un entorno cada vez más exigente.