19 de junio de 2026

Caldas escala posiciones en equidad de género

7 de marzo de 2025
7 de marzo de 2025


Crédito: SDI PRODUCTIONS/ISTOCK

Manizales, 7 de marzo de 2025. En un contexto donde la equidad de género sigue siendo un reto estructural en Colombia, el departamento de Caldas ha logrado un avance importante en la medición del Índice de Equidad de Género (IEG) 2024, ascendiendo del puesto 16 al 9 en el ranking nacional. Este informe, realizado por la Universidad del Rosario y el Consejo Privado de Competitividad (CPC), con el apoyo de Davivienda, no solo posiciona a Caldas como el departamento con mejor desempeño en esta materia dentro del Eje Cafetero, sino que también lo convierte en una de las tres regiones del país con mayor crecimiento en el índice.

Pero más allá del reconocimiento, este avance plantea una pregunta: ¿se trata de un progreso real y estructural en la vida de las mujeres caldenses o de una mejora circunstancial en las cifras?

Las cifras y el optimismo institucional

Desde la Gobernación de Caldas, la secretaria de Integración y Desarrollo Social, Sandra Patricia Álvarez Castro, celebró el resultado como una validación de las políticas públicas implementadas en los últimos años. “Esto demuestra que las estrategias y acciones que hemos realizado han sido acertadas y han contribuido a generar oportunidades dignas y justas para los caldenses, sin importar su género”, afirmó Álvarez Castro.

El informe del IEG, que mide factores como el acceso a la educación, la participación en el mercado laboral y la representación política de las mujeres, busca no solo evaluar el estado actual de la equidad de género en los departamentos, sino también servir como una herramienta de análisis para la toma de decisiones en política pública. Según sus autores, el índice es un reflejo del compromiso de cada región con la democracia y con el cumplimiento de compromisos jurídicos nacionales e internacionales en materia de equidad.

¿Un cambio estructural o un logro temporal?

Si bien la mejora en el ranking es un dato positivo, persisten retos fundamentales en la reducción de las brechas de género en Caldas. La brecha salarial sigue siendo un problema latente, al igual que la baja presencia de mujeres en cargos directivos y espacios de toma de decisiones. Además, la violencia de género continúa siendo un flagelo que limita el acceso de muchas mujeres a una vida libre de violencia y con igualdad de oportunidades.

Organizaciones de la sociedad civil y colectivos feministas han resaltado que, aunque es importante reconocer los avances, estos deben traducirse en cambios estructurales que no dependan únicamente de políticas gubernamentales coyunturales. En muchos casos, la equidad de género en las regiones puede mejorar por el crecimiento en indicadores específicos, como el acceso de las mujeres a la educación o el empleo, sin que ello implique necesariamente una transformación en la cultura institucional y social del departamento.

El reto de sostener y profundizar los avances

El verdadero desafío para Caldas no es solo haber escalado posiciones en el índice, sino consolidar estos avances en el tiempo. Esto implica que las políticas de equidad de género no sean una estrategia aislada, sino un enfoque transversal que impregne todas las decisiones gubernamentales.

Expertos advierten que, sin continuidad y sin una inversión sostenida en programas de equidad, estos avances pueden revertirse con facilidad. De hecho, otros departamentos que en el pasado mostraron mejoras en la medición del IEG han registrado retrocesos al cambiar las administraciones y sus prioridades políticas.

El reconocimiento del IEG es una oportunidad para Caldas, pero también una advertencia. Los números pueden mejorar, pero la equidad de género solo será una realidad tangible cuando las mujeres del departamento experimenten en su día a día un acceso equitativo al trabajo, a la educación, a la justicia y a la participación política. Solo así este logro dejará de ser un hito estadístico para convertirse en un verdadero cambio social.