7 de julio de 2026

Presentada en Manizales la novela “sol marchito”

11 de marzo de 2024
11 de marzo de 2024

En la sede de la Librería Ágora y en el Café Cultural Bestiario, en este último organizado por Libélula Libros, fue presentada en esta ciudad la novela Sol marchito, escrita por Álvaro Medina Amarís, una obra donde se recupera para la historia lo que fue la guerra civil de 1876, el enfrentamiento armado desatado por el Partido Conservador contra el gobierno liberal de Aquileo Parra.

Álvaro Medina Amarís es un destacado curador, ensayista y crítico de arte nacido en Barranquilla, que ha incursionado con éxito en la narrativa. Ha escrito cerca de quince libros sobre arte y dos novelas, además de cientos de ensayos sobre pintores nacionales y extranjeros que ha sido publicados en revistas académicas de todo el mundo.

La presentación en estas dos librerías estuvo a cargo del escritor José Miguel Alzate, quien además orientó sendos conversatorios sobre la novela y sobre la trayectoria de Medina Amarís, destacando sus experiencias durante los quince años que el escritor vivió en París y los siete en que estuvo en Nueva York.

El autor de Sol marchito contó anécdotas de su amistad con Gabriel García Márquez y Fernando Botero. Sobre el primero reveló que una noche lo visitó en Ciudad de México y estuvieron hablando durante cinco horas sobre la pintura en Colombia porque el novelista necesitaba documentarse sobre el tema.

En el caso de pintor Fernando Botero señaló que su amistad surgió porque él publicó un artículo en El Espectador revaluando su calidad artística frente a un artículo escrito por Martha Traba donde afirmaba que una exposición hecha en Nueva York por el artista colombiano no tenía la misma belleza de la que había exhibido en Colombia antes de irse para esa metrópoli.

El escritor José Miguel Alzate señaló en su intervención que el personaje central de Sol Marchito, Antonio Ñungo, es un hombre de convicciones religiosas, lector apasionado de El Cid Campeador, que se alista en la guerrilla del general Manuel Briceño no solo para vengar la muerte de su padre, sino para defender los principios católicos que le inculcaron desde niño.