17 de mayo de 2022
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Edith Fiaf, pequeña de estatura pero grande como cantante

13 de mayo de 2020
13 de mayo de 2020
Edith Fiaf

Por Edgard Hozzman

En tiempos difíciles hagamos amables estos momentos recordando a los grandes de la música.

Jean Cocteau, filosofo dijo de su gran amiga Edith Piaf: “ella es un genio, es inimitable, es increíble como una mujer tan pequeña, pueda tener un corazón tan grande que cautive a su audiencia con su voz con canciones tan nostálgicas y de la noche.

Cuando este gorrión canta, escucho un ángel, en su voz hay, ternura, amor, pasión”.

Edith Piaf, nació en Paris el 19 de  diciembre de 1915 a las cinco de la mañana, hora en que las aves cantoras reciben con sus trinos el nuevo día. Fue recibida por dos gendarmes en un sector marginado de la ciudad luz.

La bautizaron como Edith Giovanna Gassion, su infancia fue miserable; a los diez años contrajo meningitis, la que la mantuvo temporalmente ciega; por aquella época vivía con su abuelo.

A los 12 años comenzó su trajinar por la vida artística, acompañando a su padre quien era acróbata de circo.

Su existencia transcurría en carpas y camiones recorriendo Francia con el circo en que su padre era parte del espectáculo.

A los quince años conoció a su primer amante, un soldado, a los 18 fue madre, abandonada por quien le prometió amor eterno y del que nunca volvería a saber nada. Su hija Marcelle murió a los dos  años, cerrando trágicamente su primera historia de amor.

Edith no se desilusionaba del amor, por lo contrario, lo buscaba y en su voz transmitía el mensaje de la belleza, ternura y encanto que este sentimiento que tanto da y tanto hiere.

Empezó cantando en los cafés parisinos como el gorrión al que no le importa la hora, ni el lugar para entonar sus tiernos trinos cantándole a sus tristezas y desengaños.

En 1937 a sus 22 años de edad la escucha, Lovis Leplee, un pequeño empresario,  quien la bautizo con el apellido Piaf y  comenzó a vestir a la pequeña gran artista de negro color con el que actuó en los grandes escenarios del mundo.

Al debut de Edith Piaf asistió el mejor comediante francés: Maurice Chevalier, quien al escucharla interpretar, “Ventre” predijo: “Esta noche ha nacido la más grande cantante francesa, Edith es única”.

Mientras su vida artística continuaba en ascenso, ella en lo personal continuaba marcada por la tragedia, en 1948 conoció al gran amor de su vida en new York el boxeador francés de origen argelino, Marcel Cerdan,  quien murió en accidente de aviación el 28 de octubre de 1949. Este duro golpe la volvió adicta a la heroína.

En 1952 se casó con Jacques Pills, cantante que ella ayudo a promocionar, en 1953 comienza un programa de desintoxicación para salir de su adicción. En 1956 se divorcia y comienza a ser la gran estrella del Music hall en el mundo triunfando en el Carnegie Hall de New York.

El decenio del cincuenta fue un lapso difícil para la cantante, por el deterioro de su salud, su dependencia de la morfina y el accidente que sufrió al lado de, Georges Moustaki cantautor que lanzo a la fama y convirtió en su nuevo amor.

En 1959, el gorrión de Paris se desmaya en el escenario en New York. Regresó a Francia delicada de salud.

En 1961, Edith Piaf ofrece una serie de conciertos el más emotivo de su carrera, en el Olimpia de Paris, icónico escenario que tenía problemas financieros por lo que estaba en peligro de desaparecer. Charles Dumont compuso para ella,” Non, je ne regrette rien “canción hecha a la medida de Edith Piaf,  ella salva al, Olimpia con su voz e imagen.

El 11 de octubre fallese a los 47 años de edad, a causa de un cáncer hepático. Edith con sus 1.48 metro de estatura y sus 40 kilos siempre vestida de negro en escena, dueña de la voz que toda cantante quisiera tener, voz en la que exteriorizaba su tragedia y el amor que tanto amo e intento.

Jean Cocteau al enterarse de la muerte de Edith comento,” Este barco se acaba de hundir. Este es mi último día en la tierra. Nunca he conocido un ser más desprendido de su alma. Ella no entrego su alma, ella la regalo”. Ese mismo día murió el cineasta.

La canción más popular de Edith fue, “La vie en rose”, la que compuso cuando estaba profundamente enamorada de, Marcel quien fue su primavera al morir el boxeador, Edith volvió al infierno frio y gris.

Edith Piaf amo su profesión y toda manifestación artística, fue el mecenas de grandes artistas, entre otros: Ives Montand, Charles Aznavour, Georges Moustake, Gilbert Becaud.

Su cuerpo reposa en el emblemático cementerio parisino del Pere-Lachaise al lado de padre, su hija y su último marido, Theo Sarapo.

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