14 de junio de 2026

La Dorada: ¿¡56 mil millones… Para seguir con el agua al cuello?!

Por John Sajje
17 de abril de 2017
Por John Sajje
17 de abril de 2017

¡Las joyas!

Tampoco entierran los ribereños, en ese pasado, como en septiembre de 2105, el entonces Alcalde, con el ​Vicepresidente y Min vivienda, inauguraron a buen chorro, el sistema de acueducto y alcantarillado de La Dorada, Caldas.

Por John Sajje

Cuenta la historia que Hierón el rey de Siracusa, convocó a Arquímedes con el fin de solucionar algo que le daba vueltas en su cabeza. El rey le había entregado a un orfebre una cierta cantidad de oro y plata para que le hiciera una corona. Al recibir el trabajo, Hierón, sospechó de la honradez del platero, por lo cual le solicitó a Arquímedes que investigara si había sido engañado.

El problema retó a Arquímedes. Ya que la corona no podía ser destruida para ser examinada. Cuentan que un día que hacia mucho calor (como en La Dorada), decidió, el buen sabio tomar un baño; ocurrió entonces que al sumergirse en el agua, esta rebasó la tina. Pensando en ello llegó a la conclusión que al entrar su cuerpo en la bañera, ocupaba un lugar que forzosamente dejaba de ser ocupado por el agua, y adivinó que lo que él pesaba de menos, era precisamente lo que pesaba el agua, que había desalojado; o sea que el peso de su cuerpo era igual al peso del agua desplazada.

Un viento de reminiscencia corre en la tierra, donde el Presidente Alfonso López Michelsen dijo: ‘Hace 40 años un Santos y un López no hablaban desde el mismo balcón’. ¡El agua trajo la memoria! Sí. Paradójicamente, el agua es un reivindicativo de la memoria en el puerto Caldense. Un referente de rabia y dolor. La pertinaz lluvia del jueves santo devolvió una remembranza a los doradenses. ¡Esa historia sin fin, de sus inundaciones y problemas con el alcantarillado! No olvidan que, el por entonces alcalde, Erwin Arias Betancur, dijo tener una solución en México, con una tecnología llamada floculación iónica, que se aplica en plantas de tratamiento de aguas residuales. Como también recuerdan que quería 250 mil millones para un plan maestro de acueducto y alcantarillado. Vale decir, que La zona rural del municipio lo constituyen diez centros poblados, mientras La zona urbana la conforman 42 barrios, algunos de ellos los ubicados en las riberas del río Magdalena. El callo de la memoria tenía 20 años y el alcalde recibió 56 mil millones para solucionar el problema. Fue cuando el aguacero de semana santa, no les refrescó… les inundó la memoria: ¿¡56 mil millones… Para seguir con el agua al cuello?!

  • El agua es tan igualitaria, que ni los ricos de La Egipciaca se salvan de la inundación (El barrio bien de La Dorada), Dios sabe cómo hace sus cosas- dice un lugareño.
  • ¡Que va pero para ellos el alcalde gestionó través de Colombia Humanitaria, una estación de bombeo a la altura de la Clínica Celad- replica otro
  • ¿O sea que ellos ya no se inundan? –
  • No, solo les huele maluco cuando se devuelve el alcantarillado, si el rio se crece-
  • ¡Ah!

Tampoco entierran los ribereños, en ese pasado, como en septiembre de 2105, el entonces Alcalde, con el  ​Vicepresidente y Min vivienda, inauguraron a buen chorro, el sistema de acueducto y alcantarillado de La Dorada, Caldas.  Por eso cuando los lugareños miraron el rio Magdalena y se dieron cuenta que el nivel era normal y que no era por su culpa, que las viviendas y locales estaban inundados sintieron desazón. Y aparecieron, después de los actos litúrgicos, los yonquis al incienso diciendo que: ¡es la cultura de las basuras! Y los lugareños, hábiles en esto de ser damnificados, ¡vale, otra colchoneta más!

Los más aviesos dicen que “el programa Súmate” era para un solo lado. La verdad, es que cada vez que le levantan la enjalma, al ex alcalde, le encuentran más peladuras. En síntesis un aguacero inunda a La Dorada y hace que muchos barrios se queden sin agua potable. Muchos de rodillas, en la iglesia, hacen una manda, para que en la cordillera no llueva.

Remata la historia, que habiendo encontrado, Arquímedes, la idea para resolver el problema, fue tal su excitación que, desnudo como estaba, saltó de la bañera y se lanzó por las calles de Siracusa al grito de ¡Eureka! ¡Eureka! (que en griego significa ¡Lo encontré! ¡Lo encontré!).

A propósito, (en un  hipotético caso) si pusiéramos a Arquímedes a investigar este tema,  qué cree que saldría gritando:

  1. ¡Eureka! ¡Eureka!
  2. ¡Corrupción! ¡Corrupción!
  3. a y b
  4. ninguna de las anteriores