20 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Incluidos en lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

16 de noviembre de 2010
16 de noviembre de 2010

Bogotá, 16 nov. El Comité intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, reunido en Nairobi (Kenia), aprobó la inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la manifestación colombo-venezolana ‘Sistema Normativo Wayúu aplicado en la figura del palabrero’, y de ‘Las músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur colombiano’.

“Nos acaban de informar de Nairobi, hace exactamente media hora, que dos manifestaciones culturales nuestras: el palabrero mayor, en La Guajira, y las músicas del pacífico sur: marimba y las cantaoras, fueron inscritas como patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco”, reveló la Ministra de Cultura, Mariana Garcés, durante la presentación de los primeros 100 días de gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, en la Casa de Nariño.

La funcionaria dijo que este es un gran logro para las comunidades portadoras de las tradiciones, y un orgullo para los colombianos “porque nuestra cultura, diversa y pluriétnica, es la mejor carta de presentación en el exterior”.

Estas dos manifestaciones colombianas se suman a las otras cuatro que ya están inscritas en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad: el Carnaval de Barranquilla, el Espacio Cultural de Palenque de San Basilio, el Carnaval de Negros y Blancos y las Procesiones de la Semana Santa de Popayán.

En la actualidad existen 166 manifestaciones, de 77 países, en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Entre los criterios que el Comité tiene en cuenta para esta selección se encuentran: su contribución al conocimiento del patrimonio cultural inmaterial y a que se tome conciencia de su importancia, el contar con medidas de salvaguardia que permitan protegerlo y promoverlo, el hecho de figurar en inventarios nacionales o regionales y haber sido propuesto con la participación más amplia posible de la comunidad que lo practica así como con su consentimiento previo, libre e informado.