La Carta del Boticario
Da pena que una figura tan talentosa haya sido echada al olvido, pese a que tuvo un papel estelar en la radio durante 33 años, tiempo en el que alternó y compitió profesionalmente con otros humoristas de su generación como Raúl Echeverri, “Jorgito”; Carlos Emilio Campos, “Campitos”, y Guillermo Zuluaga, “Montecristo”.
Quienes tuvieron el privilegio de verlo y escucharlo en sus memorables presentaciones en el demolido Teatro Junín, de Medellín, recuerdan sus magistrales imitaciones de Hitler, Mussolini, Hiroito y Franco.
Del archivo disperso de Mario Jaramillo (en la foto, abajo), el Contraplano ha rescatado una de sus más ingeniosas creaciones: Una carta de un boticario para su novia redactada a base de calambures con todos los remedios de una farmacia. Veamos:
“Mi querida ampolleta: Yoduro amándote siempre y no Potasio dejar de pensar en Tilo. No me
Cloroformo con tu silencio y no se que habías Asafétido desde que no te Bejetú. Si hemos de Permanganato así, no te podré Salvarsán de que te sigan dando Bromidrato y tendrás que seguir con el que tú Amameris en otro tiempo. Nitrato de decirte lo contrario por que tú no me Guanandais la reserva y la gente se Riodona de mí cuando lo Sepia. Pero tú eres muy indiscreta y esas Amigdalinas tuyas son muy Antisépticas. Me gustaría que no las Tartáricas, pues serán mucha Tenoxina y tienen un instinto muy negro de humo. No le cuentes nada a mí futura Seroterapia, porque se Esparteína la noticia por toda la Cicuta. Que no lo sepa tampoco mi Suero; quién sabe qué Argalina a tí ese viejo Antitísico. Te juro por Dioxogen que yo nunca Mentolatum. Dime si has recibido mis Antitélmicas cartas y si has roto todas mis papeletas. Creo que mis palabras te pasan inadvertidas y no me Creolinas. Eres la más Belladona que conozco, Dentro de mi Pectoral el corazón es un Borax incendio. Me siento comprimido y me Sulfuro. Tú bien sabes que con mis palabras no te desKresto y que no te las digo por fórmula. El domingo Vacelina a conversar contigo. Deseo que mi amor te alumbre y no sientas Celis por mi. Tú amor me Malta. Ni Adelina, ni Crementina fueron novias mías sino amigas. Si tú has sido Formalina conmigo; yo también he sido Formol y te he dado muchos regalos. Nadie ha sido tan Bonamic como yo. Solamente tú puedes Mitigal mi dolor. Eres mi flor de azufre aunque muy Antiflogistina con ese miedo a tus padres. Diles que dejen esa Jeringa porque yo Penetro a tu casa por las buenas o por las Malarias. El sábado fui a visitarte, pero te encontré Dormina. Me recibió tu hermanita Emetina que por cierto me ha parecido Magnesia y tiene en la cara unos gramos muy feos. Si este es motivo para cortar nuestras relaciones, lo siento mucho. Esa noche me hizo bastante daño el Serenol y me tuve que ir a tomar unos rones al barrio Guayacol; ahí sí hay canela de rasca la que me puse; casi me Atropina un carro; Yodo sé cómo no me mató. Cuando nos casemos, te pienso regalar muchas cosas. Dile a tu mamá que ella Nuez moscada y peca oponiéndose a nuestro noviazgo. Linimento más este asunto, pues yo me Supositorio que al respecto te dijo algo don Veramón. Estás muy bonita y Robustina. No creas que es Ungüento que te estoy echando, ni que te lo digo por Tiroidina: No creas que te traiciono. Te Orodolo con todo el corazón y para que te convenzas, estoy listo a hacer Quaker cosa por ti; soy capaz hasta de Eliminol mi existencia. Nos casaremos muy pronto, aunque a tu padre le parezca una Vainilla y le Cholagogue.
Aunque me duelen mucho los callos con estos zapatos nuevos, iré a verte mañana. Espero te pongas el traje de Vitamina azul que tanto te luce. Pregúntale a Quina Larroche, que es veterinaria en esto de las modas. Me despido estrechando emocionadamente la Palmolive de tu mano. Eter minado. Tuyo, Termómetro.
Posdata: Avísame cuándo es tu cumpleaños, para Colgate.
La apostilla: En una segunda carta, Mario Jaramillo le dijo a su Dulcinea: si no te llega esta misiva, avísame, para escribirte otra.