23 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Ciencia, tecnología y educación para cerrar la brecha

19 de septiembre de 2010
19 de septiembre de 2010

Pero igualmente sabemos que con una escolaridad promedio de diez años en el orden nacional, apenas suficiente para cubrir el nivel de la educación básica y no alcanzar a incursionar en el nivel profesionalizante, o de apenas cuatro años en los medios rurales, la misión común que nos proponemos como comunidad científica no fructificará al palidecer su impacto dada la discontinuidad de los procesos de formación entre la educación básica y el ciclo profesional, cuya continuidad se hace necesaria para construir una nación más competitiva en el futuro e implementar estrategia que permitan reducir el desempleo y aprovechar la oferta cultural y ambiental de la variada geografía de Colombia, dándole valor agregado a su producción de bienes y servicios.

Sabemos que el bienestar de los colombianos supone cerrar, además de la brecha de ingresos y servicios entre sectores y regiones privilegiados, la brecha de la productividad interna y externa, si es que queremos encontrar el camino hacia la equidad, la democracia, la libertad y la paz, pero también participar de las oportunidades de la globalización: no es justo que por la baja productividad de los medios rurales con su multitud de recursos, las comunidades de artesanos y productores campesinos tengan que intensificar y extender sus jornadas de trabajo para lograr unos medios de subsistencia que difícilmente les permite una vida digna y de austeridad con su Familia.

Para que esta sociedad colombiana donde el Estado le ha apostado con reconocido éxito a la cobertura educativa, no tenga que trabajar más para vivir peor, se deben implementar políticas, programas y estrategias orientadas, entre otros objetivos, a: incrementar el capital social a partir de una revolución educativa que logre incursionar hasta la educación profesionalizante; corregir las inequidades transfiriendo recursos de compensación entre regiones, sectores y grupos sociales; y lograr la implementación efectiva de programas de ciencia y tecnología orientados a la reconversión de los sectores estratégicos menos privilegiados y de mayor capacidad de redistribución del ingreso, como son la agricultura de base rural y la manufactura y servicios propios de las “pymes”.

Desde el OAM, Gonzalo Duque-Escobar. Ed. RAC 580.