28 de septiembre de 2021
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Médicos, con nueva opción virtual para analizar imágenes

20 de febrero de 2010
20 de febrero de 2010

La figura de laboratorios repletos de placas, libros de consulta y médicos que deben tomarse días enteros para hacer un análisis desaparecerá gracias a los avances de la tecnología. La medicina se hace ahora más eficiente, precisa, con mayor impacto y un costo mínimo.

Unas 20 mil imágenes histológicas que permiten estudiar los tejidos fundamentales del cuerpo humano se encuentran hoy sistematizadas y disponibles para hacer más fácil la acción de los médicos. Se trata de un atlas virtual de histología, producto del trabajo de investigadores del grupo Bioingenium de la Universidad Nacional de Colombia.

Cuando el usuario encuentra alguna imagen de su interés puede solicitar al sistema que localice las similares. Así, se facilita el reconocimiento de distintas presentaciones de las estructuras de los tejidos según el corte, el aumento y la tinción.

“Un atlas impreso está hecho de fotografías de alta calidad y es muy costoso. La ventaja de poner a disposición este conocimiento en Internet es que cualquier persona interesada puede entrar y ver la variabilidad de un tejido”, dijo el profesor Eduardo Romero, director del grupo de investigación Bioingenium.

Posibilidades

En el caso del médico le ayuda a mejorar su diagnóstico, porque además de navegar sobre la imagen, puede comparar con dictámenes similares. El profesor Romero sostiene: “Este trabajo de histología tiene gran utilidad en dos escenarios: en el caso de un médico que se encuentra frente a un diagnóstico difícil, y en el de aquel que, en entrenamiento, compara sus resultados con otros realizados en la base de datos.

Las horas y el esfuerzo que invierte un especialista frente a un microscopio podrían reducirse con esta alternativa virtual, que además le permite navegar sin restricciones y de acuerdo con su interés profesional.

Este banco de imágenes constituye también un elemento clave para la enseñanza en facultades de Medicina y Biología, pues profesores y estudiantes se ven obligados a producir el material de forma manual.

“Tradicionalmente, en los cursos de histología se deben conseguir muestras extraídas de animales, a las cuales se les aplican ciertos líquidos para que resalte la información de interés en cada tejido. Estos órganos se llevan a unas placas que posteriormente son analizadas mediante el microscopio. Sin embargo, su tiempo de vida útil es muy corto, porque la lámina se oxida y la coloración cambia. Por lo tanto, la operación debe repetirse cada semestre: “Cortarlas, fijarlas y colorearlas”, explicó el director de Bioingenium.

El proceso

Para la obtención de las imágenes, el atlas histológico demandó un trabajo de varios meses. Aunque algunas estaban disponibles de manera digital, otras debieron ser digitalizadas por los investigadores usando tejidos de ratones.

“Hicimos este trabajo en laboratorio, apelando a diferentes técnicas y elementos que permitieran ver el agua que compone los tejidos”, señaló Ángel Cruz, estudiante de la Maestría en Ingeniería Biomédica.

La histología necesita de la coloración de los órganos de interés, pues, como los tejidos son agua, no son visibles por su transparencia. Eso implica ponerlos sobre una lámina y después reemplazar el agua por alcoholes.

“Se colorean básicamente los ácidos y las grasas que existen en los tejidos. Dependiendo del contenido de cada uno se observan colores diferentes. Cuando se tiene en la lámina viene el proceso complejo de digitalizar”, afirmó el profesor Romero.

Agregó que este procedimiento debe hacerlo alguien capacitado para que realmente resulte un trabajo de calidad que le ofrezca al usuario lo que está buscando.

Aplicativo marca UN

La arquitectura del aplicativo también fue diseñada en la UN. Por tanto, los usuarios cuentan con un software público. “Diseñamos una estrategia que permite acceder al mapa histológico a gran velocidad, en 3 ó 4 segundos, sin importar el lugar donde se encuentre la persona o las condiciones del navegador que tenga”, comentó el profesor Romero.

El sistema ofrece diferentes herramientas de búsqueda, tanto por palabras clave como por el contenido visual de las ilustraciones. Cuando el usuario encuentra una imagen de su interés, puede solicitar al servidor algunas ilustraciones parecidas, de acuerdo con criterios de similitud visual como los colores, los bordes o las texturas.

“La investigación en material impreso toma largo tiempo, ya que se deben explorar diferentes fuentes de manera manual. Aunque existen algunas colecciones en Internet, estas no superan las 100 ó 200 ilustraciones”, señaló Jorge Camargo, estudiante del Doctorado en Ingeniería de Sistemas de la UN.
El atlas histológico virtual se encuentra disponible en la página www. informed.unal.edu.co. La búsqueda se puede hacer por texto o por imagen.
El sistema permite ejecutar operaciones sobre la imagen, describir lo que se ve y guardar ilustraciones diferentes.

El aplicativo está expuesto como servicio web, con una arquitectura que permite evoluciones de forma diferente. Como este es un proyecto de software libre, el usuario también puede descargar un código y desarrollar y extender el aplicativo con el que se está dando soporte.

Por todas las opciones que ofrece, tanto en el campo médico como en el académico y de ingeniería, este proyecto fue seleccionado por la Red Clara para ser presentado en la Organización de Estados Americanos (OEA).

La propuesta puede extenderse al análisis de imágenes radiológicas, constituyendo la base de los aplicativos utilizados en las salas de lectura de radiología, técnicamente conocidos como PACS (del inglés Picture Archiving and Communications Systems), útiles en el seguimiento de enfermedades como el cáncer.