1 de agosto de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El país más poderoso sigue en depresión

18 de junio de 2009
18 de junio de 2009

El gobierno de Obama llegó en su ayuda y le inyectará los recursos necesarios para garantizar la reestructuración: bajar costos, modernizarla y volverla más competitiva. Con el fin de evidenciar la nueva orientación afirmó el presidente de la empresa: “La vieja GM es historia. Hoy empieza la nueva General Motors”. El desastre de esta legendaria empresa, fundada en 1908, uno de los símbolos más diáfanos de los Estados Unidos, demuestra hasta dónde puede llegar la crisis. La recesión económica, que arrancó hace dos años con el colapso financiero, sigue su marcha con paso firme y constante.

La Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos, está bajo la dirección del audaz economista Ben Bernanke quien, de acuerdo con sus críticos está tomando una ruta peligrosa: intervino el mercado financiero, bajó a cero las tasas de interés y le inyectó demasiado dinero al mercado. El problema más serio radica en que a futuro se puede disparar la inflación. Pero no hay que negar los afanes del gobierno de los Estados Unidos en los programas de intervención y rescate financiero, en el  control del desempleo y en el apoyo a los sectores afectados por la recesión.

La crisis todavía debe recorrer un largo camino. Al respecto el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-kahn, afirmó que el regreso del crecimiento económico llegará en el primer trimestre de 2010, pero agregó que ello no significa el final de la crisis.

Consejos  para América Latina

Hace pocos días estuvo en nuestro país Nouriel Roubini, la persona que se atrevió a pronosticar la crisis financiera que atrapó las grandes economías del mundo. El experto, consultor del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, llegó invitado por la firma Samper Head Huntin y con patrocinio de CNN, El Tiempo, Portafolio y de otras empresas. En su conferencia, en el Hotel Sheraton de Bogotá, expuso que parte del éxito que tuvieron algunas economías de América Latina, durante los años 2003-2007 se debió “a la buena suerte”. Lo anterior se explica por el aumento de las exportaciones y por los buenos precios, lo que favoreció el crecimiento económico en el ambiente creado por el auge de las grandes economías. En este punto se entiende el avance  de la inversión extranjera, pues muchas compañías, con el fin de obtener buenos rendimientos, invirtieron en la región.

Roubini planteó que el comercio fue una de las causas de la catástrofe financiera de las grandes empresas y que, por lo tanto, los países deben abandonar el modelo basado en la exportación, y orientarse en el mercado interno y en la relación con los vecinos. Esta es la parte más importante de sus recetas: “En regiones como América Latina hay países que tienen mercados internos de grandes dimensiones. Incluso, si los países son pequeños, debe haber más integración entre ellos, todo con el objetivo de reducir la dependencia de Estados Unidos, es decir, que haya más comercio sur-sur”.

En Colombia la crisis asusta

El alto gobierno ya no dice que estamos blindados contra la crisis, pero anunció que ya pasó lo peor. Como no está tomando medidas claras confía en la inversión extranjera, en la reforma financiera, en los créditos del FMI y en los tratados de Libre Comercio. Pero la realidad es otra. En nuestro país el fantasma de la recesión se evidencia desde diferentes ángulos.

En el mes de abril el consumo presentó cifras negativas y el comercio tuvo que hacer rebajas. De acuerdo con el DANE los hipermercados redujeron sus ventas (-3,5 por ciento) en el primer trimestre. Según la ANDI la producción industrial bajó -5,9 por ciento y las ventas totales -4,1 por ciento. Mientras tanto el sector de la construcción de vivienda sigue en caída.  Para completar el cuadro miles de colombianos que viven en Estado Unidos perdieron sus empleos y como consecuencia disminuyeron los giros en dólares.

Según la Superfinanciera las utilidades del sector financiero durante el primer trimestre del año, fue de 2,5 billones de pesos. ¿Cuál será la razón? Pero hay nubarrones: está aumentando la cartera no pagada y la gente está incumpliendo sus obligaciones porque no tiene dinero. Se dice que los bancos colombianos son muy sólidos, pero cuando los clientes dejan de pagar se derrumban. En esta crisis el gobierno se está orientando por el subsidio de tasas de créditos para compra de vehículos, vivienda y electrodomésticos. Pero afirma Fenalco que a pesar de la baja de impuestos para incentivar la compra de carros, las ventas bajaron 7 por ciento.

Como conclusión de lo anterior el desempleo sigue en aumento. De acuerdo con el DANE en abril había 2.545.000 personas sin empleo, lo que significa que el índice de desocupados aumentó un punto y se trepó al 12,1 por ciento. Las ciudades con mayor desempleo son: Pereira 19,7 por ciento; Ibagué, 19 por ciento; Pasto, 16,6 por ciento; Medellín 16,3 por ciento; Manizales 15 por ciento. En un mercado globalizado no se puede subestimar la interdependencia entre las economías. El gobierno no ahorró en la época de bonanza y no tiene una política fiscal anticíclica.

Pero parece que quieren descargar la crisis sobre los pobres: El director de Fedesarrollo propuso bajar el salario mínimo para resolver el problema de desempleo. También se planteó cobrar el  impuesto de guerra a todos los colombianos.