24 de julio de 2021
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Evelio Giraldo Ospina

Las confesiones del Arzobispo

5 de abril de 2009
5 de abril de 2009

R/ “Imposible, las circunstancias por la época son distintas y la personalidad de Monseñor Concha y la mía son muy distintas. Es imposible que un líder natural sea apreciado por todos igualmente. En todas las épocas y con todos los servidores de la comunidad hemos tenido personas que saben acoger muy bien a sus servidores; hay también personas que por distintos motivos rechazan a los servidores de la comunidad y hay también personas que saben acoger y que por lo tanto saben estimular, orar por ellos y hasta hacerse matar; esto último lo he podido captar en mucha gente de Manizales: niños, adolescentes, jóvenes, dirigentes políticos, adultos, ancianos, ricos, pobres, sabios e ignorantes del campo y de los pueblos”.

Al interrogante sobre el por qué tuvo tantas confrontaciones con la sociedad manizaleña,  el pastor expresó: “No puedo afirmar que haya sido con toda la sociedad manizaleña. Sí con algunos miembros de la sociedad afortunadamente. Fueron situaciones que la historia sabrá juzgar y veremos quién tuvo la razón, el obispo aquí y en todas partes no puede ser un perro mudo y la gente no siempre reacciona de la misma manera”

Asomó en la conversación el nombre de su ilustre antecesor, agasajado por estas calendas, en la Catedral, con motivo de sus 90 años de vida, mediante esta consulta de Contraplano: ¿Se encontró en Manizales con la "gente terriblemente difícil" sobre la que lo previno, según se dice,  su antecesor, Monseñor José de Jesús Pimiento?

Fabio Betancur

R/ “Nunca recibí apreciaciones negativas de Monseñor Pimiento, mi ilustre predecesor a quien valoro muchísimo, admiro y quiero. Muy pocos Obispos de Colombia dan signos de respeto en ese sentido; ni Monseñor Pimiento ni ninguna otra persona influyó negativamente en mí en este aspecto”.

Le pedimos a monseñor Betancur que nos hablara de su mejor momento, en los 13 años que lleva en Manizales: “Mi mejor momento fue el valorar a Caldas con sus características especiales. No haber hecho discriminaciones para atender a la gente;  pude darle preferencia en la atención a los fieles a los pobres tanto del campo como de los pueblos y de la ciudad”. A renglón seguido, inquirimos sobre su momento más desagradable a su paso por esta Arquidiócesis. R/ “Las tutelas y los derechos de petición, más de 8, que manifestaron la mala voluntad de algunas personas; la ignorancia de algunos Jueces;  también me incomodó muchísimo la impuntualidad de algunos funcionarios públicos como expresión de irrespeto a la comunidad”.

El Contraplano le preguntó al prelado, con el debido respeto: Si tuviera la oportunidad de volver a emprender su misión pastoral en Manizales, ¿repetiría las mismas cosas que hizo? Fue parco, pero categórico: “Sí, en ningún momento me arrepiento de haber organizado nada de lo que hice”. Luego vino esta dupleta: ¿Qué le quedó por hacer? ¿Perdona a sus detractores?

R/ “Lógico. Si hubiera tenido más tiempo seguramente habrían sido más las realizaciones para el bien de la gente y la gloria de Dios. Tenga presente que soy hijo de Rosita Tirado de Betancur  y que por lo tanto fui formado para perdonar a mis detractores, como prueba de lo cual pude acompañar el velorio de Juan Pablo, el seminarista que me puso en la puerta de la cárcel con su tutela porque me mantuve firme en las convicciones de la Iglesia hasta no abrirle los archivos del Seminario”. Cuando le preguntamos si eran necesarias confrontaciones públicas como las de los impuestos municipales, la Expo-erótica y la Catedral, manifestó:

“Sí, no me arrepiento de ninguna de éstas. Creo que en buena parte el Señor Nuncio, los Señores Obispos y los fieles en general reconocieron y lo agradecieron”. El penúltimo interrogante: ¿Desea de corazón que el Papa Benedicto le acepte la renuncia o se quiere quedar otro tiempo más, aunque  le toque hacer un esfuerzo sobrehumano, debido a su enfermedad?  R/ “Soy Obispo obediente; si el Papa me libera del servicio pastoral a Manizales, me sentiría sumamente bien; si el Papa decidiera lo contrario, a pesar de mis dificultades de salud, me quedaría gustosamente en la Arquidiócesis de Manizales, "mi Manizales del alma" y Caldas el Departamento modelo al que le di lo mejor que me dio el Señor y lo que hice incrementar en mi a lo largo de estos 25 años que le di a Manizales y a la diócesis de La Dorada-Guaduas”.

La apostilla: Monseñor Betancur, ¿tiene alguna respuesta para los insensatos que  dijeron que Usted pretendía llevarse la Catedral de Manizales?  R/ “Creo que esa es una afirmación chismosa. ¿Quién soy yo para lograrlo? Afortunadamente  el Obispo lo hace todo con sentido de Iglesia desde la fe y todo queda para la comunidad. Cuando el Obispo es removido a otra sede o cuando vive en la realidad del Obispo Emérito o cuando fallece como cualquier ser humano”.

Monseñor Fabio Betancur le enseña un presente al Santo Padre

Fabio Betancur