13 de junio de 2026

El Quindío se levanta como un solo hombre para defender el Museo Quimbaya

24 de enero de 2017
24 de enero de 2017
Imagen Pequeños Pinceles

Armenia, 25 de enero de 2017. A raíz de la comunicación que recibió el colaborador de EJE 21 Gustavo Páez Escobar, en la que Josué López Jaramillo, exgerente del Banco de la República de Armenia, se refería al lamentable abandono que sufre el Museo Quimbaya de dicha ciudad, varias personas del Quindío se han pronunciado sobre el caso.

La noticia fue divulgada en nuestra edición del 22 de enero. Ahora publicamos los mensajes llegados a nuestro columnista:

Aprecio mucho tu interés por nuestras obras, monumentos y ambiente intelectual y cultural, y me parece muy oportuno el comunicado que transmites de Josué que nos comenta sobre el abandono del museo Quimbaya. El Quindío se ha convertido en un destino turístico importante y vale la pena recordarles a los operadores la existencia de esta importantísima obra para que la promuevan con sus paquetes. Luis Fernando Jaramillo Arias, Bogotá.*

Es bueno saber que aliviar el deterioro del Museo Quimbaya solo se puede si  la administración centralista del  Banco de la República lo autoriza. En el Quindío no puede utilizarse un martillo sin el visto bueno de Bogotá y lo peor, cuando se trata de una recuperación locativa por pequeña que sea, debe ser aprobada por  la Junta Directiva. Es la versión que conozco recogida en fuentes del mismo Banco. Jorge Eliécer Orozco Dávila, Armenia. *

El Museo no está en las prioridades del Banco como lo estaba cuando Darío Jaramillo Agudelo era el gerente cultural; en la actualidad su presupuesto es exiguo para atender las reparaciones locativas o tener nuevo personal. Creo que es una buena oportunidad para que algunas instituciones aprovechemos el nuevo gerente Echavarría para solicitarle más atención a esta joya que tenemos. Aunque es necesaria una campaña específica para restituirlo como un original “parque temático”, sin la cooperación de los cachacos no se hace nada. Voy a proponer una comunicación en tal sentido en nuestra reunión de esta semana. Jaime Lopera, Armenia. *

El tema del museo lo hemos conversado y debatido con algunos gestores culturales. El asunto clave es que nada se puede mover sin el visto bueno de Bogotá, en el tema de infraestructura, y en el de programación. El museo, en sus procesos y eventos, no parece estar en el Quindío. Es baja la participación de los artistas del Quindío, y de su personal; hoy en día solo una persona es de esta zona, lo que lo aísla, porque además sus administradores se encerraron en las hermosas paredes del edificio. Viven en una bella jaula, pero no dialogan con su entorno.

Este año, desde la Fundación Torre de Palabras, les vamos a proponer aliarnos para el ciclo pedagógico en 14 colegios de Calarcá, y en los colegios de los municipios de la montaña, con más de 150 eventos relacionados con el tema central «Literatura después de la guerra». Hay que sacar al museo de su escondite.

Necesita el museo un viraje, y sobre todo que se entienda en Bogotá que aquí tenemos unas necesidades específicas. La programación tiene que adquirir pertinencia regional y también convocar la participación ciudadana. Sé bien que existe, para citar un caso, un proceso como «Constructores de paz», en la sala de literatura, liderado por Ana María Guevara, oriunda de Calarcá, que es un ejemplo en estos tiempos. Pero es solo una excepción en su  programación. José Nodier Solórzano Castaño, Armenia. *

Si bien es cierto que no es fuerte el respaldo a las actividades del Museo Quimbaya, tengo entendido que este año será sujeto el edificio a una intervención de mantenimiento y la programación cultural continúa muy activa. Sin embargo, desde la red de museos del Quindío se trabaja activamente en la participación de las actividades culturales. María Eugenia Beltrán Franco, Armenia.  *

Es cierto que el Banco de la República es sumamente rígido en sus políticas y horarios, como lo es cualquier entidad bancaria, pero existe algo más importante por encima de cualquier barrera de ese tipo y es la voluntad de ajustar ciertas normas a las necesidades de la ciudad. No deseaba mencionar nombres, pero las circunstancias me obligan a hacerlo, en mi calidad de ciudadana responsable y gestora, durante mi larga vida, del quehacer cultural: el Museo tuvo una extraordinaria directora, nuestra querida y admirada Martha Lucía Usaquén. Ella supo llevar el Museo a las universidades y colegios. La directora actual es una dama muy cordial, pero no está comprometida con el departamento y reside en Pereira, después de las 5 p.m. es imposible ubicarla. El Museo es hoy en día un lugar lúgubre y solitario.

Todos nos quejamos de la falta de liderazgo en el Quindío, y decidí opinar para evitar sentirme culpable con mi silencio. Lo que ocurre aquí en Armenia es falta de gestión. Sería conveniente que los funcionarios de las entidades correspondientes, Banco de la República y Museo Quimbaya, se informaran sobre la magnífica programación que se realiza en Manizales y en Ibagué por cuenta del Banco de la República. He asistido a eventos en ambas ciudades, y lo único que siento es tristeza cuando pienso en todo cuanto se deja de hacer aquí. Esperanza Jaramillo, Armenia.

Por su parte, nuestro columnista Páez Escobar le hace esta reflexión a Jaime Lopera, presidente de la Academia de Historia del Quindío:

Lo importante es salvar hoy el Museo Quimbaya, aprovechando la llegada del nuevo gerente general del Banco de la República. Tus acciones en este sentido, a través de la Academia de Historia del Quindío, serán valiosas. Qué importantes las voces que se han escuchado en torno a esta situación de emergencia que afecta al mejor sitio cultural del Quindío. El problema es grave. Esto no se hace con poco dinero. Lo deseable, además, es que las autoridades locales se apersonen de la situación. No dudo del empuje de los quindianos para encontrar grandes soluciones cuando las necesidades las reclaman. Gustavo Páez Escobar.