Riesgo por deslizamientos y crecientes mantiene bajo monitoreo a diez municipios de Risaralda

Pereira, 9 de junio de 2026 – EJE 21. A pocos días de concluir la primera temporada de lluvias del año en la región Andina colombiana, las autoridades continúan monitoreando varios puntos de Risaralda debido a las condiciones de inestabilidad generadas por las precipitaciones acumuladas durante las últimas semanas. Los reportes más recientes indican que diez municipios del departamento permanecen bajo diferentes niveles de alerta por riesgo de deslizamientos de tierra, mientras que varios ríos presentan vigilancia especial ante la posibilidad de crecientes súbitas.
De acuerdo con la información emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las lluvias registradas durante los últimos días han mantenido elevados los niveles de humedad en los suelos, una situación que incrementa la probabilidad de movimientos en masa, especialmente en zonas de ladera y sectores montañosos donde históricamente se han presentado este tipo de emergencias.
El municipio de Pueblo Rico se encuentra en alerta roja por amenaza de deslizamientos. Este nivel corresponde al mayor grado de advertencia dentro del sistema de monitoreo y señala una alta probabilidad de ocurrencia de eventos que podrían afectar viviendas, vías de comunicación y comunidades asentadas en áreas de riesgo.
Entretanto, Apía, Belén de Umbría, Santa Rosa de Cabal y Santuario permanecen en alerta naranja, condición que indica una amenaza importante que requiere seguimiento permanente de las autoridades y especial atención por parte de la población residente en sectores vulnerables.
A su vez, los municipios de Guática, La Celia, Mistrató, Pereira y Quinchía aparecen bajo alerta amarilla, lo que significa que las condiciones meteorológicas y geológicas podrían favorecer la ocurrencia de movimientos en masa, aunque con una probabilidad menor frente a los municipios que presentan alertas de nivel superior.
Especialistas en gestión del riesgo explican que, aunque la temporada lluviosa se encuentra en su fase final, los efectos de las precipitaciones no desaparecen de manera inmediata. La acumulación de agua en el terreno puede prolongar durante varios días o semanas las condiciones de inestabilidad, especialmente en áreas donde existen antecedentes de deslizamientos o procesos de erosión.
El panorama también genera preocupación en materia hidrológica. El Ideam mantiene alerta naranja para las cuencas de los ríos Otún, Cauca y Risaralda debido a la posibilidad de crecientes súbitas. Este fenómeno ocurre cuando se presentan aumentos rápidos y significativos en el caudal de los afluentes, generalmente asociados a lluvias intensas en zonas altas de las cuencas hidrográficas.
Las crecientes súbitas representan uno de los riesgos más frecuentes durante los periodos de lluvia, ya que pueden provocar inundaciones, daños en infraestructura, afectaciones a cultivos y dificultades en la movilidad de las comunidades cercanas a los cuerpos de agua.
Ante este escenario, los organismos de gestión del riesgo han reiterado la importancia de mantener vigilancia constante sobre las condiciones del entorno. Las recomendaciones están dirigidas especialmente a habitantes de zonas rurales, comunidades ubicadas cerca de quebradas y ríos, y residentes de sectores de montaña donde los movimientos de tierra suelen presentarse con mayor frecuencia.
Entre las señales que pueden advertir sobre un posible deslizamiento se encuentran la aparición de grietas en terrenos o viviendas, hundimientos del suelo, inclinación de árboles, postes o cercas, así como desprendimientos de rocas o material en taludes. De igual forma, los cambios repentinos en el nivel o color del agua de quebradas y ríos pueden indicar situaciones de riesgo que deben ser reportadas oportunamente.
Las autoridades también recomendaron evitar actividades recreativas o de pesca en afluentes que presenten incrementos considerables en su caudal, especialmente durante jornadas de lluvia intensa o cuando existan alertas vigentes por crecientes.
Risaralda figura entre los departamentos con mayor susceptibilidad a movimientos en masa debido a sus características geográficas. Gran parte de su territorio está conformado por zonas de montaña atravesadas por múltiples cuencas hidrográficas, factores que aumentan la vulnerabilidad frente a eventos asociados a las precipitaciones.
Aunque los pronósticos climáticos señalan una disminución gradual de las lluvias en las próximas semanas, los organismos de monitoreo mantienen el seguimiento permanente sobre las condiciones meteorológicas y geológicas del departamento. El objetivo es emitir alertas oportunas y facilitar la toma de decisiones preventivas que permitan reducir el impacto de posibles emergencias durante el cierre de la temporada invernal.
Mientras persistan las condiciones de humedad en el terreno y las alertas emitidas por el Ideam, las autoridades insisten en la necesidad de que la ciudadanía permanezca atenta a los reportes oficiales y adopte medidas de autoprotección para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la vida y la integridad de las comunidades.