Ministerio de Salud ubica a 12 hospitales públicos de Risaralda en categoría “sin riesgo” para 2026

Pereira, 9 de junio de 2026 – EJE 21. Doce instituciones hospitalarias de carácter público en Risaralda fueron clasificadas en la categoría de “sin riesgo” para la vigencia 2026, de acuerdo con la más reciente evaluación realizada por el Ministerio de Salud y Protección Social sobre la situación financiera y fiscal de las Empresas Sociales del Estado (ESE) del país.
La clasificación quedó establecida mediante la Resolución 1020 del 29 de mayo de 2026, documento a través del cual la cartera nacional de Salud definió la categorización de riesgo de las ESE territoriales con base en indicadores financieros, administrativos y de sostenibilidad institucional.
El proceso de evaluación se sustenta en diversos análisis técnicos, entre ellos los informes anuales relacionados con los programas de saneamiento fiscal y financiero de los hospitales públicos. Estas valoraciones permiten establecer el nivel de riesgo de cada institución y determinar su capacidad para garantizar la prestación de servicios de salud bajo criterios de estabilidad económica y operativa.
La normatividad vigente contempla cuatro niveles de clasificación: sin riesgo, riesgo bajo, riesgo medio y riesgo alto. La categorización busca identificar la situación financiera de las entidades hospitalarias y servir como herramienta para el seguimiento y fortalecimiento de la red pública de salud.
Dentro de la categoría más favorable, correspondiente a las entidades consideradas sin riesgo, fueron incluidos el Hospital Universitario San Jorge de Pereira, el Hospital Mental Universitario de Risaralda y el Hospital Santa Mónica de Dosquebradas.
La misma clasificación fue otorgada a los hospitales públicos de Balboa, Belén de Umbría, Guática, La Celia, Marsella, Mistrató, Pueblo Rico, Quinchía y Santa Rosa de Cabal, instituciones que hacen parte de la red hospitalaria departamental y que prestan servicios a miles de usuarios tanto en zonas urbanas como rurales.
La resolución también establece situaciones diferenciadas para otras entidades de salud del departamento. En el caso de los hospitales San Pedro y San Pablo de La Virginia, San Vicente de Paul de Apía y la ESE Salud Pereira, estas instituciones aparecen dentro del grupo de entidades que cuentan con programas de saneamiento fiscal y financiero viabilizados o en proceso de viabilidad, razón por la cual no fueron objeto de categorización dentro de la evaluación realizada por el Ministerio.
Por otra parte, el Hospital San Vicente de Paul de Santuario figura entre las Empresas Sociales del Estado que presentan incumplimientos en sus programas de saneamiento fiscal y financiero y que actualmente se encuentran bajo medidas especiales de intervención o vigilancia.
La categorización emitida por el Ministerio de Salud constituye un instrumento de seguimiento que permite medir la capacidad de los hospitales para sostener sus operaciones, atender obligaciones financieras y garantizar la continuidad de los servicios asistenciales. Además, ofrece un panorama sobre la situación administrativa y presupuestal de las instituciones públicas encargadas de la atención en salud.
En el caso del Hospital Universitario San Jorge de Pereira, considerado el principal centro asistencial de alta complejidad de Risaralda y uno de los referentes del Eje Cafetero, la clasificación en la categoría sin riesgo refleja indicadores favorables en materia de sostenibilidad financiera y manejo fiscal, según los parámetros evaluados por el Gobierno Nacional.
La evaluación adquiere especial relevancia en un contexto en el que numerosos hospitales públicos del país enfrentan desafíos asociados a cartera pendiente, dificultades de flujo de recursos y presiones derivadas del incremento en los costos de operación. Por ello, los resultados de estas mediciones son observados de cerca por autoridades sanitarias, organismos de control y usuarios del sistema de salud.
Expertos en administración hospitalaria señalan que una clasificación favorable no solo evidencia estabilidad financiera, sino que también puede facilitar procesos de planificación institucional, acceso a programas de fortalecimiento y una mejor capacidad para responder a las necesidades de atención de la población.
La publicación de la Resolución 1020 ofrece además una radiografía del estado actual de la red pública hospitalaria en Risaralda, donde la mayoría de las instituciones evaluadas lograron ubicarse en la categoría más alta dentro de la medición nacional, mientras otras continúan bajo esquemas de seguimiento especial orientados a mejorar sus indicadores financieros y administrativos.
Los resultados de esta evaluación servirán como referencia para el desarrollo de estrategias de fortalecimiento institucional durante la vigencia 2026 y para el seguimiento permanente de las condiciones financieras de los hospitales públicos encargados de atender a miles de usuarios en el departamento.