21 de julio de 2024

Editorial Educación financiera en América Latina: Un desafío pendiente

Por La Redactora
5 de julio de 2024
Por La Redactora
5 de julio de 2024

América Latina enfrenta un desafío crucial en su sistema educativo: la falta de alfabetización financiera entre los jóvenes. El reciente informe de la OCDE revela que las economías de la región están rezagadas en comparación con otros países. ¿Cómo podemos cerrar esta brecha?

 

En un contexto de creciente globalización y complejidad económica, la educación financiera se erige como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible de las naciones. Sin embargo, el reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) en educación financiera revela una preocupante realidad: América Latina enfrenta serias deficiencias en este ámbito.

El PISA, conocido por evaluar las habilidades en matemáticas, ciencias y lectura, ha incorporado un nuevo componente: la educación financiera. El informe se enfoca en jóvenes de 15 años en 14 países miembros de la OCDE y seis países socios. Los resultados son claros: las economías latinoamericanas ocupan las últimas posiciones en la tabla. Perú, Costa Rica y Brasil se encuentran rezagados, superando solo a Malasia.

Colombia, lamentablemente, no participó en la medición, pero es probable que su desempeño no difiera significativamente del promedio regional. La conclusión más inquietante es que uno de cada cinco estudiantes en los países evaluados no alcanzó niveles básicos de competencia en educación financiera. Esto implica que no están preparados para resolver problemas financieros cotidianos.

La OCDE destaca que una mayor educación financiera se correlaciona con comportamientos más responsables. Los jóvenes con conocimientos financieros tienen más probabilidades de ahorrar, menos probabilidades de gastar en exceso y menos probabilidades de tomar decisiones impulsivas basadas en la influencia de sus amigos.

Desde hace años, el Banco de Desarrollo de América Latina ha advertido sobre la alarmante falta de alfabetización financiera en la región. En 2013, una encuesta reveló que menos de la mitad de la población comprendía conceptos básicos como “tasa de interés”, “inflación” o la relación entre riesgo y rentabilidad.

Para abordar este desafío, los gobiernos deben integrar la educación financiera en sus políticas públicas. No se trata solo de mejorar la administración del dinero a corto plazo, sino de fomentar una cultura financiera arraigada en el entendimiento de las políticas fiscales. La meta es desarrollar una ciudadanía informada capaz de tomar decisiones conscientes en el complejo entramado económico.