18 de mayo de 2024

El Dilema Taurino

Politóloga de la Universidad Autónoma de Manizales y Especialista en Contratación Pública de la Universidad de Manizales.
13 de mayo de 2024
Por Natalia López Arboleda
Por Natalia López Arboleda
Politóloga de la Universidad Autónoma de Manizales y Especialista en Contratación Pública de la Universidad de Manizales.
13 de mayo de 2024

El reciente debate en el Congreso colombiano sobre la prohibición de las corridas de toros, ha puesto en evidencia la complejidad y sensibilidad de este tema en la sociedad. En un proceso marcado por intensas discusiones y diversos argumentos, se han confrontado dos posturas fundamentales: aquella que aboga por la prohibición de estas prácticas en aras del bienestar animal, y la que defiende su continuidad en virtud de su arraigo cultural y su impacto económico en ciertas regiones del país.

 Quienes respaldan la prohibición de las corridas de toros, argumentan con vehemencia que esta práctica constituye no solo un espectáculo obsoleto, sino también una forma de entretenimiento intrínsecamente cruel, en la que se somete a los toros a sufrimientos innecesarios en aras del entretenimiento humano. Desde una perspectiva ética y de respeto hacia todas las formas de vida, se sostiene que estas actividades vulneran la dignidad de los animales y transgreden los principios de bienestar animal.

Quienes están a favor de las corridas de toros, representan una parte irremplazable de la rica tradición y la identidad cultural colombiana. Para ellos, estas prácticas no solo son fuente de entretenimiento, sino que también desempeñan un papel crucial en la generación de empleo y el impulso económico, especialmente en regiones específicas del país. Asimismo, destacan la importancia de respetar las decisiones regionales y la autonomía cultural de las comunidades donde las corridas de toros son consideradas eventos emblemáticos, como es el caso de Manizales, cuya Feria Taurina es un símbolo arraigado en la historia y el folclore local.

 Durante su intervención, el Alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, resaltó el arraigo cultural de la Feria Taurina en su ciudad, señalando su reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación. En su discurso, hizo énfasis en la necesidad de considerar las particularidades regionales en el debate sobre las corridas de toros. Para él, prohibir estas prácticas no solo afectaría la diversidad cultural, sino que también sería una imposición de valores externos que pasarían por alto el profundo significado que estas tradiciones tienen para muchos ciudadanos colombianos. Además, destacó los beneficios económicos que la celebración anual de la Feria de Manizales aporta a la ciudad y sus habitantes, generando alrededor de 1,500 empleos directos que, a su vez, contribuyen a la creación de aproximadamente 5 empleos indirectos.

 El debate sobre las corridas de toros en Colombia trasciende las meras discusiones legislativas y refleja la complejidad de conciliar valores culturales con preocupaciones éticas y de bienestar animal. Independientemente del desenlace en el Congreso, este proceso ha generado una reflexión profunda sobre cómo encontrar un equilibrio entre la preservación de las tradiciones y el respeto hacia todas las formas de vida.