18 de mayo de 2024

Colombia y su cacao: un cultivo con potencial para transformar la economía agraria

5 de mayo de 2024
5 de mayo de 2024

El cacao colombiano se perfila como un cultivo clave en la lucha contra el cambio climático, con prácticas agrícolas que prometen aumentar la rentabilidad y contribuir a la sostenibilidad ambiental.

Crédito: Pixabay.

Medellín, 5 de Mayo de 2024. A pesar de su rica historia cacaotera y ser un cultivo nativo, Colombia contribuye modestamente a la producción mundial de cacao, con solo 60.000 toneladas de las 5 millones cosechadas globalmente. Sin embargo, el cacao colombiano, conocido por su excepcional sabor y aroma, tiene un potencial comparable al del café, según expertos de la Federación Nacional de Cacao (Fedecacao).

En declaraciones para la Agencia de Noticias UNAL, la profesora Edna Ivonne Leiva Rojas, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, destaca que para alcanzar este potencial, es crucial superar desafíos como mejorar el rendimiento, renovar los cacaotales y comprender a fondo el funcionamiento del árbol. En su libro “Ciencia para la cacaocultura”, presentado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2024, la profesora Leiva aborda estos temas, incluyendo la física de suelos y la arquitectura del árbol de cacao.

El libro revela detalles prácticos, como la complejidad de la polinización de las flores de cacao, que carecen de aroma y solo logran una tasa de polinización del 1%. Además, discute la importancia de cultivar árboles más pequeños para facilitar su manejo, ya que en estado silvestre pueden alcanzar hasta 20 metros de altura.

La investigación de la profesora Leiva ha demostrado que el cacao puede ser altamente productivo, alcanzando hasta 5 toneladas por hectárea, superando el promedio usual de 500 kilos. También enfatiza técnicas de siembra correctas para evitar problemas de crecimiento y anclaje de los árboles.

El cacao se presenta como un cultivo noble y adaptable, capaz de crecer en diversos tipos de suelos y resistir temperaturas mínimas de 18 °C. Además, desmiente el mito de que necesita sombra para crecer, ya que algunos genotipos prosperan con más luz.

Significativamente, el cacao podría jugar un papel importante en la lucha contra el cambio climático, ya que absorbe dióxido de carbono y ayuda a conservar el agua y regular la temperatura del suelo. Esto abre la posibilidad de que los agricultores reciban compensaciones por contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero.

La obra de la profesora Leiva propone un enfoque innovador para el cultivo de cacao, menos riesgoso y más eficiente, que podría ser clave en el contexto de la crisis climática actual. Con su potencial para mejorar la productividad y la calidad, el cacao colombiano se perfila como un cultivo transformador para la economía agraria del país.