21 de julio de 2024

Los territorios nacionales

31 de mayo de 2023
Por Eligio Palacio Roldán
Por Eligio Palacio Roldán
31 de mayo de 2023

En los años de escuela, lejanos ya en la memoria, los maestros don Lázaro, don Alcides y la señorita Magdalena hablaban de unos lugares inhóspitos, poblados de indígenas, selvas, ríos y animales salvajes. Esos relatos se magnificaban al escuchar radionovelas como Arandú, El Príncipe de la Selva, o Muribá, la Ciudad Perdida, y con el ingreso a la literatura fantástica con la novela Sandokán, el Tigre de la Malasia, de Emilio Salgari. Se hablaba de algún “malo” que había huido hacia allí o de un hijo descarriado que abandonó la familia y se perdió para siempre en la selva, la imaginación volaba hasta que el profesor de turno tomaba la lección, el corazoncito quería salir del pecho, se tragaba saliva y se celebraba la buena memoria. Había acertado: eran Los Territorios Nacionales.

Como Territorios Nacionales se con conocieron hasta la constitución de 1991 extensas regiones que por su poco desarrollo no se consideraban departamentos sino Intendencias y Comisarías y estaban ubicadas básicamente al sur oriente del país, Chocó, Guajira y San Andrés y Providencia.

En épocas más recientes los Departamentos de Casanare, Meta, Guaviare, Vaupés, Caquetá, entre otros, fueron epicentro del conflicto armado colombiano y de la tragedia de los cultivos ilícitos, pero afortunadamente hoy esas historias parecen ser también pasado y como las de Pablo Escobar despiertan el interés del turismo internacional. Todo esto aunado a unos paisajes extraordinarios y al matiz de misterio y curiosidad que despiertan desde nuestra infancia hacen, de los antes Territorios Nacionales, una extraordinaria posibilidad para invertir en el tiempo de descanso, en las vacaciones.

Hasta ahora he tenido el privilegio de conocer tres zonas espectaculares de Los Territorios Nacionales: Caño Cristales, Inírida y recientemente San José del Guaviare. La exuberancia, la belleza, la adrenalina del contacto con la naturaleza virgen y con sus pobladores hacen que, como en los días de escuela, tu corazón palpite más rápido, con mayor intensidad y de que tu espíritu se conmueva hasta las lágrimas. Es impresionante, además, conocer gentes que se levantan de su propia tragedia para con voz fuerte y sonora gritarle al mundo que a pesar de las dificultades están saliendo adelante, que son emprendedores y que ven con optimismo el futuro a pesar del abandono del estado.

No obstante, resulta paradójico que las bondades para el turismo de los antiguos territorios nacionales sean reconocidas en su mayoría por los extranjeros y poco por los colombianos, persisten en el imaginario los miedos de la infancia o la mala prensa de los años de violencia. Llegó la hora de darnos una oportunidad como turistas y de darle a la región la posibilidad del desarrollo a través del turismo. Obvio, ese turismo debe ser responsable con la naturaleza.

Para destacar el papel del Sena en la formación de guías turísticos y la responsabilidad de estos y de todos los habitantes de la región con el medio ambiente y con la conservación de sus riquezas naturales.

En San José del Guaviare encontré un pueblo que avanza hacia el concepto de ciudad moderna, con amplias avenidas y zonas para el deporte y para compartir con los demás. Sin duda será una gran urbe a mediano plazo. El trabajo comunitario que se hace en la zona nos transporta a la historia del norte antioqueño, unos 50 años atrás, cuando la solidaridad existía y se creó la empresa que traería el desarrollo de la zona: Colanta.

Falta mucho por conocer y disfrutar de los antiguos Territorios Nacionales.

ANTES DEL FIN

Y mientras tanto la situación política, social y económica de Colombia se complica, el nerviosismo se acelera y la impaciencia también.

Arrancó el proceso electoral para elegir mandatarios locales. Hoy como ayer la corrupción campea y todos nos hacemos los de la vista gorda.

“El tiempo pasa y se nos va la vida”, termina el quinto mes de 2023. Ya son 23 años del mítico año 2000 y tres del 2020 el de los Tiempos del Coronavirus que partiera en dos la historia del hombre del siglo XXI.

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