19 de mayo de 2024

Energías renovables, más allá del potencial, se requiere tecnología y financiación

Por Agencia de Noticias UN
31 de enero de 2023
Por Agencia de Noticias UN
31 de enero de 2023
Crédito: UniMedios

Bogotá, 01 de febrero de 2023. Además de hidroeléctrica, solar y eólica, Colombia tiene un gran potencial en la generación de energía a partir del calor interior de la tierra -geotérmica- o la que se produce a partir de la fuerza de las olas -undimotriz- y las mareas -mareomotriz-. Pese a que estas, también podrían trazar un camino hacia la transición energética, el país afronta retos como el desarrollo de la tecnología y la reducción de costos.

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a casi la mitad en 2030, forma parte de los objetivos de desarrollo sostenible; además, para mitigar el impacto del cambio climático, se espera que en 2050 se alcance el cero neto.

Para lograr tales desafíos es clave que los países avancen en la transformación de su matriz energética, es decir, la cantidad de energía con la que cuenta un territorio y las diferentes fuentes de las cuales proviene.

No es un asunto menor, si se tiene en cuenta que los combustibles fósiles -carbón, petróleo o gas-, son responsables de más del 75 % del total de emisiones de GEI globales y del 90 % de todas las emisiones en dióxido de carbono, según reportes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

De ahí que explorar alternativas de energías renovables es la prioridad en países como Colombia, para hacer, además, una transición energética sostenible. Más allá de la hidroeléctrica, solar o eólica existen otras fuentes por explorar y aprovechar.

El profesor Jairo Espinosa Oviedo, de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, explica que “en general, todas las energías, con la excepción de la nuclear, provienen del sol; las no renovables proceden de la biomasa que se ha acumulado durante miles años y las renovables son aquellas que se recuperan en un corto plazo”.

El académico, quien también es director científico de la Alianza Energética 2030 -alianza interinstitucional liderada por la UNAL, conformada por 11 organizaciones-, amplía que “Colombia tiene un gran potencial para la generación de energía fotovoltaica, porque está ubicado en zonas intertropicales, por lo que la tecnología se podría instalar en cualquier lugar del país; su limitante es que operaría únicamente en horas del día y su producción se vería afectada durante los periodos de nubosidad”.

Con respecto a la eólica, menciona que, “entre más alta sea la velocidad del viento es más eficiente la posibilidad de explotar este tipo de energía; por eso, el país ha concentrado sus opciones en La Guajira”.

Sin embargo, “en el interior del país, los picos de las montañas, es decir, sobre los ejes de las cordilleras también existe esta posibilidad, lo cual está en fase experimental. Entre sus ventajas se encuentra que los vientos están presentes durante el día o la noche”.

La energía renovable más utilizada en el país es la hidroeléctrica. “Esta es la energía que se ha tenido por más tiempo, es muy confiable, afectada solo por largos periodos de sequía, en particular cuando se presenta el Fenómeno de El Niño”, indica.

Señala que “en este momento presenta algunas dificultades debido a la ocupación de territorios por parte de algunas comunidades, lo cual limita los espacios potenciales para la construcción de este tipo de megaobras”.

 

Mareas y calor del subsuelo

La energía geotérmica aprovecha el calor acumulado en el subsuelo para, mediante el uso de un fluido -generalmente agua- para que a través de este se genere vapor, que mueve una turbina que produce la electricidad.

“Se trata de una opción confiable en el sentido de que garantiza los flujos continuos de energía; además tiene un potencial muy amplio en el país ya que está sobre el eje del Cinturón de Fuego del Pacífico, la colisión de dos placas continentales, que genera una intensa actividad geológica, por eso tenemos gran cantidad de volcanes”.

“Pese a su potencial, existe una colisión de intereses para su explotación, ya que buena parte de nuestros nevados son parques naturales, por lo que es esencial ser cuidadosos con la instalación del tipo de infraestructura que se utilizaría, para que haya un bajo impacto de afectación”.

En relación con la energía marina, el experto destaca que, “esta tiene un gran potencial en zonas donde haya efectos de marea, pero eso no quiere decir que todos los mares sean proclives a eso. En el caso colombiano, solo en el Pacífico sería viable”.

Indica que podría ser un tiempo de energía predecible, al igual que la fotovoltaica, porque se regula por las fases de la luna, lo cual incrementa la subida de la marea. Esta se captura mediante el uso de dispositivos mecánicos que se conectan a un generador eléctrico.

“Entre las dificultades se encuentra que la tecnología de la que se obtiene debe estar anclada al fondo oceánico lo que la hace costosa, su eficiencia no es tan alta y el desarrollo de los dispositivos no está muy avanzado y su mantenimiento, muy costoso”, concluye.