2 de octubre de 2022
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«La jauría», un viaje de la violencia a la luz en la selva colombiana

22 de septiembre de 2022
22 de septiembre de 2022

selva amazonica

Marina Estévez Torreblanca

San Sebastián (España), 22 sep (EFE).- El colombiano Andrés Ramírez Pulido ha querido retratar «un viaje de las tinieblas a la luz» en la película «La jauría», que cuenta la historia de unos jóvenes delincuentes recluidos en un centro de terapia experimental en medio de la selva, donde la meditación se mezcla con los trabajos forzados.

El filme, proyectado este jueves en el festival español de cine de San Sebastián, en la sección Horizontes Latinos, muestra que dejar atrás la violencia no va a ser fácil para el protagonista, Eliú, interpretado por Jhojan Stiven Jiménez, ni para sus compañeros, como tampoco lo es para los adultos que los tutelan en las cárceles y centros de menores.

«¿Qué hacemos con las personas que están encerradas en lugares que son caldo de cultivo para cometer más delitos?», se pregunta el director y guionista en conversación con EFE.

Ramírez Pulido ha inventado ese extraño centro de terapias parecido a una secta en el que Eliú y el resto de los chicos, entre ellos su antiguo compañero de delitos, el Mono, se enfrentan a la oscuridad de la naturaleza humana.

A pesar de ser un espacio de ficción, el director ha querido también sacar a flote el propósito mercantil y de explotación de los presos en determinados establecimientos penitenciarios con la excusa de la reinserción.

PELÍCULA CON VARIAS CAPAS

Pero hay más argumentos que se van abriendo según transcurre la película. Durante su encierro, el protagonista deberá salir a enfrentarse con su pasado y con la reconstrucción de un crimen, algo que le removerá intensamente. «Para ver la luz hay que bajar a las tinieblas, es un viaje paralelo», remarca Ramírez Pulido.

Eliu se acercará a un momento de «epifanía», que la mayoría de sus compañeros de cárcel y su propio hermano pequeño probablemente no podrán alcanzar.

«Aunque no seamos conscientes, hay momentos duros de la vida en los que hemos tenido un proceso de sanación o de calmar los demonios, y soltar la energía negativa», reflexiona el cineasta.

Una de las preguntas fundamentales de la película es si se puede cambiar en la vida y desprenderse uno de lo que se tiene impregnado por las experiencias pasadas. «Creo que lo que llevamos impreso, lo que nos ha marcado, sale a flote de muchas maneras, pero sí creo en la posibilidad de encontrar un viaje personal hacia la luz», subraya.

ACTORES NO PROFESIONALES

La película está protagonizada por un grupo de actores no profesionales -Jhojan Stiven Jiménez, Maicol Andrés Jiménez, Carlos Steven Blanco, Ricardo Alberto Parra- junto a su torturado terapeuta, interpretado por Miguel Viera.

«Son chicos que nunca habían actuado, no tienen formación, pero para mí como espectador lo más importante en una película es una buena actuación, y para una buena actuación hay que hacer un buen castin», explica sobre el proceso de selección de sus protagonistas.

Andrés Ramírez Pulido (Bogotá, 1989) ha dirigido los cortometrajes «El edén» (2016), presentado en el Festival de Berlín y ganador, entre otros galardones, del premio al mejor cortometraje en Busán, El Cairo y Viña del Mar, y «Demiana» (2017), que participó en la competición oficial de Cannes.

«La jauría», su primer largometraje, fue seleccionado en Cine en Construcción 2022 (Toulouse) y compitió en la Semana de la Crítica de Cannes, donde recibió el Grand Prix y el premio SACD. EFE