2 de octubre de 2022
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La educación es la piedra angular de las sociedades pacíficas, prósperas y estables, asegura Guterres

18 de septiembre de 2022
18 de septiembre de 2022
foto onu
Créditos: Noticias ONU/Abdelmonem Makki

Los sistemas educativos de todo el mundo necesitan «más, no menos dinero», dijo el sábado el Secretario General de la ONU a los periodistas durante una rueda de prensa con motivo de la Cumbre para la Transformación de la Educación y el Servicio Financiero Internacional para la Educación.

En su intervención junto a su Enviado Especial para la Educación Mundial, Gordon Brown, António Guterres llamó la atención sobre la cuestión fundamental de la financiación de la educación.

Recordó que el «mundo está experimentando múltiples crisis», y los gobiernos, las empresas y las familias de todo el mundo están sintiendo la presión financiera.

Además, desde que comenzó la pandemia del COVID-19, dos tercios de los países han recortado sus presupuestos de educación.

«Pero la educación es la piedra angular de las sociedades pacíficas, prósperas y estables», subrayó, por lo que «reducir la inversión prácticamente garantiza crisis más graves en el futuro». Y añadió: La ayuda a la educación se necesita «urgentemente”.

El máximo responsable de la ONU precisó que «tenemos que destinar más, no menos, dinero a los sistemas educativos».

Argumentó que, mientras los países ricos pueden aumentar la financiación de fuentes nacionales, muchas naciones en desarrollo se están viendo afectadas por la crisis del coste de la vida.

«Necesitan urgentemente apoyo para la educación», atestiguó Guterres.

A continuación, destacó el papel del Mecanismo Internacional de Financiación de la Educación para hacer llegar los fondos y recursos necesarios a los países de renta media-baja, donde viven 700 millones de niños sin escolarizar, y a la mayoría de los niños desplazados y refugiados del mundo.

El titular de la ONU dijo a los medios de comunicación que el Mecanismo no es un nuevo fondo, sino un mecanismo para aumentar los recursos disponibles para que los bancos multilaterales proporcionen financiación para la educación a bajo coste.

«Con el tiempo, esperamos que se convierta en un mecanismo de 10.000 millones de dólares para educar a la generación de jóvenes del mañana», dijo y explicó que «complementará y trabajará junto a las herramientas existentes, como la Asociación Mundial para la Educación, que proporciona subvenciones y otras ayudas».

El Secretario General felicitó a su Enviado Especial y a todos los países e instituciones que han participado en la puesta en marcha del mecanismo.

«Insto a todos los donantes internacionales y a las organizaciones filantrópicas a que lo respalden», dijo.

La tan esperada Cumbre para la Transformación de la Educación comenzó ayer en la sede de la ONU en Nueva York.

Se inauguró con una jornada de movilización dirigida por los jóvenes, que contó con las intervenciones del Secretario General, su adjunto y el presidente de la 77ª Asamblea General, Csaba Kőrösi.

El día de hoy ha sido calificado como el «día de las soluciones», dirigido por la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, y el lunes, el Guterres presentará su declaración de visión del futuro, junto con los líderes mundiales, en el Salón de la Asamblea General, cuando la Cumbre llegue a su fin.

Ayer, más de 100 líderes dieron a conocer una carta en la que piden a la Cumbre que destine recursos para hacer frente a la crisis mundial de la educación, y que se comprometa a tomar medidas audaces y a conseguir «la primera generación de la historia en la que todos los niños vayan a la escuela».

En la carta, una serie de ex presidentes de gobierno, primeros ministros, ministros de asuntos exteriores y otros, como el ex presidente nigeriano Olusegun Obasanjo, la ex administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Helen Clark, y el ex secretario general de la ONU Ban Ki-moon, dijeron a la Cumbre: «Estamos tan lejos de nuestro objetivo de lograr la educación universal para 2030 que, a menos que actuemos con rapidez y generosidad, nos retrasaremos aún más en nuestro compromiso del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 de ‘garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos'».

Los firmantes de la carta proponen «un pacto por la educación mundial entre los países en desarrollo y las economías desarrolladas para que proporcione la ayuda de donantes» que incluya, entre otras cosas:

el aumento por parte de los países en desarrollo de sus presupuestos de educación hasta el 15-20% de su gasto público y el 4-6% de sus ingresos
el apoyo de un aumento de la financiación sostenible para la educación a través de la reforma de los sistemas fiscales nacionales, junto con una acción internacional para reducir las lagunas fiscales y el flujo financiero ilícito
el aumento de la ayuda internacional que proporcionan los bancos multilaterales de desarrollo para subir del 10% al 15% el apoyo a la educación, desbloqueando 15.000 millones de dólares adicionales en los próximos cinco años para 200 millones de niños