2 de octubre de 2022
Directores
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez
Ximena Giraldo Quintero

Macrolingotes

21 de septiembre de 2022
Por Óscar Alarcón
Por Óscar Alarcón
21 de septiembre de 2022

¿Cómo hacer una constitución?

Lo ocurrido en Chile es bien extraño. El pueblo, luego de haber votado el año pasado para que se convocara una asamblea para redactar una nueva Constitución, la negaron  popularmente. Es decir, mataron el tigre y se asustaron con el cuero. ¿Qué les falló? ¿La manera de escoger a los miembros de la asamblea? ¿El contenido de la misma? Es que en Chile los plebiscitos no funcionan. Igual le pasó a Pinochet,

Aquí, en Colombia, hemos sido muy hábiles para integrar esa clase de organismos y adoptar lo que se aprueba. Les podemos dar lecciones. La tan calumniada Constitución de Rionegro se convocó luego de la guerra de 1860, que acabó con la Confederación Granadina. El 4 de febrero de 1863, a las doce del día, se instaló la Gran Convención. Para esa fecha casi todos los diputados estuvieron presentes, luego de marchas por caminos de herradura. Asistieron los ciudadanos que el pueblo había escogido en sus respectivas provincias. Sesionaron y produjeron una Constitución “para ángeles”, según parecer del poeta Víctor Hugo.

Después de la batalla de la Humareda, el presidente Rafael Núñez, desde el balcón de Palacio, anunció que esa Constitución de 1863 había dejado de existir. El 10 de septiembre de 1885 el mandatario dictó un decreto invitando a los gobiernos de los estados para que enviaran delegatarios (dos principales y tres suplentes, escogidos por ellos) a un consejo nacional que debía reunirse el 11 de noviembre (celebración de la independencia de Cartagena) para deliberar sobre la nueva Constitución. La hicieron “monárquica, pero desgraciadamente electiva”, según criterio del señor Miguel Antonio Caro.

La Constitución de 1991 se convocó por un decreto de estado de sitio y quedó integrada por setenta miembros, elegidos por voto popular, con una votación de 3.710.557, lo que significó una abstención de 74.4 por ciento. No se convocó a referendo ni a plebiscito el texto.

Es que nosotros si sabemos hacer constituciones. Cumplirlas, de pronto no.