18 de agosto de 2022
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John Fitzgerald Kennedy

4 de agosto de 2022
Por José Miguel Alzate
Por José Miguel Alzate
4 de agosto de 2022

El viernes 22 de noviembre de 1963 el mundo se estremeció con la noticia sobre el asesinato del mandatario norteamericano John Fitzgerald Kennedy. A las 12.30 del día, cuando la comitiva presidencial avanzaba por la calle Houston, después de atravesar la Plaza Dealey, un disparo proveniente del edificio donde funcionaba un almacén de libros escolares causó conmoción. Habían disparado contra la humanidad del trigésimo quinto mandatario de los Estados Unidos, un carismático líder demócrata nacido el 29 de mayo de 1917 en el Estado de Massachusset. El próximo mes de noviembre se cumplen 59 años del asesinato, en una calle de la Ciudad de Dallas, en el Estado de Texas, del entonces presidente de los Estados Unidos.

La vida política de John Fitzgerald Kennedy se inició después de la Segunda Guerra Mundial, debido en parte a la popularidad que alcanzó después de que, como comandante de una lancha torpedera, sobrevivió cuando el 2 de agosto de 1943 esta fue partida en dos por un destructor japonés. Cuatro años después, en 1947, a la edad de 30 años, se lanza a la arena política. Sale elegido como Representante a la Cámara. Allí se destaca por su compromiso con la patria y, sobre todo, por su discurso social. En 1953 es elegido senador por el Estado de Massachusset, y en 1960 es escogido en la convención del Partido Demócrata como candidato a la presidencia. Gana las elecciones al derrotar al candidato republicano Richard Nixon. Se posesiona del cargo el 20 de enero de 1961.

Kennedy Inicia entonces un mandato lleno de expectativa no sólo por ser el segundo presidente más joven de los Estados Unidos después de Theodore Roosevelt, sino por ser el único presidente católico elegido en ese país en toda la historia. Los norteamericanos piensan que les ha llegado la hora de hacer realidad cambios fundamentales en el manejo del Estado. La frase “No preguntes lo que el país puede hacer por ti, pregunta que puedes hacer tú por el país”, pronunciada durante su discurso de posesión, llenó de esperanzas a los norteamericanos. Kennedy prometió acabar con la discriminación racial, recuperar el liderazgo norteamericano y llevar al hombre a la luna. También impulsar el crecimiento económico y fortalecer las relaciones con los países de América Latina.

Como responsable de haber disparado contra Kennedy fue capturado Lee Harvey Oswald, un hombre nacido en Nueva Orleans que fue declarado a la edad de 14 años, por un siquiatra, de personalidad esquizoide. Oswald negó haber disparado contra el mandatario. Fue asesinado dos días después por Jack Ruby, cuando era trasladado a la cárcel. Ruby se abrió paso, violentamente, entre la multitud, y le disparó, hiriéndolo de muerte. Desde ese momento, el asesinato de Kennedy se convirtió en un enigma para los estadounidenses. La Comisión Warren, designada por el nuevo presidente, Lindon B Jhonson, para aclarar el asesinato, no despejó las dudas sobre si el magnicidio fue fruto de una conspiración.

¿Qué representó para América Latina la presencia en la Casa Blanca de John F Kennedy? La posibilidad de que la región fuera mirada desde Washington con otros ojos. El primer paso para consolidar el apoyo de su gobierno a los países en vías de desarrollo fue la implementación de la “Alianza para el progreso”, un programa asistencialista que buscaba mejorar los índices de productividad en la región, apoyando proyectos en infraestructura y educación. Además abrió un espacio a los inmigrantes latinoamericanos al sancionar una ley donde se establecía que la inmigración europea no era la única que registraba Estados Unidos, sino que había que darle igual trato a quienes llegaban de estos países en busca del sueño americano.

A Kennedy le correspondió gobernar a Estados Unidos en una época difícil, cuando la paz mundial estaba amenazada por la llamada Guerra Fría. Durante sus casi tres años de mandato, las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin fueron tormentosas. Como mandatario, le tocó hacerle frente a la crisis de los misiles en Cuba, ordenando el embargo económico contra la isla. La invasión de Bahía Cochinos, el 17 de abril de 1961, que terminó en fracaso, demostró que no era fácil derrocar a Fidel Castro. Creó entonces los “Cuerpos de paz” como una estrategia para impedir el avance comunista, ofreciendo asistencia económica para programas de salud, agricultura y educación. Kennedy manejó con Colombia excelentes relaciones. Visitó nuestro país el 18 de diciembre de 1961.