10 de agosto de 2022
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A Duque le quedan pocas horas

5 de agosto de 2022

rafael zuluaga

A DUQUE LE QUEDAN POCAS HORAS 

Hace tres años, o un poco más, el presidente Duque al creerse muy superior que un Trump, decía con insistencia y arrogancia que “a la dictadura de Venezuela de Nicolás Maduro le quedaban pocas horas”, y vean, ahí sigue y estará por mucho tiempo. Ahora, al que le quedan pocas horas es a Duque, quien con su lenguaje reiterativo de “diáfano e impecable”, no su gobierno, aclaro, sale por la puerta trasera al teminar el peor de los mandatos de la historia de Colombia. Al paso que iba, al envalentonado Iván Duque que se entromete en la política interna de los países vecinos, por poco le da por declararle la guerra a Rusia y al Presidente Vladimir Putín, por la invasión a Ucrania. A Duque no le quedó tiempo.

AVES DE MAL AGÜERO 

Desde que ganó la presidencia el dirigente del Pacto Histórico Gustavo Petro, y a pocos días para posesionarse, “los que no se han dado al dolor”, los recalcitrantes, energúmenos y anacrónicos que siguen “respirando por la herida”, cual psicópatas, sólo atinan en pronosticar hecatombes y apocalipsis por el cambio de gobierno, y parece que lloraran al propagar por las redes sociales, lo peor para el país. Esa posición no es sólo de los votantes acérrimos del uribismo, sino de algunos editorialistas de la prensa nacional y columnistas abyectos al régimen en decadencia. Y ni que decir de esas “cabales”, “paolas” y “palomas”, “aves de mal agüero” que con cizaña desean lo más execrable para Colombia.

MARCÓ HISTORIA 

Muy poca gente ha entendido el significado que para la historia de Colombia tiene la elección y ahora posesión de un Presidente de tendencia alternativa, para otros, izquierdista, Gustavo Petro, cuyo origen es ajeno a las familias y a las élites económicas y políticas excluyentes que han gobernado este país a lo largo de dos siglos. Es más, desde hace casi cincuenta años, por lo menos medio centenar de familias han manejado la política, bajo un gigantesco patriarcado, y que heredan su poder a sus hijos y nietos. Han estado en la Presidencia, altos cargos en el gobierno, Ministerios, instituciones de control, las Cortes, el Congreso, los emporios económicos y mucho más, inclusive en los altos mandos del narcotráfico. Petro inició el cambio histórico.

AHORA SÍ LES DUELE COLOMBIA 

A los que les ha dolido tanto que un exguerrillero como Gustavo Petro hubiera alcanzado la Presidencia de Colombia para emprender el cambio y el relevo generacional, tras derrotar a los partidos tradicionales, a pesar del miedo que infundieron contra él, son los mismos que votaron y aceptaron el régimen narcoparamilitar, sangriento, corrupto, oprobioso y excluyente regentado por Álvaro Uribe Vélez, quien tras ejercerlo a lo largo de ocho años, intentó hacerse reelegir de manera tramposa. Ahora, Uribe reconoce que tiene “complejo de preso”. Es increíble que a esos que lo seguían, ahora les duele Colombia cuando gana un candidato que no quieren y odian, pero eso sí, en los últimos veinte años no les dolió nada las masacres, la corrupción, los falsos positivos, la pobreza, el desempleo y la injusticia social. Si un personaje con esos antecedentes como Uribe, fue presidente, porque no puede también serlo, un exguerrillero que está en la civilidad y ha sido destacado congresista.

MINISTROS DE MOSTRAR 

Es tanta la fobia que le tienen al Presidente electo Gustavo Petro por las iniciales designaciones de algunos ministros, que no han cesado las críticas por el hecho de haber escogido, entre otros, a tres o cuatro personas de edad, pero con sabiduría, experiencia, capacidad y profesionalismo. No han faltado los que los tachan de viejos, pero ignoran que los jóvenes, aunque debe dárseles oportunidades, no siempre se desempeñan bien o a veces, son causantes de escándalos. Para la muestra, el exministro uribista Andrés Felipe Arias, muy joven, pero lo único que hizo fue beneficiar ilegalmente con el programa Agroingreso Seguro a los grandes empresarios y terratenientes. Ahí está en la cárcel. Y en este periodo duquista, la joven exministra de tecnología y comunicaciones, Karen Abudinen, dejó que $70.000 millones se esfumaran en una oscura contratación para la conectividad y educación en las escuelas más vulnerables del país.

Pildoritas políticas de Politicón 

*Luego de un largo receso, reaparezco con esta columna, la cual escribí el jueves, a pocas 72 horas de la posesión del Presidente Petro. Esas mismas horas que le quedan a Duque que fungió de presidente.

*Se extrañarán ustedes que dedique esta columna al cambio presidencial, al relevo político, y al rompimiento del poder enquistado, que por miedo al cambio, o miedo a perder sus privilegios, hicieron hasta lo imposible, con amenazas y mentiras, por frenar nuevas alternativas de poder.

*Muchos me han tildado con infinidad de adjetivos por mi posición política en favor del cambio, pero aceptan y aplauden a los que escriben en defensa del mantenimiento del régimen uribista que no ha sido la panacea para el país. ¿Será que esos columnistas genuflexos son lo máximo? No, ellos son la antítesis del pensamiento crítico.

*Mantendré en mi posición, no de arrodillado, pero sí con pensamiento crítico. Seguiré con mis notas, informes y análisis. Si el nuevo gobierno, sus ministros y el sistema político fallan, estaré también atento a comentarlo, cuestionarlo con análisis juiciosos, razonados, certeros y objetivos.

*** “El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible. Hablo obviamente, del buen periodismo. Si leéis los escritos de los mejores periodistas comprobaréis que se trata siempre de periodismo intencional. Están luchando por algo”: Ryszard Kapuscinski.