16 de agosto de 2022
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El alud

13 de julio de 2022
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
13 de julio de 2022

La verdad no nos esperábamos una cosa de estas. Desde luego que de ganar Petro iríamos atener cambios, eso era claro, pero se esperaba que fueran sólo cambios, porque lo que ahora se nos anuncia es un verdadero alud de cambios, como si a cada uno de sus seguidores el nuevo presidente les hubiera dicho: ¿qué quiere hacer usted y usted y el de más allá?

Si así se los dijo Petro, pues lo único que nos espera es el caos. Caos nacido de la precipitación y el desorden general, porque, tal y como van las cosas, en el nuevo gobierno estaremos techando el nuevo país sin haber construido las bases para sostener el techo, razón por la cual el desastre es lo único que puede esperarse.

Y eso es lo que estamos viendo. De esa manera, la ministra de Agricultura, ya va a subir los prediales, claro, a gusto suyo, porque así se mejora la productividad en el campo. Y no sabe la nueva ministra que el impuesto predial es potestad de los municipios. Y, quitarles esa función a los municipios, requiere de cambios en la Constitución. La ministra de Salud, ya quiere acabar con las EPS, empresas estas del régimen privado y aseguradoras. Desde luego, cabe preguntarse si el mejor sistema de salud de América después del de Canadá, amerita ser desbaratado para darle gusto a una persona que no ha manejado o administrado un parqueadero. ¿Será que así vamos a mejorar? Los grandes pensadores, no los de pacotilla, recomiendan cosas simples. Si funciona, déjalo. Mejora esos detalles que pueden mejorarse. Y por otro lado, salta la ministra de Cultura, para indicarnos que el nadaísmo es la fuente de la cultura. Aquí hay que decir con Alzate Avendaño: “Cultura es lo que nos queda después de que hemos olvidado todo”. Pero como ahora cada ministro quiere tener su rentica, ella dice que habrá impuesto para los servicios de celulares. Acabaremos todos comprando minuticos en la esquina.

Y el ministro de Educación, ya nos anunció que Fecode es la maravilla. Claro, poco podremos esperar. Ni con educación universal gratis, ni con acceso a educación superior técnica y profesional podremos mejorar lo que no se adquirió en la escuela y menos sin establecer desarrollos de habilidades y con fundamentos sólidos en valores. Las pruebas Pisa, son elocuentes. La ministra de Medio Ambiente, ya nos mostró sus conocimientos avanzados en geología de “opinión”. El fracking es malo porque usa mucha superficie de terreno, y esboza la teoría de la incertidumbre, y ante la incertidumbre precaución. De allí, ella parte de la base de que el subsuelo de Colombia es diferente al de Estados Unidos, y…… Ella agrega que la energía eólica no hace daño ambiental y es más barata. ¿?.  Parece que no conoce lo que en Europa se ha sucedido con la muerte masiva de aves que intentan cruzar los miles de veletas batientes. Ahora, quieren las veletas  lejos e instalarlas en el mar, y adentro. Se le olvida a esta joven e interesante ministra, que el petróleo en 20 años será destinado a usos diferentes a producir energía, pues viene la fusión. Pero petróleo se necesitará para otros fines, que los tiene y muchos.  Que tal el prohombre de los paros, el señor Maltés sonando para ministro de Trabajo. Apague y vámonos, el diablo haciendo hostias. Y para terminar, María Isabel Urrutia ministra del deporte. Definitivamente una cosa es correr y saltar y demás, y otra cosa es administrar algo.  En el Congreso mostró toda su valía. UFF. Suena Velasco para llenar algo, se dice Planeación. Que miedo dejarle esto a ese torpe y bueno para nada, como bien lo saben sus paisanos. Por sus obras los conoceréis dice el adagio.

Pobre Petro con la caterva de inútiles que dizque la han de ayudar. Y si no se pone en su sitio, le techan su gobierno antes de construir las bases de la edificación. Así es pues, que a ponerse serio y a alinear el circo, porque hasta ahora solo vemos un derrumbe. Unos de reformas a lo que está funcionando, porque hay que cambiar, sea bueno o malo. Y derrumbe porque cada cual quiere poner un impuesto que les duela a los ricos, porque acá, a diferencia de Europa, la meta es acabar con los ricos, allá es acabar con los pobres. Allí la diferencia.

Una caricatura muy diciente vimos en estos días. Alguien preguntó a un nutrido auditorio: Levanten la mano los que odian a los ricos. El púbico en pleno levantó su mano.  Acto seguido preguntó: ¿Quiénes quieren ser ricos? El auditorio en pleno levantó la mano.  ¡¡¡Gas!!!, Dame de eso, podría ser la conclusión.

Manizales, julio 14 del Tercer Año de la Peste.