13 de agosto de 2022
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La Procuraduría exigió protección. Al alcalde de El Espinal ni le importó

30 de junio de 2022
Por Eduardo Lozano M.
Por Eduardo Lozano M.
30 de junio de 2022
Lo ocurrido el Domingo, durante la celebración del Dia del Padre en el Espinal (Tolima), no tiene ninguna presentación.
Es simplemente el espejo de la forma desinteresada como se maneja la seguridad de los ciudadanos y lo que es peor, demuestra que algunas actividades mercantilistas están por encima del sentido común.
Se autorizó la construcción de unos palcos para acomodar personas que asistieran a un espectáculo de muerte, sin tener en cuenta los riesgos que ello tiene.
Unos palcos amarrados con cabuyas que sostenían con guaduas el alto peso que registraban centenares de personas que cayeron al vacío sin protección alguna, mientras en el centro de la construcción, manteros que en su mayoría estaban ebrios enfrentaban a un animal enfermo que los dueños del espectáculo habían llevado para «divertir» a los asistentes.
Un evento donde los niños tuvieron libre ingreso y sembraron en sus espíritus infantiles la muestra de la violencia
Acaso no fue suficiente el ejemplo con hechos similares ocurridos en el pasado en Honda y Sincelejo, donde los palcos cedieron y causaron la muerte a centenares de personas?
A mi no me vengan con el cuento que no se acordaron o que estos mal llamados «festivales» son una tradición en las poblaciones en sus fiestas. 
Están totalmente equivocados quienes así piensan y desde estas lineas, con el dolor de colombiano, le exijo al agonizante gobierno del presidente Iván Duque, que se judicialice a los responsables, encabezados por el propio alcalde que se prestó para esa matanza conjunta de gente indefensa
El alcalde JUAN CARLOS TAMAYO había sido notificado desde el dia 22 de Junio sobre las medidas de seguridad para este tipo de eventos, pero el burgomaestre no dio respuesta alguna a la Procuraduría de donde salió la comunicación. 
La nota del Ministerio Público llevaba la firma de TATIANA MARGARITA OÑATE ACOSTA como Procuradora Delegada Encargada y fue ignorada por completo. Dudo si el alcalde la leyó o no.
La misma Procuraduría abrió investigación sobre los detalles de la Licencia expedida por el alcalde y lo que es peor, si hubo dineros de por medio para concederla, cosa que no se descarta.
Ahora será el propio Tamayo y los comerciantes de los palcos, quienes deben salir a responder por el daño causado a las familias de los afectados, tanto de quienes perdieron la vida como de los heridos cuyo número se acerca a 300.
Un hecho de esta gravedad, obliga al Congreso Nacional a expedir normas concretas para acabar con estas mal llamadas Fiestas.
Entre tanto el gobierno, por encima de toda consideración, está obligado a prohibir este tipo de actos que dejan luto y dolor, citando FALSAS TRADICIONES.
Los colombianos no podemos seguir en manos de funcionarios irresponsables que como este alcalde de EL ESPINAL, creen saberlo todo y están por encima de las disposiciones mínimas.
Los familiares de las víctimas están en mora de exigir como sea la expulsión de un funcionario de estos, que prefirió ver caer a sus conciudadanos, antes que censurar un espectáculo de anormales como manteros.
Ni pregunten como murió el toro, porque el dolor que sentimos los defensores de la vida de un animal no tiene medida.
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