22 de febrero de 2024

El Aquelarre. No parece razonable que la Superintendencia de Industria se vaya contra las empresas que venden a precios inferiores

4 de junio de 2022
4 de junio de 2022

Por la Bruja sin Escoba

El mundo al revés. Esta Brujita no es economista. Ni siquiera tiene estructura mental para entender esos temas. Y, a veces, hasta el simple sentido común, que cree poseer en abundancia, la traiciona. Hay cosas que no entiende: por ejemplo, si un empresario tiene éxito y decide compartir en parte sus utilidades con sus clientes, haciendo rebajas o descuentos importantes a sus compradores, debería merecer al menos el reconocimiento de los beneficiados que acudan a ella para comprar los suministros que necesiten. Pero aquí, a veces, no pasa eso. Por ahí salió la noticia de que se le ha iniciado una investigación a la empresa Terpel por estar vendiendo combustibles a valores inferiores a un precio de referencia fijado, si es que entendí bien, por la Superintendencia de Industria y Comercio.

Que sea precisamente la entidad encargada de defender la libre competencia, la que tome medidas tendientes a establecer acuerdos de precios entre las empresas, no parece razonable. ¿No es eso lo que llaman cartelización? Si esa superintendencia ha sancionado a los productores de pañales por ponerse de acuerdo en no competir por precios, no parece explicable que lo hagan ahora contra una empresa por no someterse a esa forma de cartelización establecida por las propias autoridades, y que lo hagan en un campo tan sensible para la estabilidad económica como el mercado de combustibles, que afecta de manera grave todas las actividades.

UN PAÍS QUE RESISTE LOS ATAQUES DE UN MONSTRUO APOCALÍPTICO LLAMADO VLADIMIR PUTIN

Ya hace 100 días que el mundo presencia impotente por televisión satelital la destrucción de una bella nación, Ucrania, por decisión de un monstruo apocalíptico llamado Vladimir Putin. Los países occidentales han tratado de parar la hecatombe a partir de graves sanciones económicas a Rusia y a sus gobernantes y dirigentes, pero no han tenido éxito. La economía rusa ha resultado más fuerte de lo que Occidente creía. El rublo sigue firme, y recuperó su valor después de una fuerte caída inicial. Y, aunque parezca increíble, hay países que respaldan al Kremlin en sus decisiones: Venezuela, Nicaragua, Bielorrusia, China y, en cierta medida, México, Turquía y algunas otras naciones europeas menos importantes. Mientras tanto, Suecia, y sobre todo Finlandia, están haciendo todo lo posible por lograr su ingreso a la Otán, y cuentan con el apoyo de la mayoría de los países miembros de esa organización. Ojalá logren negociar rápidamente con los gobiernos turco y húngaro, cuyos países, miembros de esa organización, se oponen al ingreso de las dos naciones nórdicas. Mientras tanto, los rusos no cesan de lanzar sus amenazas más o menos veladas de una guerra nuclear que, aunque limitada, sería un resultado atroz de consecuencias impredecibles.

Mientras tanto, la inflación sigue azotando al mundo, como consecuencia de esa guerra que afecta la exportación, precisamente desde Rusia y Ucrania que son sus mayores productores, de granos y fertilizantes, es decir, de los productos claves para la alimentación en todo el planeta.

NUESTRA IMAGEN SE MEJORA UN POCO POR LA CAPTURA DE LOS AUTORES MATERIALES DEL ASESINATO DEL FISCAL PARAGUAYO MARCELO PECCI

La rápida captura en Medellín de los autores materiales del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci mientras estaba de luna de miel, es sin duda un éxito admirable de las autoridades colombinas. Es lamentable que estos hechos hayan tenido lugar en Cartagena, nuestro más importante paraíso turístico, pero el grave daño causado a nuestra imagen se mejora un poco por tan oportuno logro. Colombia ha obtenido el reconocimiento y la gratitud del gobierno del Paraguay por este resultado. La impunidad en Colombia es proverbial, pero actuaciones como esta dan pie a la esperanza de que algún día logremos ser un país en el que, de verdad, el que la hace la paga.

SE REGULARIZARÁN LAS RELACIONES CON VENEZUELA

Parecería que, sea cual sea el resultado de las votaciones en la segunda vuelta electoral, próximamente se regularizarán las relaciones con Venezuela. Se reanudarán, para los ciudadanos de ambos lados de la frontera, los trámites y servicios consulares de cada país. Se normalizará el tráfico fronterizo y se permitirá el libre paso de personas y mercancías. Habrá colaboración entre las autoridades de ambas partes para el control y vigilancia del territorio limítrofe, hoy dejado, al menos por parte de Colombia, en manos de antisociales. La economía venezolana se está recuperando a partir de la dolarización de facto que finalmente se ha impuesto en esa nación. Hoy Venezuela necesita importar de todo, y si se establece entre los dos gobiernos un sistema que garantice a los empresarios colombianos el pago de las importaciones que se hagan desde allá, Colombia puede contribuir con suministros a potenciar esa recuperación. Con beneficios obvios también para nuestra economía y para los ingresos tributarios de nuestro país.

Y es que mantener la ruptura de las relaciones con Venezuela, –causada, todo hay que decirlo, por absurda decisión del dictador Maduro– como lo ha hecho tercamente el presidente Duque a lo largo de estos años, es absurdo. La razón dada para ello es insostenible. Dizque no tenemos relaciones con Venezuela porque su gobierno es una dictadura. Pero entonces, ¿qué decir de las relaciones con otros países que también son dictaduras? ¿No es una dictadura Cuba, que lleva más de 60 años bajo un déspota régimen comunista? ¿No es China una de las dictaduras más oprobiosas del mundo, que tiene a los uigures avasallados en la provincia de Sinkiang y mantiene en campos de reeducación –léase campos de concentración– a los opositores pertenecientes a esa etnia, que invadió y subyugó a los tibetanos, que violó sus compromisos con Gran Bretaña al apoderarse de Hong Kong, y que está acechando con su inmenso poder militar el momento propicio para arrasar la floreciente democracia de Taiwán? ¿No es una dictadura atroz, así haya accedido al poder por la vía democrática –exactamente como lo hizo Chávez– la tiranía de Putin? Pero Colombia mantiene relaciones con esos países sin cuestionar la falta de democracia que sufren. La situación con Venezuela, francamente, es solo un capricho personal de Duque, que ya es hora de subsanar.