2 de julio de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Descachadas idiomáticas

12 de junio de 2022
Por Jairo Cala Otero
Por Jairo Cala Otero
12 de junio de 2022

1.- «La presencia del contralor auxiliar se entiende, por cuanto es a su despacho a quien le corresponde la temática de la ponencia…». Diana Giraldo, en un artículo publicado en el periódico Vanguardia (Bucaramanga), se refería así a una polémica con el contralor auxiliar de Santander. Como un despacho público o una institución no es persona natural, no cabe en esta oración gramatical el pronombre personal quien, sino el pronombre relativo que. Entonces: «La presencia del contralor auxiliar se entiende, por cuanto es a su despacho al que le corresponde la temática de la ponencia…». Mejor aún: «La presencia del contralor auxiliar se entiende, por cuanto a ese funcionario le corresponde la temática de la ponencia…».

  1. «Los delincuentes huyeron en un automotor, por lo cual no se pudo lograr la captura de los mismos». En una noticia de El Espectador. En lugar del vocablo su escribieron «de los mismos», que indica: «de los idénticos». ¿Idénticos a quiénes? Corrección: «Los delincuentes huyeron en un automotor, por lo cual no se pudo lograr su captura».
  1. «(…) había intentado abrir alguna de las puertas del ascensor que había quedado detenido en entre el piso quinto y sexto». En la página virtual Kienyke.com. Como son dos pisos (el quinto y el sexto) hay plural, luego el sustantivo piso debe estar en plural: «entre los pisos quinto y sexto». Dos: faltó coma detrás de la palabra ascensor, pues sin ella dice que allí mismo había otros ascensores; uno se quedó atascado. Tres: la preposición en sobra (en entre); lo único que hace ahí es deslucir más la oración. Corrección: «(…) había intentado abrir alguna de las puertas del ascensor, que se había detenido entre los pisos quinto y sexto».

4.-«Asamblea realizó control político a Contratación del Indersantander».Título en una noticia de Vanguardia, firmada por Óscar Iván Rey. Aquí el redactor confundió el sustantivo común contratación (de contratar un servicio), que se escribe con inicial minúscula, con el municipio de Contratación (ubicado al sur del departamento de Santander), caso en que esa palabra sí lleva inicial mayúscula por ser nombre propio. Entonces: «Asamblea hizo control político a contratación del Indersantander».

  1. «Jonathan Jaramillo, de 19 años, recibió una herida en el pecho que le quitó la vida». En noticia divulgada por El Tiempo. Así que la herida fue inane, el culpable de la muerte del joven fue el pecho; o sea, el pecho le quitó la vida al joven Jaramillo. Así lo dice claramente esta oración (mal redactada, claro). El redactor le negó la coma a esa oración gramatical después de la palabra pecho. Debió ser: «Jonathan Jaramillo, de 19 años, recibió una herida en el pecho, que le quitó la vida»; también: «Jonathan Jaramillo, de 19 años, recibió una herida en el pecho, la cual le quitó la vida».
  1. «Qué Dios salve a EU». En una caricatura de quien firma como Argón, en el diario Vanguardia, aparecieron dos errores en tan corta oración gramatical: 1. Cuando es conjunción la palabra que no debe llevar tilde; se le marca tilde cuando es adverbio interrogativo o exclamativo. 2. La abreviatura de Estados Unidos no es EU, sino EE. UU.; las vocales deben ser dobles porque el nombre es plural (Estados Unidos, no Estado Unido), y con espacio entre esas vocales. La otra manía que tienen los caricaturistas es la de escribir todas las palabras en mayúscula. ¿No sabrán que así están gritando?
  1. «La manifestación se iniciaría a las 6:00 a.m., donde se activaría un ‘plan tortuga’, en diferentes puntos del área metropolitana». Vanguardia al anunciar una movilización de motociclistas que prestan servicio de transporte de personas en Bucaramanga. Como el tiempo no es un lugar, el adverbio donde quedó mal usado en esta oración. No se pregunta, por ejemplo, dónde se iniciaría la manifestación para esperar como respuesta: «a las 6:00 de la mañana». En este caso habrá que decir en qué lugar se producirá la marcha. El requerido aquí es el adverbio relativo cuando (sin tilde, porque con ella sería adverbio interrogativo): «La manifestación se iniciaría a las 6:00 a. m., cuando se activaría un ‘plan tortuga’ en diferentes puntos del área metropolitana».
  1. «… Maduro calificó a Voluntad Popular como ‘un grupo terrorista al margen de la ley’». Esta redundancia proviene del famoso atropellador del idioma castellano Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. La expresión la usó para descalificar al grupo político que dirigía Leopoldo López, cuando estaba preso por el régimen dictatorial en la nación suramericana. Lleva, por supuesto, una metida de pata, como las que ya son constantes en el otrora conductor de buseta en las calles de Caracas: en ningún rincón del planeta Tierra hay algún grupo terrorista que se acoja a las leyes; todos operan al margen de ellas, por eso son ilegales. A Maduro esa simpleza no le pasa por su hemisferio cerebral izquierdo, donde está la zona que regula el lenguaje. Para esa y otras cosas parece que esa región cerebral está inactiva. Era suficiente: «Maduro calificó a Voluntad Popular como ‘un grupo al margen de la ley’».
  1. «Nelson Pinedo falleció a los 88 años de una falla cardiaca». En el título noticioso de El Heraldo (Barranquilla). Escrito así, sin coma detrás de la palabra años, y con la preposición de en lugar de la preposición por, se entiende que Pinedo había sufrido un problema cardiaco tan pronto nació; y ochenta y ocho años después falleció, sin saberse ahora por qué causa. Dicho de otro modo: tras 88 años de haber sufrido la falla cardíaca le sobrevino la muerte. ¡Absurdo! El error no se hubiese registrado si el titulador hubiera escrito: «Nelson Pinedo falleció a los 88 años, por una falla cardiaca».
  1. «Este es un permiso que solamente lo está realizando la Cancillería…». En una noticia firmada en Vanguardia por Marcelo Almario, sobre 13 mujeres venezolanas deportadas desde Puerto Berrío (Antioquia), por laborar ilegalmente en establecimientos públicos. Se refería al permiso que otorga el Gobierno a extranjeros para trabajar en Colombia. Los permisos no se realizan, como lo decía la noticia al adjudicarle una declaración a un oficial de Policía. Los permisos se otorgan o se conceden. Aunque una fuente informativa hable mal, es deber del periodista corregir sus errores (si se sabe redactar, claro). Corrección: «Este es un permiso que solamente lo está otorgando la Cancillería…».