1 de julio de 2022
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Estructura del feminicidio.

15 de mayo de 2022
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
15 de mayo de 2022

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, Sentencia, SP-11672022 (57957), 06/04/2022.Magistrada Ponente Myriam Ávila Roldán, recordó que el delito de feminicidio se encuentra consagrado en el artículo 104A del Código Penal, el cual fue adicionado por el artículo 2 de la Ley 1761 del 2015.

La conducta consiste en causar la muerte por la condición de ser mujer. Esta

expresión introduce un elemento subjetivo del tipo, el cual se fundamenta en la motivación que

debe llevar al sujeto activo a privar de la vida a una mujer.

El móvil comporta no solo una vulneración al bien jurídico de la vida, sino también la lesión a la

dignidad humana, la igualdad, la no discriminación y el libre desarrollo de la personalidad de las

mujeres.

En los últimos años hemos venido escuchando alarmantes estadísticas sobre el delito de feminicidio en Colombia y lógicamente esto nos tiene que preocupar. Primero porque el derecho a la vida es un derecho fundamental y además porque el respeto al sexo femenino, tiene que ser absoluto, por razones obvias.

Sin embargo, si recurrimos a la investigación seria de los hechos, tenemos que concluir que las estadísticas de feminicidio en nuestro país, superan los números reales y materiales, porque en algunos casos, erróneamente se tipifica el delito, ya que, aunque la victima sea una mujer, técnicamente no se puede considerar siempre, como feminicidio. El feminicidio como su nombre lo dice si tiene que ver con la muerte de una mujer, pero no en todas las circunstancias.

El tipo penal contiene un elemento alternativo consistente en “o en donde haya

concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias”, las cuales corresponden a seis

escenarios descritos en los literales a) al f) del artículo 104a, que acompañan la comisión de esta

conducta punible.

El feminicidio se comete entonces cuando se causa la muerte de una mujer en razón a su condición

dentro de esas u otras circunstancias, de las cuales el elemento subjetivo del tipo también pueda

ser inferido.

Hay un concepto básico que siempre debe estar ligado en la interpretación del feminicidio y es el termino misoginia, palabra que   está formado por la raíz griega «miseo», que significa odiar, y «gyne» cuya traducción sería mujer, y se refiere al odio, rechazo, aversión y desprecio de los hombres hacia las mujeres y, en general, hacia todo lo relacionado con lo femenino.

Por lo anterior, no nos debe extrañar que sean los psiquiatras, peritos muy importantes para un juez en la tipificación de un delito, pues científicamente ellos son los indicados, con bases en sus exámenes, los indicados a descubrir si el indiciado verdaderamente padece de dicho mal, la misoginia, aversión al sexo femenino.

La Corte Suprema precisó que este tipo de violencia contiene acciones discriminatorias, además es

una práctica instrumental dirigida a perpetuar el estado de dominación que se ejerce sobre la mujer

y que mantiene las circunstancias de discriminación a las que está sometida.

La violencia contra la mujer puede ser de tipo físico, sexual, sicológico y económico.

La violencia física corresponde a todos aquellos casos en que intencionalmente se provoca o se

realizan actos con la capacidad para provocar la muerte, daños o lesiones físicas.

La violencia sexual implica obligar a la mujer a mantener prácticas o contacto sexualizado físico o

verbal a través del uso de la fuerza, la intimidación, la coerción, el chantaje, el soborno, la

manipulación, la amenaza o, en general, cualquier mecanismo que anule o limite la voluntad de la

víctima.

La motivación para el crimen, es una de las peculiaridades principales del feminicidio con relación a otro tipo de homicidio.

De acuerdo con  Diana Russell, a quien se atribuye la popularización de la palabra “feminicidio” – “femicide” en inglés”-, algunas de las motivaciones principales para estos asesinatos son la ira, el odio, los celos y la búsqueda de placer. Otras variables que Russell considera relevantes son la misoginia, el sentido de superioridad de género y la concepción de las mujeres como posesión. Estas variables se transmiten culturalmente y favorecen la violencia de los hombres hacia las mujeres.

La muerte violenta de las mujeres por razones de género, tipificada en nuestro sistema penal como feminicidio, es la forma más extrema de violencia contra la mujer y una de las manifestaciones más graves de la discriminación hacia ellas.

Por su parte, la violencia sicológica se realiza cuando se desvaloriza a la mujer y se afecta su

autoestima. Estas agresiones se ejecutan a través de “manipulación, burlas, ridiculización,

amenazas, chantaje, acoso, humillación, menosprecio, control, celos o insultos, reprimendas o

expresiones de enfado”.

La violencia económica se produce cuando el hombre asume el monopolio de la administración de

los recursos económicos del hogar en perjuicio de la mujer, sin importar que ella realice sola los

aportes dinerarios o los haga junto con él.