18 de agosto de 2022
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El primero de mayo. Día Internacional de los Trabajadores

1 de mayo de 2022
Por Albeiro Valencia Llano
Por Albeiro Valencia Llano
1 de mayo de 2022

La jornada de este año está marcada por el descontento de millones de colombianos, del campo y la ciudad, ante las políticas económicas que han incrementado la miseria, la pobreza, el hambre y el desempleo. Pero ¿cuál es el significado de esta fecha?

Desde 1880 se desató en Estados Unidos una vasta campaña por rebajar la jornada laboral. La consigna era: “Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”. La jornada normal tenía unos límites entre 10 y 18 horas y no había leyes en pro de la seguridad del trabajo, por lo tanto se fue creando el ambiente para “los tres ochos”. En este punto la American Federation of Labor aprobó, en el congreso celebrado el 17 de octubre de 1884, que la jornada laboral debería ser de ocho horas.

La consigna tomó fuerza en las organizaciones sindicales y desembocó en la huelga general del primero de mayo de 1886, en la que participaron centenares de miles de obreros. En Chicago las condiciones de vida de los trabajadores eran pésimas y la huelga se prolongó hasta el día 3, cuando un piquete de la policía disparó contra la multitud con un saldo de seis muertos y docenas de heridos. El movimiento continuó y, al día siguiente, otro contingente de policías reprimió una manifestación de 20.000 personas porque un petardo, que cayó en medio de los uniformados, produjo un muerto y varios heridos. El resultado fue catastrófico: murieron centenares de personas.

Como consecuencia se decretó el estado de sitio y detuvieron a numerosas personas. Se inició un juicio, una verdadera farsa, y fueron condenados varios trabajadores: cinco a la horca y tres a prisión. Siete años después las autoridades reconocieron que el tribunal había cometido un error judicial y que, como resultado, habían condenado a personas inocentes. Pero los sacrificios no fueron inútiles. Numerosos dueños de fábricas otorgaron la jornada de ocho horas, lo que se fue extendiendo por diversas ciudades. De Estados Unidos saltó a Europa, donde los trabajadores se convirtieron en un solo ejército y acogieron la consigna de “proletarios de todos los países uníos”.

En esta nueva situación política el 14 de julio de 1889, primer centenario de la toma de la Bastilla, se reunió en París el Congreso Socialista Internacional. En el evento se fijó la celebración anual del Primero de Mayo como día de los trabajadores, de la solidaridad de la clase obrera internacional. La resolución sobre el Primero de Mayo dice: “Se organizará una gran manifestación en fecha fija, de tal manera que simultáneamente, en todos los países y en todas las ciudades en el mismo día convenido, los trabajadores pedirán a las autoridades oficiales la reducción, mediante una ley, de la jornada del trabajo a ocho horas y que se lleven a efecto las demás resoluciones del congreso de París. En vista de que una manifestación análoga ha sido ya aprobada para el primero de mayo de 1890, por la Federación Norteamericana del Trabajo en su congreso celebrado en San Luis en diciembre de 1888, se adopta esta fecha para la manifestación internacional”.

La situación económica después de la pandemia

El Covid-19 agudizó la crisis: hoy vemos más desempleo, más pobreza y miseria; es una realidad la destrucción de empresas a raíz de la pandemia porque las medidas de confinamiento frenaron la producción, solo se favoreció el sector financiero.

Con preocupación vemos cómo se disparó la inflación que en el mes de marzo llegó a 8,53% y como consecuencia se esfuman los ingresos, se devalúa la moneda, aumentan los precios, se pierde la capacidad de compra y se golpea el ahorro. Frente a este panorama se crea la sensación de inseguridad e incertidumbre. Todo esto en la coyuntura de unas elecciones cruciales que definen el futuro del país.