23 de mayo de 2022
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El gobierno

13 de mayo de 2022
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
13 de mayo de 2022

Es interesante la óptica que desde diferentes sectores se tiene del actual presidente y su actuar en los diferentes sectores de la economía y el desarrollo del país. Y la verdad es que las pasiones enceguecen y no permiten valorar las diferentes actividades y progresos habidos en muchos campos. Desde luego, algunos esperan que todo se realice de la noche a la mañana, tal y como se les promete desde diversos sectores políticos, lo cual es esencialmente imposible. De otra parte, algunos que presagiaron desastres, al ver realizado lo que no creyeron posible, simplemente callan, nada más.

No soy gobiernista a ultranza. No! No lo soy. Sólo observo reconozco y critico. No soy dado a los aplausos, pero hay cosas que merecen algo más que el simple reconocimiento.  Veamos:

En primer término, podemos mirar a lo que hace algo más de un año se hacía y se discutía entre nosotros. Una buena cauda de políticos sentados en el Congreso, reclamaban por la pasividad del gobierno en materia de vacunación contra el Covid. Unos criticaban los contratos con reserva de precios realizados con algunas de las empresas farmacéuticas. Para ellos la reserva que se pactaba daba lugar a chanchullos; sí chanchullos del mismo calibre a lo que están acostumbrados a pactar. Otros clamaban porque esas empresas debían entregar la formulación de sus vacunas. Otros, reclamaban por lo tardío de los acuerdos con tales entidades. En fin, para muchos, estábamos al borde de un desastre, desastre que nos pondría al borde de la extinción. El Presidente y su Ministro de Salud, se dieron por plazo un año para vacunar 35 millones de colombianos, con lo que podríamos tener la llamada inmunidad de rebaño. Día a día el Presidente informó a los colombianos los avances que en vacunación teníamos. Se criticó arduamente el espacio televisivo en el que, el Presidente y su equipo de trabajo, nos contaba el desarrollo del programa de vacunación. Para muchos, todo era un desastre, Pasado el tiempo, cumplido el año, la vacunación, si bien no había alcanzado los 35 millones de ciudadanos vacunados, si estaba muy cerca de alcanzar ese propósito. Pero, lo más diciente, si fue que no se volvieron a escuchar las voces de quienes presagiaban el desastre. Pasaron en silencio y aún hoy no se les oye por parte alguna. Esa fue una gesta realizada y no reconocida.

Tenemos también, hoy, una serie de avances en materia social que han permitido mitigar los efectos de la parálisis que ha padecido el mundo y con él Colombia, en el campo económico, tanto en empleo como en los demás campos de la economía. Si bien la pobreza subió de manera alarmante, lo propio sucedió con los auxilios de parte del Estado. Desde luego, tales auxilios deberán ser transitorios, ya que no es sano prolongarlos en el tiempo. Sobre estos apoyos sociales, el silencio de muchos es paradójicamente elocuente. Reconocer que los jóvenes de los estratos 1, 2 y 3 pueden acceder gratuitamente a la universidad y estudios técnicos, es un gran avance social. Desde luego, no cabe duda de que tendrá que haber exigencia en el campo del rendimiento académico de los beneficiados hacia el futuro.

En obras públicas, también hemos tenido grandes avances.  En vías, no hay duda de que falta mucho por hacer, tanto en vías de 4 generación, como en el campo de lo rural, pero el gobierno ha hecho su tarea, la tarea que le corresponde a su período. En lo laboral, no queda duda de que el gobierno ha cumplido y la paz en ese campo se refleja en el resurgimiento de la economía, luego de la arremetida de los descerebrados que consideraron que paralizando el país las cosas irían mejor. Los colombianos identificamos a quienes con su absurda actitud destruyeron empleos, perjudicaron a todos los sectores de la actividad ciudadana y nos mostraron que ciertos sectores políticos son capaces de destruir el esfuerzo de todos con su proceder salvaje y alejado de propósitos loables.

Muchas otras cosas hay para mostrar de lo realizado por este gobierno. Es una lástima que sólo ahora, al final de su período, vengan a mostrar lo realizado. Esa es una falla que hay que destacar de sus comunicadores. En ese campo lo hicieron muy mal.

Mirar al pasado, y comparar con lo que hoy tenemos, nos da una perspectiva de que hemos avanzado. Queda mucho por hacer, es cierto, pero se está haciendo.

Manizales, mayo 9 del Tercer Año de la Peste.