30 de junio de 2022
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El gobierno (II)

17 de mayo de 2022
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
17 de mayo de 2022

Si, en mi ultimo escrito decía que no soy dado a alabar al gobernante, faltaba más, pero si resulta necesario hacer reconocimiento del quehacer de quien ha realizado obras y dejado huella en muchos aspectos de la vida ciudadana, huella que muchos desconocen o simplemente ignoran enceguecidos por su pensamiento político.

Decía ayer, que hay que reconocer al Presidente Duque y a su Ministro de Salud lo realizado para enfrentar la pandemia derivada del Covid 19. Igualmente, las decisiones que se han tomado para mitigar las consecuencias de la parálisis económica y la pérdida de empleos que la pandemia generó. Otro tanto es que hay que reconocer el avance en el campo de las obras públicas, en la realización de vías. No caben dudas de que enfrentar a los que resolvieron establecer que paralizando el país, se daría solución de los graves problemas nacionales, no es tarea fácil, pero ellos  deben reconocer que hubo necesidad de ir al rescate de empresas y de diferentes sectores de la economía, ante el ataque orquestado por organizaciones extrañas y aupado por radicales,  mancomunados con descerebrados que se prestaron a crear un desastre.

Cabe destacar los avances habidos en el campo de la vivienda, en el cual muchos colombianos han logrado el sueño de alcanzar una vivienda propia, gracias a la ayuda incuestionable del Estado, tanto en la cuota inicial, como también en la rebaja de los intereses. Ese programa, y sus alcances, ha sido ignorado por quienes sólo desean resaltar los problemas nacionales y demeritar al gobierno mismo.

En el agro se han dado resultados mejorando la comercialización de los productos de nuestros campesinos. Las soluciones dadas han tenido trascendencia. En este campo se hace necesario ir más allá y quizás pensar en un instituto similar al los desaparecidos INA e IDEMA, aun con los riesgos de corrupción que allí se dieron, pero que, bajo la vigilancia mancomunada de la sociedad, los beneficiarios y los entes de control, mucho se puede lograr en la regularización del costo de vida, más hoy, ante las vicisitudes a las que nos enfrentan los problemas mundiales de la pandemia y la guerra.

En el campo de los cultivos de drogas es mucho lo que ha hecho el gobierno, pero en ese orden las economías subterráneas son poderosas y borran con su actuar delictivo, los esfuerzos que en ese campo se hacen. Desde luego, que es bien cierto que es necesario repensar cual es la mejor vía de atacar este mal, tanto con la atención directa del Estado a quienes como campesinos dedican sus esfuerzos a la siembra de estas drogas, como a ofrecer apoyo a otros cultivos y a mejorar el bienestar general. El ataque frontal a los laboratorios, podrá ser más efectivo que los todos recursos a los que hasta hoy se ha acudido.

Quienes desde nuestra tierra, Caldas, reclaman porque el Presidente ofreció al inicio de su mandato que aterrizaría en el nuevo aeropuerto, hay que decirles que los recursos que se han solicitado para la obra han sido dispuestos y se encuentran a la orden del fideicomiso, otra cosa es que nosotros, acá, hayamos sido incapaces de realizar la obra. Esperar que sea el presidente quien ejecute la obra, es sólo una muestra fehaciente del radicalismo que nubla sus mentes. Esa manera de pensar y de actuar, en nada beneficia nuestros intereses y nuestras esperanzas. En este campo, al igual que en los otros muchos que se realizan en el país, la participación de todos los ciudadanos, su vigilancia, su aporte de ideas, y la búsqueda permanente de lo mejor, es la única vía que tenemos para mejorar lo que tenemos y nos permita cambiar sin necesidad de destruir lo que ya hemos alcanzado.

Ser un país con uno de los mejores sistemas de salud, es un honor. ¿Que hay que mejorar? Desde luego. No hay duda. ¿Y si hubo un millón de tutelas en ese campo es algo malo? Se equivocan. Sí, se equivocan, pues ese número de tutelas representa el 2% de los 50 millones de ciudadanos que acuden al sistema. Hay que mejorar, no quepa duda, pero vamos por buen camino. Bástenos recordar que hace unos años sólo se atendía a un 3 o 4% de la población. Y era de caridad.

 

Manizales, mayo 17 del Tercer Año de la Peste.