22 de mayo de 2022
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El gobernador y la Autopista

10 de mayo de 2022
Por Guillermo Trujillo Estrada
Por Guillermo Trujillo Estrada
10 de mayo de 2022

Hace unos meses, Luis Carlos Velásquez, gobernador de Caldas, escribió una  columna en contra de AUTOPISTAS DEL CAFÉ – haciendo unos reclamos en mi concepto injustificados, cuando lo que corresponde es luchar por la armonía de la región, si estamos convencidos, de verdad, sobre las sinergias que se generan en una conurbación de más de dos millones de habitantes.

Concluye el artículo, que Autopistas del Café  es una gran frustración, mal planeada, que benefició a ODINSA en contra de la región, que nos llenó de peajes, que el gerente es hostil y que Caldas ha tenido un silencio cómplice. Como conozco los dirigentes nostálgicos que desde 1993 han defendido ese discurso, cuando se iniciaba el proyecto, y entiendo que el mandatario no tendría porque estar al tanto de los antecedentes, me atrevo a ilustrar cómo fue el desarrollo.

Reconociendo el liderazgo, empuje y entrega de Luis Carlos Velásquez, además de su espíritu conciliador, quisiera invitarlo a mirar hacia adelante, respondiendo a un nuevo liderazgo y a una visión fresca, razones por las que la mayoría  votó  por el mandatario más joven elegido en Caldas.

Me siento con derecho, por haber sido uno de los promotores de la obra en mi calidad de presidente de CORFICALDAS, cuando nos reunimos en aquel año en la oficina de Luis Carlos Villegas, en CORFIOCCIDENTE, con los gobernadores de la época, Pilar Villegas de Hoyos, Roberto Galvis Montealegre y Mario Gómez Ramírez, para conformar un consorcio que contara con la garantía de trafico otorgado por los tres departamentos.

Esta iniciativa de consorcio se frustró cuando, Guillermo Gaviria Correa, director de INVIAS nos respondió que, por ningún motivo, una vía de propiedad de la nación podría ser dispuesta por nosotros; que en consecuencia, procedería a sacar la licitación para otorgar la obra a un privado. Efectivamente así sucedió. Participamos, pero no fue adjudicada, razón por la cual nos reagrupamos en AUTOPISTAS DEL CAFÉ para una negociación directa, que duró hasta 1997.

Por lo tanto, no se la ganó ODINSA -la invitamos a que nos respaldara con un 30 %-, a un grupo grande de firmas de ingeniería y a CORFES, CORFIOCCIDENTE y CORFICALDAS.

Tampoco es exacto decir que Caldas sea la que pague los peajes, costumbre tradicional de convertirnos en víctimas. Fueron muchas las reuniones que sostuvimos con la dirigencia, principalmente de Pereira, quienes sostenían lo contrario; que los encerraríamos con peajes por todos los lados para salir hacia Bogotá, Medellín y Cali. No fue fácil convencerlos del gran beneficio que la fácil movilidad les generaría, por estar ubicados en el centro de la vía.

Por nuestra parte, luchábamos para sacar el proyecto adelante, convencidos de que éramos los que estábamos más aislados y necesitábamos salir hacia el sur occidente con facilidad. Razón por la que en el 2002 -la peor crisis financiera de la historia-, logramos que el alcalde de Manizales Germán Cardona la apoyara con recursos de INFIMANIZALES, y que ODINSA liderara más el proyecto, dadas las dificultades.

ODINSA adquirió la mayoría de las acciones de Autopistas y posteriormente fue comprada por el GRUPO ARGOS, lo que finalmente garantizó aún más el éxito de la empresa. Precisamente, por nuestro liderazgo en el proyecto  todos los socios nos aceptaron los candidatos de Caldas, propuestos sin ánimo burocrático ni parroquial, cuando buscábamos consolidar con esta vía, la gran ciudad del occidente colombiano. Finalmente, en estos 25 años han dirigido la empresa los mejores profesionales de los tres departamentos.

Inaceptable en consecuencia es, perseguir a un gerente por supuestamente ser hostil a Caldas, dado que cuando esté  era presidente de la Cámara de Comercio de Pereira, el alcalde Gallo, hoy senador electo, colocó unas vallas que podían ser afrentosas para la ciudad que hasta hace unos años fue el epicentro de la región. Me consta el malestar de la dirigencia privada de esa ciudad y de Mauricio Vega,  consciente de lo que han significado más de 50 años de esfuerzos por acercarnos y sanar las heridas que dejó la división, y que los políticos y gobernantes no dejan cicatrizar.

Además, no es adecuado que un gobernador pretenda pedir el cambio del gerente de una empresa privada, cuando es esa condición de independencia de la política, lo que ha hecho posible que las obras por concesión se ejecuten, con eficiencia y calidad.

En lo personal, el doctor Mauricio Vega ha demostrado durante su brillante carrera, liderazgo indiscutible, un hombre probo y con una condición sin igual como ejecutor de obras y propósitos, que han beneficiado a toda la comunidad del PAISAJE CULTURAL CAFETERO.

Finalmente, cuestionar ahora unas curvas de la autopista, después de 25 años, en una vía de la nación, en la que los departamentos y municipios no han aportado un solo peso, y que ya se terminó lo pactado, parece mas bien un capricho de algunos dirigentes.

Estoy seguro que el gobernador revisará su posición en la búsqueda de la armonía y el entendimiento que tanto progreso nos puede generar.