18 de agosto de 2022
Directores
Evelio Giraldo Ospina
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez

Descachadas idiomáticas

18 de mayo de 2022
Por Jairo Cala Otero
Por Jairo Cala Otero
18 de mayo de 2022

1.- «A 20 años de la masacre de Bojayá, urgen protección a la población». Según este título en una noticia de Vanguardia (Bucaramanga), el salvaje ataque de las FARC contra la población de Bojayá aún no ha ocurrido, faltan 20 años para que eso suceda. ¿Algunos redactores trabajan, además, con bolas de cristal para ver el futuro sin conocer el pasado? ¡Ni lo uno ni lo otro! Sencillamente, están desinformados; el autor de esta noticia en esa casa periodística ignora que la locución «a tantos años de…» indica que hace falta el tiempo citado para que un hecho suceda. La realidad es que ¡la masacre de Bojayá sucedió hace 20 años! Además, la exigencia de protección no es a la población sino para la población; la preposición está mal empleada. Corrección: «Veinte años después de la masacre de Bojayá, urgen proteger a la población». También: «Pasados 20 años de la masacre de Bojayá, urgen protección para la población».

2.- «¡Escalofriante! Mujer ‘resucitó’ dentro de ataúd cuando iba a ser sepultada». Título noticioso en la página de Internet de RCN Televisión. Primero, no hay nada escalofriante, pues la catalepsia es una patología conocida en este mundo. Según la ciencia médica, es un «accidente nervioso repentino, de índole histérica, que suspende las sensaciones e inmoviliza el cuerpo en cualquier postura en que se le coloque». La mujer de la noticia no estaba muerta, por eso revivió o resucitó. Revivir es volver a vivir. Además, como resucitar es palabra castiza, no necesita comillas (ni sencillas ni dobles). Opciones: «Mujer revivió en un ataúd cuando iba a ser sepultada»; «Mujer recobró la vida tras sufrir catalepsia».

3.- «El ministro de Defensa (…), aseguró que el tema de los migrantes en la frontera con Panamá representa no sólo una amenaza para los habitantes de Chocó…». Menos mal que, según la información de la agencia Colprensa, la amenaza no la generan los migrantes sino el tema, por lo tanto, es un asunto baladí, no hay nada que temer. En consecuencia, el ministro no debió hacer escándalo por tan poca cosa. Dos: el adjetivo solo ya no lleva tilde desde la reforma ortográfica de diciembre de 2010, pero muchos redactores de noticias todavía no se enteran. Realidad: en verdad, por hablar de tema a toda hora, se cae en imprecisiones semánticas. El redactor de la noticia debió escribir: «El ministro de Defensa (…), aseguró que los migrantes en la frontera con Panamá representan no solamente una amenaza para los habitantes de Chocó…».

4.- «Capturan a ‘Yiyo’ con un arma tipo escopeta, cocaína y marihuana en Bucaramanga». Del diario Vanguardia, este titular contiene un adefesio lingüístico: «arma tipo escopeta». La simplificación y economía del lenguaje no se manifiestan en esta expresión del periódico bumangués. Por ceñirse al estilo del habla de policías, algunos redactores de noticias copian textualmente expresiones ridículas, como la citada, que bien puede simplificarse. ¿Para qué dar vueltas, si se puede decir directamente qué objeto es el de la referencia? Así: «Capturan a “Yiyo” con una escopeta, cocaína y marihuana, en Bucaramanga».

  1. «Queremos una Defensora del Pueblo y de las mujeres». Expresión de la senadora Piedad Córdoba Ruiz, según cita en El Espectador. Si fuese elegida una mujer para el mencionado cargo, con toda seguridad defendería a las mujeres y a los hombres (al pueblo), pues así se lo impone el espíritu de su cargo. El descache de la conocida activista política es un reflejo del apasionamiento que la caracteriza por remarcar el sexo femenino en todo lugar y en toda ocasión. Dos: la conjunción copulativa ye (y) también sobra en esa expresión. Corrección: «Queremos una Defensora del Pueblo». Mucho va de un turbante a la gramática castellana.
  1. «…busca incluir esa carne ‘como protagonista de una las actividades más acogidas dentro de los colombianos como lo es organizar asados en familia’». La noticia, publicada en Vanguardia, hablaba sobre el ‘Festival del Pollo Colombiano’, y atribuía la expresión a la comunicadora social Martha Ruth Velásquez, directora ejecutiva de la Federación Nacional de Avicultores en Santander. Aunque los entrevistados se equivoquen al hablar, un buen redactor debe corregir sus errores; claro, si sabe escribir y hablar bien. Veamos: 1. Faltó la preposición de después del vocablo una. 2. El adverbio de lugar dentro quedó fuera de lugar, precisamente. Los asados no son acogidos dentro de los colombianos, sino entre (o por) los colombianos. 3. El giro ‘como lo es’ constituye una manía lingüística vacía que muchos tienen para referirse a algo que van a mencionar enseguida. La oración pudo ser: «…busca incluir esa carne en una de las actividades más acogidas por los colombianos: organizar asados en familia’».
  1. «Las autoridades ordenaron llenar las 800 bolsas de tierra…». La expresión es de un reportero de televisión desde Barranquilla. Hay otras descripciones equivocadas, que resultan del apremio ─y muy seguramente también del nerviosismo─ con que se transmiten las noticias. Cabría preguntar en este caso: ¿con qué más pretendían llenar las bolsas, si ya contenían tierra? ¡Una situación inverosímil, claro! La preposición de significa contenido. Lo ocurrido en este caso fue una falla de sintaxis. Si el orden de las palabras se preserva, las expresiones resultan entendibles, lógicas. «Las autoridades ordenaron llenar de (o con) tierra las 800 bolsas», debió decir aquel comunicador costeño al hacer referencia a los trabajos que se adelantaban para taponar la abertura que se había producido en el canal del Dique.
  1. «El hecho ocurrió (…), luego de que se registrara una riña al interior de un bar entre Ortiz Galviz y otro hombre identificado como Víctor Julio Molina Rodríguez». Esta oración gramatical, que apareció en una noticia del periódico La Opinión (Cúcuta), contiene dos errores: 1. La noticia daba cuenta de un muerto dentro de un bar. Luego la muerte no sucedió «luego de que se registrara una riña…», como escribió el redactor judicial, sino durante la riña. 2. La pelea fatal no sucedió «al interior de un bar», sino en el bar. La manía de usar mal la locución ‘al interior de’ hace que muchísimos redactores de noticias metan las de caminar. Pero no ponen atención, ni quieren enmendar sus fatalidades idiomáticas cuando las perciben. ¡Soberbia! ‘Al interior de’ únicamente funciona cuando se describe un movimiento: «La gente se encaminó al interior del salón para escuchar la conferencia». Todo lo demás ocurre ‘en’, preposición que indica lugar. En el caso de la noticia aquí comentada, el bar; ese es un lugar.
  1. «… pasado el tiempo, es muy difícil recuperar los vehículos, pues muchos de ellos terminan en deshuesaderos para luego vender los repuestos». Escribió así Alejandra Serrano Guzmán en El Tiempo, en una nota sobre extorsiones contra propietarios de carros robados. Un «deshuesadero» debe de ser un lugar donde les quitan los huesos a los carros. (¡!) Lo insólito es que la redactora crea que existen ¡carros compuestos por huesos! Tampoco tienen ‘guazas’, como algunos podrían creer, eso tampoco existe; tienen piezas mecánicas. Desguazar indica desbaratar, deshacer. Lo que Alejandra quiso decir, pero lo escribió mal, fue desguazaderos, que sí son talleres clandestinos en donde los bandidos que roban carros los desintegran para vender sus partes por separado, a fin de no ser descubiertos por las autoridades. No venden sus repuestos, sino sus partes originales. Entonces: «…pasado el tiempo es muy difícil recuperar los vehículos, pues muchos de ellos terminan en desguazaderos para luego vender sus partes».

11.- «Concejales no descartan la posibilidad de Jorge Gómez». Quien redactó este titular en Vanguardia asume que el lector debe ser ‘Mandrake’ (el mago de la antigua tira cómica), porque para entenderlo se debe tener visión precognitiva, cosa que es imposible para la inmensa mayoría. ¿Qué posibilidad en Jorge Gómez es la que no descartan los concejales de Bucaramanga? ¡No se sabe! El texto decía que el ciudadano aspiraba a ser contralor de Bucaramanga. Entonces: «Concejales no descartan la elección de Jorge Gómez».

12.- «La aparatosa caída en moto que sufrió jurado de Master Chef». ¡Falso! Ningún accidente se anuncia con alborozo, y ninguna persona lo haría por dos razones: nadie quiere accidentarse y nadie sabe cuándo ocurrirá un accidente. El error es del portal Kienyke.com. Aparato es hacer bulla, algarabía; es alborotar «el avispero» antes de un suceso. Muchísimas personas, particularmente periodistas, creen que aparatoso (adjetivo derivado del sustantivo aparato) significa estrepitoso, fuerte, de consecuencias graves. ¡Error! Así que la caída del jurado de Master Chef no fue aparatosa, fue común y corriente, si bien pudo haber sido letal. Entonces: «La caída en moto que sufrió jurado de Master Chef». Cuanto más se eviten los adjetivos innecesarios, muchísimo mejor; o sea, sin aparato.