21 de mayo de 2022
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Por Claudia Carrasquilla Nos despertaron a las malas

10 de marzo de 2022
10 de marzo de 2022

Por Claudia Carrasquilla

Manizales es una ciudad ejemplo para Colombia y un orgullo que bien se puede mostrar ante el mundo, sin embargo es preocupante observar cómo una gran parte de la clase política se burla de la buena fe del pueblo, que los elige. Una decumbente política nos deja ante una alarmante tendencia a la corrupción que extermina cualquier expectativa de desarrollo y progreso especialmente para los menos favorecidos de la sociedad.

 

Observemos la actualidad, el hasta hace unos días bienquisto senador Mario Castaño, ha desempeñado varios cargos públicos en la Gobernación y como representante a la  Cámara por el departamento de Caldas hasta el 2018 y hoy candidato al Senado del partido Liberal, el cual deberá responder por utilizar su influencia política para beneficiarse de  cuantiosos contratos; esto me hace pensar en los criterios de sus seguidores  para estas elecciones, y llega a mi mente un refrán que para el caso citare al revés “La mujer del cesar no solo debe parecerlo sino serlo”

 

Noticias como la que hoy tiene que afrontar el mencionado senador nos despiertan a las malas y nos llama a la reflexión en cuanto a lo que pueda suceder después de estos comicios electorales  para corporaciones como el Senado y  Cámara, donde los candidatos corruptos comprometen cantidades exageradas de dinero para lograr una curul, comprando el voto y la conciencia de los que se venden al mejor postor, con fondos provenientes de empresas contratistas que invierten en  campañas para dejarlas empeñadas, esperando no solo recuperar sus inversiones a través de  contratos  descaradamente manipulados y diseñados a la talla del amigo del amigo  y al mejor estilo de una película de estafadores criminales.

 

Por cada hecho de corrupción en el país se pierden 50 billones de pesos, trayendo a las regiones con menos recursos atrasos en su desarrollo.

 

La contratación pública, así como la persecución penal y disciplinaria, deben ser reestructuradas urgentemente. Por una parte no existe una coordinación eficiente entre la Contraloría y la Fiscalía, son tan tardías las acciones y tan mal estructuradas que en juicio el Estado pasa de cobrar a deber; por la otra parte la contratación pública tiene posibilidades legales que permiten lo ilegal; un ejemplo común de esto son los otro si, diseño de pliegos de condiciones, fraccionamiento de contratos entre otros.

 

La falta de Ética en los gobernantes y legisladores mantienen la balanza inclinada a sus propósitos particulares, lo roban todo y raspan la olla de las arcas del erario público, mientras el pueblo cada cuatro años espera que al menos los próximos roben pero hagan algo. Ante esta mal acostumbrada realidad me quiero atrever a creer que no hemos perdido el poder para cambiar e inclinar la balanza hacia el pueblo y este 13 de marzo de 2022 la gente se manifieste masivamente con su voto castigando a los corruptos en las urnas, votando por los candidatos nuevos de ideas y no de negocios.