28 de mayo de 2022
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En subasta  franquicia azul del Risaralda

16 de marzo de 2022
16 de marzo de 2022
Samy Merheg y Juan Carlos Rivera Peña

-Conservatismo con muchas deudas por saldar

-Sin Cámara después de más de 60 años

-Merheg, estuvo de paso por Pereira

-El senador que más votos se llevó de Risaralda

-La laguna azul se tiñó de rojo, verde…¡y vergüenza!

-Juliana quedó mal contada para la gobernación

-Lectura nueva a la gobernación

-Se cayó el Pacto de New York

-Candidatos a la deriva

-El “entierro” de Rivera

 

Por Álvaro Rodríguez Hernández
www.eje21.com.co

El partido conservador tiene muchas deudas por saldar en Risaralda.

Lo acontecido en urnas, los desnudó.

Un partido, tipo empresa bancaria: ¡en el lugar equivocado!

Con mucho estómago y poca cabeza. Un partido con muchas ventanas abiertas hacia el exterior…

El umbral los enterró y no corrigieron los desajustes que veían llegar con los ojos vendados camino al abismo.

UN GLOBO DESINFLADO

Las encuestas, dejaban claro que en el marcador si mucho, tenían un Representante. El azul, es un globo desinflado. Abochorna a una vieja y tradicional dirigencia que era faro, guía y decencia.

Un partido, como el de hoy, donde muchos caciques existen y nadie manda. Cada diputado y concejal, es un directorio chiquito. Estrecho.

Por largo tiempo fue un partido al garate, agotado, hasta que llegó Naranjo a enderezar el descuidado rumbo.

Tiene un déficit acumulado que se incrementó con la pasada contienda electoral en medio del tumulto. De la exquisita política al menudeo.

No es para entonar himno lo ocurrido al otrora glorioso partido conservador que derrumbó el mito de pasearse victorioso con senador y cámara. Hace más de 60 años – vaya dato- el partido no se quedaba sin curul en la Cámara baja. Golpe en la mesa.

DE PASO POR PEREIRA

Demostró por qué el senador Juan Samy Merheg, de paso por Pereira, es más conocido y acogido afuera que en su terruño, donde fue líder en el laberinto.

La pérdida del único Representante, es un certero golpe que los debe aterrizar y merece inventario de bodega en su decadente empresa electoral. Y, eso que no fue la votación general esperada en el volteo político donde varios puntos menos de población salieron a sufragar.

No es como dicen ahora que pese al pírrico triunfo de Merheg, donde facturó mayor votación afuera que adentro, se dio el “lujo de quemar a sus 2 Cámaras – enconados rivales-”. Tampoco.

A ello, se debe revisar la caída en los guarismos electorales con un potencial que arrastra entre diputados, concejales y dirigencia.

Un hecho cierto: Merheg, hizo política en Risaralda, a través de terceros. Afuera fluye. Parece otro mal chiste acuñado en el duro proceso que alcanzó más de 80 mil votos:  el senador que más votos se llevó de Risaralda, fue Merheg.

En subasta franquicia azul de Risaralda.

Risaralda se tiñó de rojo y petrismo y opacó el azul. Es más, el Verde real, lo destiñó con alzarse las dos Cámaras pese al aparato político y a la estructura en logística que movió. Fue una bofetada.

EL PACTO DE NEY YORK

Por partes, analizamos, el por qué creemos fue derrota del conservatismo.

En una pomposa reunión cafetera en Estados Unidos, hubo pactos y reparto de alcaldía y gobernación y sello de “amistad fraterna” para “lotear” la política. Digo, la de Pereira y Risaralda.

Me explico: Juliana Enciso, quedó mal contada si es que quiere incidir en su boyante aspiración a la Gobernación.  Estocada de alerta. Perdió.

Lo acontecido la deja mal parada y es un duro golpe a esa pretensión que viene tejiendo con filigrana en oro.

Nadie entendió el retorno del ex gobernador Sigifredo Salazar, pese a “ponerse al día” con el clan mayor. Acaso, no fue el mismo una vez regresar del exterior la misma persona que se le opuso a la candidatura de Juliana a la Gobernación, después de haberlo subido en hombros, ¿al cargo? Hablo cuando subieron a Diego naranjo, hoy presidente del partido conservador, que poco ha dicho sobre lo que aconteció.

EL DESGASTE DE SIGIFREDO

Salazar Osorio, un ex diputado, ex concejal y ex gobernador, traía un lastre y un desgaste calculado que paseó y que no leyeron por la ceguera del encanto de sumar. Improvisaron en completar la lista.

SILVA PICA EN PUNTA

Merece otra nota aparte, la caída de la “llave” de Juan Diego Patiño con “pintarse” de rojo con el perdedor al senado, el galeno, José Luis Correa.

Así su padre haya queda con credencial y tenga reparto estelar en otros senados ajenos al del victorioso Juan Pablo Gallo con su estruendoso triunfo. Desconocerlo es en contravía.

Mención, para Daniel Silva Orrego, que ganó por tres puntas de la ruana, a la hora de hacerse contar para la gobernación. Si gana Petro, otro orden político puede seguir cambiando el espectro político en Risaralda. Dejemos ahí. Volveremos sobre el particular en la convulsa política de la región.

No es sino que medir los votos de Merheg Juan Samy en Risaralda y darnos cuenta que mucho más fue Juliana. Que lo hecho por Merheg de “abandonar” territorio y dejar la política en manos difíciles, le “pasan cuenta de cobro” y duro.

JUAN CARLOS RIVERA

Desde muy inicio de la campaña, todos sabían que montó un pie en otro lado y que – como otros congresistas- buscaron votos a como diera lugar en otros escenarios.

Los dos restantes acompañantes a la Cámara – Manuela Gómez y César Gómez – fueron dejados a la deriva y que varios conatos de retiro retumbaron. Ambos fueron paralizados con ayudas extras para que el barco no naufragara en pleno alta mar.

Pero lo vivido por el conservatismo fue un desastre planeado. Unidad nunca existió y siempre hubo coletazos diversos de la figura exitosa que les ha hecho perder brillo con su marca o ancla: Samy Merheg.

La vajilla azul se rompió. Hoy abochorna a sus silenciosos seguidores.

Merheg, sigue de paso por Pereira y de Risaralda, ¡hace rato!

En subasta, la franquicia azul. Acuerdo de punto de final.