28 de mayo de 2022
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El papel de Tamayo y Maya en las elecciones

17 de marzo de 2022
17 de marzo de 2022
Víctor Manuel Tamayo

-La política tóxica

-Sin presiones y sin inclinar la balanza

-Sin atropello y respetuoso

-¿Quién reconoce a Carlos Maya?

-El partido conservador se enterró sólo

-El triunfo del voto silencioso


Por Álvaro Rodríguez Hernández

www.eje21.com.co

El gobernador del Risaralda, Víctor Manuel Tamayo Vargas, fue respetuoso y a nadie atropelló, en lo que se dice fue el apoyo en serie y a la distancia, a viejos amigos de la política, con los que ha coincidido en esta dura actividad a lo largo de su vida.

Todos quieren con el gobernante de turno.

En lo personal, hablo, en las aristas dejadas como estacas para la Cámara, no hubo guiños, ni desviaciones perturbadoras o presiones indebidas, es lo que comentan en las diversas estaciones electorales. Léase casas políticas en la cromoterapia partidaria.

QUIEN TUVO LA CULPA

Ahora, nadie podrá endosarles a los gobernantes del Risaralda, que muchos senadores perdieron sus curules por sus procederes chatos o que ganaron por su parcialidad. La política tóxica.

Muchos de ellos, dueños de capillas y conventos políticos, quisieran que un directorio político se montara desde las sedes palaciegas. Pero nunca ocurrió. No es lo debido.

El tema se abordó con acatamiento a la Ley. Con consideración, decoro y no de una forma desbordada y bellaca. Nunca con recelo o temor.

EL MAQUINISTA

En ese vagón repleto de sueños en los que como maquinistas actuaron, con diversas velocidades: Diego Patiño, Juan Carlos Reinales, Irma Noreña, Fustel Manyoma y Juliana Ospina López – cerca de 10 mil votos, en lo que fue una alianza de CJL y el MIRA, que pintó en largo trecho de la campaña como una victoria anticipada y que incluso muchos lo descalificaron como “un regalo a Geovany Londoño – 17.143 votos”.

Tratados con guante dentro de la órbita electoral expuesta.

Eso se creyó porque de una u otra manera, ayudaron al éxito electoral de Tamayo que sabe ganar campañas y lo que toca con un sentido estratégico, lo multiplica.

Ahora, entraron en modo rumor.

DIRECTORIOS SANGRANTES

No es por lo tanto un compinche de directorios sangrantes.

El partido conservador se enterró solo. Al contrario, le colocaron barricadas hostiles a Tamayo, en su empeño de salir a la gobernación. De la polémica salió gobernador sin la “bendición” azul. Al contrario, fue “expropiado”, con la complicidad de sus directivas.

Pudiendo hacerlo, como distinto piensan otros, “no cobró por ventanilla”.

DÉFICIT EN LAS URNAS

Esto no ocurrió. Tuvieron déficit en urnas y los resultados explotaron de manera dolorosa lo que pintaba como un exitoso acuerdo. A nivel nacional, el registro tampoco los favoreció en la lista cremallera armada.

“Desevangelizaron” (MIRA y CJL)  la política esa feligresía disciplinada que en las pasadas contiendas los acompañó como un rebaño de pastoreo que creyó en esa apuesta política.

NO SE DESCARÓ

Se le señaló a Tamayo Vargas, de ser un mandatario “frío, distante y tibio” en este proceder, pero lo que se sintió fue que “no hubo presión alguna, ni corrió a inclinar la balanza desaforada”. No se descaró, como dicen en la calle pese a los ruidos dejados en los ecos de la política.

Los votantes para la Cámara en Risaralda, se acercaron en un tope de 335.181 votos. No marcaron las tarjetas, 9.811; los nulos fueron 19.971 votos y en blanco, 26.758. El registro, al final para la Cámara, arrojaron un total de 305.399 votos válidos.

RESULTADOS

Están claros: Liberalismo, 2 y Verdes,2, en el marcador final para la Cámara. Arrastraron la decisión del elector. Con el magnetismo depositado en urnas.

El veredicto implacable de Gallo, lo acercó con más fuerza al éxito del mandatario Maya.

 

 

OCURRE CON FRECUENCIA

Contrario piensan por los lados de la Alcaldía, si el exitoso Juan Pablo Gallo, hubiese sucumbido en su loable empeño de abrazar la curul al senado.

Carlos Maya

Le estuvieran dando con un balde en la cabeza del desacierto, hecho que no ocurrió al alcalde liberal, Carlos Alberto Maya López.

Nos acostumbramos que los aciertos de unos, son los errores de otros en esa sumatoria de egos y aberraciones humanas, ligadas a la masa amorfa que vota y se transforma.

Aquí hubo un voto indignado y un voto silencioso que fue reemplazado por fuerzas alternativas y el embrujo de – no todos – de jóvenes deseosos de renovación, de cambio y esperanza.

Se movió la mochila de la rabia, pero también de sentir un “aire nuevo”.

LA SUERTE DE MAYA

Ese que se sintió desde la alcaldía de Pereira. Por sus pasillos.

Nadie saldrá a reconocer el momento en una sociedad acostumbrada a colocar el dedo en la llaga.

Igual ocurre con los alcaldes que perdieron desde sus cargos con sus candidatos señalados y quedaron en la fragua electoral. En el reacomodo de dichas placas.

Que sopló a la par que con las hojas de los mangos. No “satanizaron” a Maya en ese exorcismo grupal que conduce a la manada.