29 de mayo de 2022
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Viajar en AVIANCA se ha convertido en una odisea

3 de febrero de 2022
Por Fernando Escobar Giraldo
Por Fernando Escobar Giraldo
3 de febrero de 2022

Me vi obligado a cambiar el vuelo entre Bogotá y Miami por fuerza mayor, pues mi esposa y yo fuimos diagnosticados con COVID. Fue imposible hacerlo por teléfono estando en Colombia, debido a las trabas que tiene AVIANCA para responder a los usuarios. Te pasan de una persona a otra que no sabe o no entiende, y hasta te cuelgan el teléfono, como me ocurrió. Tuve que recurrir a una persona en Estados Unidos para que, también superando obstáculos, hiciera el cambio de los pasajes entre Bogotá y Miami.

Como si fuera poco, en la web de AVIANCA muestran que el cambio supuestamente se puede hacer a través de Internet. Pero en realidad ponen trabas de nuevo, y el usuario no puede hacerlo. Llené 9 veces la forma con todos los datos solicitados, y al final dice siempre que la información está incompleta.

Además, el chat de AVIANCA no es en vivo y las respuestas no son acertadas para atender las necesidades del cliente. Esa es simplemente otra burla y pérdida de tiempo para el cliente.

Y lo que es aun mas absurdo e inaudito, y esto lo hago público para que otras personas no caigan en la trampa; después que el pasajero pasa por todas las medidas de seguridad del aeropuerto, e incluso, después de haber recibido la autorización en la puerta de entrada para ingresar al avión, la aerolínea se inventó una inspección adicional de equipaje de mano, realizada por una empresa de seguridad privada y allí, justo en la puerta del avión, decomisan productos que no representan ninguna amenaza de seguridad, simplemente porque, según las normas de la aerolínea, exceden ciertos tamaños y parámetros. Digo “de la aerolínea”, porque si fuesen normas de las autoridades, estas estarían violando sus propias reglas al permitir el paso de ciertos productos en equipaje de mano, cuando se ingresa y se somete a revisión dicho equipaje, lo que llevamos puesto y lo que llevamos en los bolsillos.

Los guardias privados que usa AVIANCA, decomisan, incluso, productos comprados en el área de «duty free», totalmente sellados como café, por ejemplo, o un sencillo paquete de obleas. Y por eso hago la advertencia y recomendación a los usuarios de AVIANCA, o de cualquiera otra línea aérea que tome medidas sin lógica, como estas, para que no compren licores o cualquier tipo de bebidas o comestibles en el área de «duty free» en el aeropuerto El Dorado de Bogotá porque es muy posible que se las decomisen en la puerta del avión y usted pierda su dinero. Y nadie da razón, cuando lo pregunté, de adonde va a parar lo decomisado.  ​Lo siento por los empresarios dueños de los negocios en la zona libre de aranceles, pero esto es verídico.

Esa estricta revisión demora y entorpece el ingreso al avión, algo que jamás había ocurrido. Esta es una prueba más de que nada ni nadie regula, como debiera ser, las decisiones de los directivos de las líneas aéreas, no solamente en Colombia, también en otros países. ¿Cómo es posible que estas empresas aprovechen las épocas de temporada alta aumentando los precios sin control en hasta un 400% y 500% o quizás mas? ¿Será que el combustible o los costos en general aumentan para las aerolíneas en esa misma proporción? No, en realidad lo que sucede es que abusan de la necesidad de los pasajeros bajo el argumento de que cobrando mas por los pasajes, por la asignación de sillas dentro del avión, por los alimentos o refrigerios y bebidas, por el equipaje, en fin, están recuperando pérdidas. Y es que tampoco los gobiernos controlan las ganancias.

Es simple, nosotros los usuarios tenemos que aguantar el golpe, aceptar los abusos y costos elevados. Y, como si fuera poco, ahora nos toca pagar los costos de una empresa de seguridad para que nos decomise productos que claramente se observa, no constituyen peligro alguno dentro del avión y ya fueron sometidos a inspección por las autoridades, no por guardias con poco entrenamiento para este tipo de actividades.

La primera parte de este artículo la copié de la respuesta que di en una encuesta de AVIANCA en la que preguntan a los pasajeros como nos fue en el vuelo. Todo lo que digo es verdad y no dudo que a muchas otras personas les habrá ocurrido lo mismo o quizás peor. Tengo que aclarar que la tripulación en nuestro vuelo, fue amable. Ellos no tienen culpa de lo que hacen sus jefes. Y, no menciono, por ahora, otras líneas aéreas porque mi experiencia incómoda y negativa fue con AVIANCA.